miércoles, 21 de mayo de 2008

AMALGAMAS DENTAL



EL IMPACTO DE LAS AMALGAMAS DENTALES SOBRE LA SALUD

(Por Laura Jimeno Muñoz)

A mucha gente le mortifica aún acudir al dentista por el miedo al taladro pero mucho más fundado sería tenerlo por un motivo bien distinto: la intoxicación que puede provocar en nuestro cuerpo el mercurio que contienen las amalgamas con que algunos profesionales empastan todavía las piezas dentales. Intoxicación conocida por médicos y autoridades que hacen caso omiso de los cientos de estudios que demuestran su potencial peligro para la salud.

Ni en Japón, ni en Rusia, ni en Suecia. En ninguno de esos países se utilizan ya las amalgamas para hacer empastes dentales. Bueno, no es sólo que no se utilicen sino que su uso está terminantemente prohibido porque las autoridades sanitarias consideran que está suficientemente demostrada la toxicidad de las amalgamas a causa del mercurio. Está comprobado -así lo indican numerosos estudios en todo el mundo- que el mercurio es absorbido por el cuerpo y que, en su lento periplo hasta el cerebro -lugar en el que acaba almacenándose-, va provocando daños físicos en los distintos tejidos, órganos y sistemas humanos además de alteraciones psíquicas y emocionales de diverso tipo.

¿QUÉ ES UNA AMALGAMA DENTAL?

Dice el diccionario que una amalgama es una aleación de mercurio con otro metal. Las que se emplean en Odontología para empastar dientes y muelas -y que salpican de gris metálico nuestras bocas- se elaboran mezclando mercurio líquido (50% del volumen total) con plata (35%), estaño (13%), cobre (2%) y una pequeña cantidad de zinc. Con esta fórmula se obtiene un material -la amalgama- que es utilizado para hacer empastes dentales desde principios del siglo XIX. Y ya desde entonces algunos miembros de la comunidad científica plantearon dudas sobre su inocuidad. Sus defensores afirman que aunque es conocida la alta toxicidad del mercurio no existe riesgo para la salud de quien lleva una amalgama porque el metal queda bloqueado indefinidamente dentro del diente reconstruido en el interior de la propia amalgama. Sin embargo, estudios llevados a cabo por sus detractores demuestran que en sólo 5 años un 30% del mercurio se ha evaporado de la amalgama por lo que, al menos, cabe la duda de que este material de obturación dental sea tan estable como algunos defienden. ¿Y a dónde va ese volumen de mercurio "perdido"? Pues no muy lejos. Al parecer, el metal es reabsorbido por el propio cuerpo y, a través de la sangre y la linfa, recorre todo el organismo almacenándose en los tejidos y provocando daños.



"DELITO CONTRA LA HUMANIDAD"

Y son tales los daños provocados por el mercurio contenido en la amalgama que algunos de los científicos y toxicólogos que se han encargado de comprobarlos y evaluarlos han llegado a calificar su uso de "grave delito contra la humanidad". En ese sentido, el Instituto Federal de Medicamentos de Alemania afirmaba ya en 1998 que "la amalgama contribuye mensurablemente a la contaminación del hombre". Se comprende que no podemos dar cabida en estas páginas a todos los informes existentes al respecto pero sí consideramos apropiado mencionar algunos de los más concluyentes y contrastados. Saque el lector sus propias conclusiones.
David Eggleston, profesor del Departamento de Odontología de la Universidad de California (EEUU), afirma haber constatado una disminución de la cantidad de linfocitos T (células del sistema inmune) en pacientes con empaste de amalgama. También son preocupantes los resultados de recientes estudios llevados a cabo por el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) que revelan la presencia de mercurio en el cerebro. Según el director del estudio, el profesor Magnus Nylander, el metal llega al cerebro a través de la sangre. Y la cantidad de mercurio que ha encontrado en el cerebro de los cadáveres estudiados está en función del número de empastes de amalgama que presenta cada uno de ellos. Nylander afirma que, aunque aún no se han logrado establecer los valores de mercurio que dañan el cerebro, estos deberían de ser "cero o casi cero" dada la delicadeza del tejido cerebral. Es decir, que cualquier cantidad de este metal que se encuentre en el cerebro estará provocando daño.



Muy significativos son los resultados de otro estudio realizado también en Suecia que asocian los síntomas del llamado síndrome de fatiga crónica con la presencia de amalgamas en la boca en un 81% de los casos.
Otro investigador, en este caso el doctor Gilbert Crussol, afirma que por encima de 50 microgramos por metro cúbico una habitación -e, incluso la consulta de un dentista- debería ser declarada insalubre; y llama la atención acerca del hecho de que en las bocas de algunos pacientes se pueden encontrar dosis de 400 a 600 microgramos, es decir, más de 10 veces las dosis admisibles para una habitación.
Pero, sin duda alguna, hoy en día el crítico más mordaz de la amalgama es el toxicólogo alemán Max Daunderer que ha comprobado intoxicaciones en más de 10.000 pacientes.





"Estamos sorprendidos -afirma Daunderer- de los daños provocados por la intoxicación crónica que causa el mercurio de las amalgamas dentales. Probablemente sólo en Alemania mueren miles de personas bajo los signos de un infarto o de un ataque de apoplejía que se deben en realidad a la amalgama". Este investigador asegura también haber constatado la repercusión de la amalgama sobre la fertilidad humana: "La intoxicación crónica de amalgama es seguramente también una causa frecuente de infertilidad. Al menos, varias mujeres infértiles quedaron embarazadas después de haberles eliminado sus empastes de amalgama". Pero hay más datos escalofriantes que Daunderer ha hecho públicos: "En Alemania mueren cada año unos 1.500 bebés por muerte súbita infantil. Bueno, pues investigaciones realizadas en Suecia informan de almacenamientos altos de mercurio en el cerebro del bebé que pueden proceder de las amalgamas que llevan las madres. Por tanto, hay que sospechar que la amalgama es también un factor de muerte súbita infantil".



MERCURIO EN LA BOCA, VENENO EN EL CUERPO

Sepa el lector que tener siete empastes de amalgama supone una cantidad de 2 gramos de mercurio puro. Y sepa también que tan sólo 1 gramo de mercurio conduciría a la muerte si se administrara por inyección directa. Y si es tan tóxico, ¿cómo se explica que podamos llevar esa peligrosa carga sin que aparentemente nos ocurra nada? Pues por dos motivos: primero, porque en la amalgama el mercurio se presenta en su forma metálica que es relativamente poco tóxica y, segundo, porque su absorción se produce lentamente. Eso sí hay que aclarar que el mercurio se evapora a sólo 20º C y en esta forma gaseosa sí es altamente tóxico. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en el interior de la boca en ocasiones se alcanzan temperaturas superiores a los 40º C por lo que se produce una continua liberación de vapor de mercurio que es absorbido por el cuerpo. Esta liberación aumenta en determinadas situaciones, por ejemplo, al masticar fuertemente, utilizar pastas dentífricas con flúor, ingerir comidas y bebidas muy calientes o ácidas, fumar o masticar chicle. Y una vez liberado de la amalgama, según los investigadores, el mercurio es absorbido por el cuerpo a través de cuatro vías:



1) Desde la cavidad bucal y nasal llegan vapores de mercurio al torrente sanguíneo y de ahí a todos los órganos y al cerebro.
2) Los vapores se ingieren parcialmente por los pulmones a través de las vías respiratorias. Así pasa también a la circulación sanguínea donde se transforma parte de ese vapor en una forma aún más tóxica al oxidarse los iones del mercurio. Puesto que órganos como el hígado, el corazón y los riñones trabajan como filtros sanguíneos es en ellos -y también en el cerebro- donde se almacena principalmente este metal tóxico.


3) Cuando masticamos se desprenden partículas de mercurio en su forma metálica y se tragan. La flora intestinal transforma esas partículas en la forma más peligrosa del metal: el mercurio metílico. Este proceso se llama metilación y está confirmado por numerosos experimentos y estudios aunque pretenda ser desmentido por muchos dentistas y odontólogos. Ese mercurio metílico pasa desde el intestino a la sangre y de ahí a todos los órganos.
4) El metal se difunde a través de las encías, las raíces dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y el cerebro.
Al principio, el cuerpo intenta acabar con el mercurio pero numerosos estudios confirman que el propio metal perjudica y hasta bloquea determinadas hormonas, receptores y enzimas. Lo que se refleja en múltiples enfermedades, trastornos y disfunciones que son síntomas de una intoxicación por mercurio y que el toxicólogo Max Daunderer resume en poca vitalidad, irritabilidad, problemas de coordinación, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, pérdida de apetito, debilidad muscular, dolor de espalda, alergias, nerviosismo, depresión, sistema inmune debilitado o anemia. ¡Quién iba a imaginar que tras esos síntomas pudieran estar unas simples amalgamas dentales!



INTOXICACIÓN CRÓNICA

Como decimos, la liberación del mercurio y su absorción por distintas vías provoca una intoxicación lenta y crónica. Además de Daunderer, otros investigadores han descrito los trastornos a los que al parecer dan lugar. Como el listado es extensísimo, sólo recogemos algunos:
-Trastornos corporales: vista borrosa, reducción del campo visual, dificultades auditivas, atrofia del hueso manillar, mal aliento, sabor metálico en la boca, inflamación de la mucosa bucal, alteraciones del ritmo cardiaco, presión sanguínea baja, respiración irregular, resfriado crónico, aumento de los ganglios linfáticos del cuello, dolores articulares, debilidad en las piernas, insensibilidad y hormigueo en manos y pies, dermatitis y descamación de la piel, problemas renales, espasmos estomacales, diarrea, colitis, etc.
-Trastornos psíquicos: desgana, mal humor, depresión, problemas de memoria y de concentración, trastornos del sueño y somnolencia diurna, fotofobia, etc. -trastornos del sistema nervioso: dolor de cabeza, vértigo, temblor de manos, pies, labios o párpados, trastornos del habla, neuralgias del trigémino, etc.
-Trastornos del sistema inmune: al unirse a las proteínas celulares el mercurio forma moléculas de un alto peso molecular por lo que el organismo las identifica como cuerpos extraños y trata de destruirlos mediante los glóbulos blancos. Con esto se produce una destrucción de células del propio cuerpo y la contaminación de los glóbulos blancos al digerir el mercurio que contienen las células destruidas.
-Trastornos de la sangre: el mercurio se une bioquímicamente a las proteínas celulares y, entre ellas, a la hemoglobina, proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno. Al unirse a ella el mercurio provoca que la cantidad de oxígeno transportado por cada glóbulo rojo sea menor lo que es causa de fatiga, debilidad muscular, mareos y pérdida de memoria, entre otras dolencias. También se ha comprobado que una sola parte de mercurio frente a diez millones de partes de sangre es capaz de destruir la membrana celular de los glóbulos rojos.
-Trastornos generales: temperatura corporal baja, manos y pies fríos, sudoración excesiva sin esfuerzo físico, etc. También algunos investigadores han observado que las amalgamas dentales provocan en algunas mujeres alteraciones ginecológicas que pueden derivar en problemas graves de infertilidad y aborto. En cuanto a lo que se refiere a los hombres que llevan amalgamas se ha observado que aunque su espermiograma suele ser normal su capacidad para fertilizar está muy disminuida.
Por último, hay enfermedades como la esclerosis múltiple, el asma o las migrañas que, según los investigadores, pueden estar relacionadas en algunos casos por un envenenamiento con mercurio.



¿ES NUESTRO CASO...?

La forma de saber si somos víctimas de una intoxicación crónica por mercurio que pueda ser la causa de los trastornos antes mencionados es someterse a alguno de los métodos de detección que detallamos aparte (vea el recuadro). Si la prueba da un resultado positivo lo oportuno es ayudar al organismo a eliminar paulatinamente el mercurio acumulado. Y el primer paso es retirarlo de la boca. Es fundamental para ello acudir a un dentista con experiencia en el saneamiento de amalgamas que elimine los empastes poco a poco y no de una vez. Y se hace así porque al taladrar la amalgama sale vapor de mercurio que puede contaminar el cuerpo adicionalmente. Para evitarlo se introduce un pañuelo de goma en la boca del paciente con el fin de retener el vapor y evitar que se trague el polvo de amalgama. Después de la intervención el paciente debe beber mucha agua porque eso facilita la eliminación de los tóxicos. También se aconseja llevar una dieta en la que no falten selenio, vitaminas C y E y aminoácidos ricos en azufre. Con esta dieta se facilita la excreción del mercurio a través de las heces y la orina.
Algunos de los estudios mencionados incluyen testimonios de pacientes que mejoraron de enfermedades graves cuando se les sustituyó la amalgama por otros materiales. Estas enfermedades comprendían la esclerosis múltiple, la poliartritis reumatoide e, incluso, algunas leucemias infantiles.

INCOMPETENCIA SANITARIA

Imagino que a estas alturas los lectores se estarán preguntando por qué entonces se siguen colocando amalgamas en España. Y la pregunta no tiene respuesta lógica. Los profesionales de la Odontología lo siguen aplicando simplemente por cuestiones de practicidad: consideran el mercurio el material idóneo porque es excepcionalmente plástico, es el único metal pesado que es líquido a temperaturas regulares, ayuda a disolver a otros metales, forma fácilmente aleaciones moldeables con ellos, se une extremadamente bien a las paredes de la cavidad del diente (característica única), mantiene las bacterias acorraladas y, sobre todo, es el más económico. Todo eso es cierto... pero también lo es que otros materiales de empaste dejan menos margen de beneficio a los dentistas y además son más complicados de poner ya que requieren una destreza que no todos los odontólogos tienen.
Y lo que ya resulta ridículo es que muchos de esos mismos dentistas afirmen que no hay peligro cuando ellos mismos utilizan dispositivos especiales para el manejo, aplicación y desecho del mercurio que emplean en la composición de la amalgama cuidándose muy mucho de no contaminarse con un material que, sin embargo, no tienen reparo en introducir en la boca de un ser humano. ¿Cómo se explica esta ambigüedad y falta de ética cuando estamos hablando de profesionales de la salud? Quizás algún día ellos o las autoridades sanitarias puedan explicarnos los razones -que no conocemos pero intuimos- por las que en este país se sigue permitiendo el uso de amalgamas. Máxime cuando por muchas menos razones y sin argumentación científica alguna se está prohibiendo el uso de otros muchos productos.




PRUEBAS DE INTOXICACION

La prueba más fiable y efectiva para saber si sufrimos intoxicación por mercurio es un análisis de nuestros cabellos y uñas. Pero hay otros métodos para establecer una posible intoxicación:
A) La prueba del chicle: se emplea para demostrar que se desprende mercurio de la amalgama de la boca. Este fenómeno fue demostrado por los científicos Vimy y Lorscheider en 1985 gracias al aire espirado por dos grupos de personas, con y sin amalgamas, antes y después de haber masticado un chicle sin azúcar durante 10 minutos. La concentración de mercurio registrada en el aire espirado fue medida en microgramos por metro cúbico y los resultados fueron:
-Grupo sin amalgama: antes 0,5; después 0,72
-Grupo con amalgama: antes 5; después 30
B) Prueba DMPS: el dimercapto-propán-sulfonato es una sal sulfúrica a la que se adhiere el mercurio. Esta sustancia se inyecta en la sangre del individuo y, mediante un análisis de la misma, se conocen en pocos minutos los niveles de intoxicación.

C) Electroacupuntura: mide el grado de contaminación del cuerpo y revela qué órganos están especialmente afectados o dañados.

D) Espectrometría: gracias a esta técnica de absorción atómica y mediante una prueba de orina se pueden determinar las cantidades de mercurio y otros metales pesados que se encuentran en el cuerpo.
E) Análisis de tejido: mediante una tomografía se puede comprobar si un tejido está contaminado por metales pesados.

EL PELIGRO DEL MERCURIO

El mercurio (Hg) es un metal pesado conocido por su alta toxicidad en cualquiera de sus formas (iones, vapores y, sobre todo, en forma de metilo de mercurio). Su acción es nociva para el organismo y se ha contrastado que principalmente se acumula en cerebro, hígado, bazo y riñones. Un individuo está constantemente expuesto a múltiples dosis de mercurio a consecuencia del medio ambiente, de su alimentación y de la que la Organización Mundial de la Salud considera como principal fuente de contaminación por mercurio: las amalgamas dentales. Además, por las características de este metal el organismo no es capaz de excretarlo completamente sino que con cada exposición se almacena en el cuerpo una nueva dosis. El resultado es que poco a poco se van acumulando cantidades que producen una intoxicación crónica. Si la intoxicación es con bajas dosis se habla de micromercurialismo y sus síntomas son debilidad, cansancio, pérdida de peso y de apetito, dolores de brazos y piernas, cefaleas y problemas gastrointestinales. A la intoxicación que se debe a altas dosis de este metal se le llama eretismo mercurial y afecta a diversos órganos y sistemas del cuerpo.

LAS GUERRAS DE LAS AMALGAMAS

Desde que se empastan los dientes con amalgama hay disputas en el seno de las comunidades médica y científica sobre la toxicidad o inocuidad de su carga mercurial. Ya en 1833, poco después de la presentación de la amalgama, se produjo en Estados Unidos la "primera guerra de la amalgama" que se debió a que, de repente, aparecieron enfermedades desconocidas en personas a las que se habían hecho empastes dentales con este material. La amalgama fue prohibida pero la presión de la industria logró que la prohibición quedara anulada en 1860 y se empezara a considerar la amalgama como un material de empaste muy valioso ya que era barato y fácil de elaborar. Aumentaron entonces las intoxicaciones por mercurio pero los numerosos informes sobre la toxicidad de la amalgama fueron desmentidos o ignorados.
La "segunda guerra de la amalgama" se produjo en Alemania en 1926. Entonces, el profesor de Química doctor Alfred Stock demostró en varios experimentos que el mercurio sale de la amalgama y es acogido por el cuerpo. "No hay duda alguna -dijo- de que muchos síntomas, entre ellos, fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos, etc.- son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por los empastes de amalgama".



La "tercera guerra de la amalgama" estalló en 1978 en Suecia. Fue una lucha entre 12.000 personas organizadas y las autoridades suecas. Como resultado de la labor de investigación e información de estas personas, la amalgama fue prohibida en ese país en 1997. Pero ya antes -desde 1991- las amalgamas fueron retiradas de las bocas de los suecos y cambiadas por empastes de otros materiales con cargo a la Seguridad Social porque se había demostrado su toxicidad.
También ha habido "batallas" en países como la antigua Unión Soviética donde la amalgama se prohibió en 1975 o en Japón donde desde 1982 sólo se hacen empastes de plástico. Además, los estados de California y Colorado (EEUU) y el gobierno de Alemania obligan a colocar carteles de advertencia sobre la amalgama en las clínicas dentales.



UNA RIDICULA PARADOJA

Las pinturas que contenían mercurio en su fórmula fueron eliminadas del mercado por su toxicidad al desprender vapores de este metal en niveles de 2 a 3 microgramos por metro cúbico. Paradójicamente, según los toxicólogos, las amalgamas dentales desprenden de 6 a 150 microgramos por metro cúbico.

España, un país singular
España es el único país de la Unión Europea donde no se informa al paciente de los riesgos que suponen las amalgamas. Esto contrasta con los usos de otros países en los que el paciente ha de firmar un consentimiento informado para que se le coloquen empastes con dicho componente.

Trabaja en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Un español ya ha demandado a Sanidad y al Insalud por la intoxicación que le causaron las amalgamas
En abril del 2002 Benito de Pedro, trabajador de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, presentó una demanda contencioso-administrativa contra el Ministerio de Sanidad y Consumo y contra el Instituto Madrileño de la Salud que fue admitida a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. El demandante considera que ambas instituciones son responsables de la intoxicación por metales pesados que sufre desde hace años y que, según los informes clínicos y la declaración de dos odontólogos y un médico, se debe a las amalgamas que llevaba en su boca.
"Mi cliente -nos contaría Álvaro Sardinero, abogado de Benito de Pedro- demanda al Ministerio por permitir el uso de mercurio en tratamientos odontológicos cuando en otros países está prohibido el uso de empastes de amalgama por su contrastada nocividad. En cuanto al Insalud, la demanda se interpone por haberle negado hasta en dos ocasiones la realización de una prueba analítica de metales pesados que hubiera permitido adelantar el diagnóstico y, consecuentemente, el tratamiento. Y por error de diagnóstico. En suma, entendemos que se han producido unos evidentes daños y perjuicios además del daño moral que se podrían haber evitado si el Ministerio y el Insalud hubieran obrado diligentemente".
Los orígenes del caso se remontan a 1997 cuando, tras 25 años enfermo, Benito de Pedro acudió a una clínica privada porque sufría a menudo vértigos, astenia, depresión, falta de memoria y atención, dolores de cabeza y musculares, trastornos digestivos, bronquitis y catarros frecuentes, caída del pelo, estrés, encías sangrantes, mal sabor de boca (sabor metálico), cansancio, agotamiento, debilidad, perturbaciones de la vista, insomnio, náuseas, nerviosismo, tensión alta y alergias, entre otras afecciones. "Llevaba años recorriendo todas las especialidades dentro del sistema público, de un lado para otro, sin que nadie me diagnosticara la intoxicación, sometido a tratamientos y fármacos de todo tipo que a veces no toleraba bien y que no me producían mejoría alguna", nos diría Benito de Pedro.
En dicha clínica se llegó a la conclusión de que su malestar podía deberse a una intoxicación por metales pesados a causa de las amalgamas dentales que llevaba por lo que se le recomendó que se hiciera unos análisis para descartarlo o corroborarlo. Sin embargo, resulta que ese tipo de análisis no se hacen -o no se hacían entonces- en los centros públicos y le denegaron dos veces los mismos. Los análisis revelaron que presentaba en sangre niveles muy altos de varios metales, sobre todo de mercurio. Un grado de intoxicación bastante alto (75 ug/l).
Hay que añadir que el laboratorio alemán que analizó la composición de las amalgamas presentó los siguientes valores: mercurio (40,4%), plata (19,6%), cobre (2,9%) y zinc (17,1%). Conocidos los resultados se le recomendó cambiar los empastes de amalgama y las coronas dentales por materiales biocompatibles. Y como rápidamente comprobó que su estado general mejoraba quiso repetir las pruebas analíticas. Los nuevos resultados indicaron que los niveles de intoxicación por metales pesados habían descendido notablemente.
"Con la denuncia -continúa el abogado- se han adjuntado varios informes firmados por dos odontólogos y un perito médico que señalan categóricamente que la intoxicación por metales pesados que padece el señor de Pedro se debe a las amalgamas y que es evidente la influencia negativa que han tenido esos metales en su salud. Igualmente queda patente la mejoría que experimenta el paciente cuando se le retiran esos metales de su boca".


A la espera del fallo, Benito de Pedro continúa trabajando en la Consejería de Sanidad de la Comunidad. Sin explicarse aún -como nos dijo cuando estuvo con nosotros en la redacción- por qué en este país se permiten aún los empastes de amalgama cuando hay constancia científica de su peligrosidad. A él le costó la salud y sólo gracias a su empeño no le ha costado la vida.
Tales son los hechos. Nosotros, en todo caso, dudamos seriamente de que a pesar de las evidencias el juez falle contra el Ministerio y el Insalud. Reconocer que las amalgamas afectan negativamente la salud podría abrir una batería de demandas y reclamaciones económicas inasumibles por el Estado. Así que lo más probable es que se nieguen las evidencias. Al tiempo.

El presidente de la Asociación Española de Estética Dental difiere
LUIS CABEZA FERRER: "LAS AMALGAMAS QUE CONTIENEN MERCURIO NO SON PELIGROSAS"
El Dr. Luis Cabeza Ferrer, médico estomatólogo, profesor de Estética y Odontología de la Universidad Europea de Madrid y presidente de la Asociación Española de Estética Dental difiere abiertamente de los estudios que indican que las amalgamas que contienen mercurio son peligrosas y contrapone a los mismos otros trabajos en sentido contrario a los que hace referencia en este artículo. Lector de nuestra revista desde sus inicios, cuando supo por el Avance del próximo número que iba a parecer un texto hablando de la peligrosidad de las amalgamas nos llamó para consultar si podía dar también su opinión, contraria a la tesis del reportaje que íbamos a publicar y que le enviamos por fax para su conocimiento. Aun sabiendo que ello podría confundir al lector accedimos para que quienes nos siguen tengan ambas versiones y los elementos de juicio que le permitan formarse su propia opinión. Y ya adelantamos que, tras su lectura, la principal duda que nos ha quedado a nosotros en el aire sin responder es ésta: si hay evidencias científicas en este ámbito -como en otros- que "demuestran" una cosa y la contraria, ¿no deberemos empezar a dedicar más atención a averiguar quién ha sufragado cada estudio y qué instituciones y empresas están detrás de los mismos?

Los materiales de restauración de amalgama que contienen mercurio han sido permanentemente atacados por sus supuestos efectos sobre la salud y su aspecto estético y, sin embargo, han sido parte fundamental en la práctica odontológica de premolares y, sobre todo, de molares durante 166 años. Y si en la moderna Odontología ha disminuido de modo creciente su uso se debe a los siguientes factores:
1) La disminución real del número de caries. La prevalencia de las caries es hoy baja y éstas son de menor tamaño por cuanto se las trata incipientemente.
2) A pesar de que la última investigación científica disponible sobre la amalgama dental revela que sigue siendo un material de restauración útil, seguro y efectivo, una investigación bibliográfica reveló que las restauraciones de amalgama liberan pequeñas cantidades de mercurio aunque, aparentemente, no sean suficientes para causar problemas sistémicos de salud. Y,
3) La aparición de modernas amalgamas hechas de galio eutéctio a pesar de que tienen un alto coste económico ya que es un material más caro que el mercurio. Es más, las alternativas a las amalgamas de mercurio -resinas compuestas, composites, de porcelana...etc.- no están exentas de potenciales riesgos para la salud. El composite, por ejemplo, sólo se utiliza en Estados Unidos en el 20,7% de los casos mientras las amalgamas de mercurio representan más del 76% de las obturaciones dentales (unas 100 millones al año). Y pasa lo mismo en el Reino Unido donde cada año se colocan unos 22 millones de amalgamas en el Servicio Nacional de Salud.

TOXICIDAD DEL MERCURIO

El mercurio es un mineral que está presente en casi todas partes: en el aire que respiramos, en los alimentos que comemos -especialmente en el pescado- y en el agua que bebemos. Pues bien, las amalgamas dentales contienen del 42,5 al 50% de mercurio antes de mezclarse y el porcentaje es menor tras la condensación. Y hay que reconocer -porque está constatado- que los empastes con amalgamas liberan vapores de mercurio. En cuanto a la cantidad de liberación de vapor de mercurio que se desprende eso depende tanto del número de amalgamas como de otros factores: cambios de temperatura, bruxismo, cepillado dental, masticación de alimentos y chicle... Es difícil, en suma, determinar la dosis de mercurio diaria media que alguien con amalgamas dentales inhala. Sí se sabe, en cambio, que la cantidad de mercurio liberado por ellas disminuye al "envejecer" éstas. En todo caso, un estudio realizado en 1995 sobre 21 personas con restauraciones de amalgama dirigido por el investigador Hallbach estimó que la dosis media de mercurio que probablemente inhalaba una persona que tuviera amalgamas en su boca era de 4,8 microgramos al día, cantidad muy inferior a la ingesta diaria de 40 microgramos considerada aceptable para la población en general.
Kingman y sus colaboradores, por su parte, estimarían en 1998, tras un trabajo de investigación con 1.127 varones sanos, que un paciente tendría que tener 2.740 restauraciones de amalgama para llegar al umbral de 88,20 microgramos de mercurio al día considerado peligroso para la exposición laboral en Estados Unidos.
Asimismo, Michael J. Wahl, en un artículo titulado La mitología médica de la antiamalgama, haría una exhaustiva revisión de la bibliografía existente llegando a la conclusión de que la mayoría de las afirmaciones anti-amalgama no se basan en hechos científicos sino en mitos y medias verdades.


¿AFECTA A LOS RIÑONES?

Se sabe que aunque el mercurio puede acumularse en muchos órganos se suele concentrar sobre todo en el riñón y en el cerebro. Y ese hecho llevaría a afirmar que una concentración elevada de mercurio en el ambiente provoca en los trabajadores expuestos a él lesiones renales. Sin embargo, Sandborgh dirigió en 1996 un estudio realizado sobre 10 personas y constató que el ritmo de filtración glomerular era igual en ellos tanto una semana antes como 60 días después de quitarles las amalgamas, no habiendo efectos detectables en la excreción de albúmina lo que, según él, indica que la amalgama dental no afecta a la función renal.
Herrström efectuó otro estudio en 1995 sobre 48 varones jóvenes seleccionados al azar de los que 23 no tenían amalgama alguna, 23 tenían entre uno y seis empastes, uno tenía nueve y uno más diecisiete. Pues bien, los investigadores no hallaron relación entre el número de superficies de amalgama y los valores de proteína en la orina, normalmente indicativos de lesiones glomerulares o tubulares. Con lo que los autores concluyeron que las amalgamas no causan disfunción renal.
Lo mismo se constató en 1991 gracias a un estudio efectuado -también en Estados Unidos- por Naleway y sus colaboradores en el que revisaron entre 1985 y 1986 a un grupo de odontólogos -cuyo nivel de mercurio es normalmente mayor que entre el resto de la población- que presentaban concentraciones urinarias 115 mmg de mercurio por litro sin hallar en ellos disfunciones renales. Resultados parecidos se registrarían en otro estudio similar, esta vez realizado por Langworth en 1990 con odontólogos suecos.
Por tanto, no puede decirse que exista evidencia científica de que el mercurio de las amalgamas dentales causa lesiones renales.

¿AFECTA AL CEREBRO?

Otras de las alegaciones contrarias al uso de las amalgamas es que el mercurio que desprenden pueden coadyuvar en el desarrollo del Alzheimer. Pues bien, en 1999 Saxe y su equipo de colaboradores analizaron a fondo los cerebros de un grupo de 68 personas que habían muerto de Alzheimer y de otras 33 que no padecían la enfermedad sin hallar diferencias en los niveles de mercurio de ambos grupos. Ni hallaron tampoco asociación entre la enfermedad de Alzheimer y el número, área de superficie o historial de colocación de amalgamas dentales.
Tampoco estudios de control realizados por Bangsi en 1998 y por Mc´Grother en 1999 hallaron relación entre el número o la duración de la exposición a las restauraciones de amalgama y el riesgo de esclerosis múltiple.
En cuanto a la hipótesis de que las amalgamas pueden coadyuvar a la aparición de tumores en el sistema nervioso central, Rodvall emparejó en 1998 a 333 pacientes con gliomas, meningiomas o neurinomas acústicos por edad, sexo y localización con 343 controles. Y constató que no existía asociación entre el número de empastes de amalgama y los tumores del sistema nervioso central.
En suma, no hay evidencia científica de que el mercurio de las amalgamas dentales tenga algo que ver con la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis múltiple u otras enfermedades del sistema nervioso central.

¿PROVOCA OTROS PROBLEMAS?

Termino diciendo sobre este punto que quienes aseguran que las amalgamas causan o empeoran diversas enfermedades y que su eliminación lleva a una mejoría espectacular de la salud deberán también demostrarlo. En un trabajo dirigido por Melchart en 1998 sobre 4.787 personas, los investigadores no pudieron hallar relación alguna entre los problemas médicos de los enfermos analizados y las amalgamas; ni una correlación significativa entre el número de empastes y la intensidad de los síntomas.
Ya en otro estudio anterior -esta vez realizado en 1989 por Michael I y Norbäck D. sobre trabajadoras de hospitales- se comparó a 35 mujeres con síntomas de cansancio con 30 compañeras sin síntomas de fatiga -formando grupos similares en cuanto a edad y hábitos de fumar- y no se halló diferencia estadística significativa según la cual pudiese inferirse que había relación entre los síntomas de cansancio del primer grupo y las amalgamas.

publicó en 1993 un estudio con 1.462 mujeres suecas a las que él y sus colaboradores siguieron durante 20 años y tampoco pudieron hallar relación entre el número de empastes de amalgama y los casos de infarto de miocardio, derrames, diabetes, cáncer o mortalidad general.
Posteriormente, en un trabajo similar en el que se formularon 30 preguntas específicas a 1.024 mujeres sobre diferentes síntomas -si sufrían de mareo, molestias oculares, cefalea, cansancio general, dolor precordial, molestias en las articulaciones, etc.- Ahlqwisty tampoco pudo encontrar correlación entre el número de empastes de amalgama y el de síntomas o molestias.
Por su parte, un equipo dirigido por Molin en 1987 comparó un grupo de pacientes con síntomas subjetivos de "galvanismo oral" (sequedad, boca urente, dolor oral y/o sabor metálico) con un grupo de control. Y aunque los valores plasmáticos de mercurio se correlacionaron con el número de superficies de obturaciones de amalgama en todos los pacientes no hubo diferencias en los valores de selenio en plasma, glutatión-peroxidasa eritrocitica y otros numerosos parámetros sanguíneos entre ambos grupos por lo que no hay evidencia tampoco de que el mercurio cause la llamada "enfermedad de la amalgama".
Björkman publicó también un estudio en 1996 con 587 gemelos suecos cuya edad media era de 66 años y los investigadores no pudieron hallar relación alguna entre salud adversa física o mental y el número de empastes de amalgama dental en los gemelos o en el grupo de control en general.
En cuanto a la afirmación de que las amalgamas deterioran el sistema inmunitario debo decir que hay trabajos científicos que no apoyan esa afirmación. Mackert, por ejemplo, hizo un estudio en 1991 y no pudo hallar diferencias significativas en la cantidad de linfocitos que tenían 21 pacientes con amalgamas y 16 sin ellas. Y lo mismo ocurrió con un nuevo estudio dirigido por Langworth en 1997 en el que se comparó a 44 odontólogos y auxiliares dentales con 44 empleados de un hospital: el recuento de células blancas sanguíneas era normal en los dos grupos.
Cabe añadir que la aseveración de que el mercurio de las amalgamas causa un aumento de la resistencia a los antibióticos no se justifica tampoco. En 1995 Österblad estudió la resistencia a múltiples antibióticos en 191 personas divididas en tres grupos: un grupo con amalgama dental, otro a los que se les había retirado las amalgamas y un tercer grupo que no habían tenido exposición conocida a la amalgama. Y no hubo diferencias significativas en la resistencia a antibióticos en la microflora intestinal aeróbica gram negativa. Luego, en un trabajo posterior -del año 2000- los mismos investigadores estudiaron en 209 personas las concentraciones inhibitorias mínimas de cefuroxína, penicilina, tetraciclina o mercurio de 839 tipos de streptococcus mutans y no eran diferentes en ninguno de los grupos. En este estudio se concluyó que "el mercurio derivado de los empastes no seleccionó tipos resistentes de s.mutans".
También es un mito que el mercurio de las amalgamas cause efectos reproductores dañinos en pacientes, odontólogos y auxiliares dentales. Ericson y Kalle estudiaron en 1989 en Suecia a 1.157 niños hijos de dentistas, auxiliares dentales y técnicos dentales y no encontraron, comparativamente, un riesgo mayor de espina bífida, supervivencia perinatal, bajo peso al nacer o malformaciones.

¿SON SEGUROS LOS COMPOSITES?

Llegados a este punto no quiero dejar de comentar el hecho de que quienes critican el uso de amalgamas recomiendan la utilización de alternativas "no tóxicas" y, en especial, los composites de resina. Y, sin embargo, al igual que la amalgama libera mercurio se ha demostrado que el composite de resina libera entre 14 y 22 compuestos separados potencialmente peligrosos, incluyendo DL, camforquinona; ácido 4-dimetilaminobenzoico etilo éster, drometrizol; dimetacrilato etileno glicol y dimetacrilato trietileno glicol.
De hecho, Geurtsen descubriría en 1998 que entre los 35 monómeros identificados de composites de resina dental y aditivos de resinas composites comercializadas, 9 eran citotóxicos en mayor o menor medida. Algo que ya antes -en 1994- había asegurado Wataha: "Los componentes de la resina composite son peligrosos y todos causan toxicidad significativa en contacto directo con los fibroblastos".
Cabe añadir que está demostrado que los componentes de los composites de resina causan inmunosupresión o inmunoestimulación -según los casos- y que inhiben la síntesis de ADN -lo constatan los estudios de Hanks hechos en 1991- y la síntesis de ARN -lo corroboraría Canghman en 1990.
Y agregaré que ya en estudios comparativos "in vitro" realizados por el equipo de Al-Nazhan en 1988 se había comprobado que los materiales restauradores de resina composite son más citotóxicos que los de amalgama. De hecho, existen incluso publicaciones que tratan de la alergia que provocan los composites de resina y sus componentes. Se ha sugerido, por ejemplo, que pueden ser causa del eczema de manos y de los "síntomas de piel" en los odontólogos.
Y no acaba aquí la cosa: los composites de resina, selladores y cementos de ionómero de vidrio liberan formalhdeido, un posible carcinógeno. Además, también preocupa que pueda dañar el medio ambiente los restos del pulido de los composites.
En suma, la mayoría de los estudios aseguran que los composites de resina son seguros pero lo cierto es que hoy hay mucho más conocimiento sobre la amalgama dental que sobre los materiales de restauración de composites de resina y de ionómero de vidrio.

Es evidente que todo lo dicho justifica la necesidad de hacer estudios más amplios. Por mi parte, pienso que si las resinas compuestas sustituyeran un día a las amalgamas los efectos secundarios serán, probablemente, igual de frecuentes.
Concluyo: es verdad pues que las amalgamas liberan pequeñas cantidades de mercurio en el organismo pero todo indica que no en cantidad suficiente para causar problemas de salud sistémica. Y, desde luego, no hay evidencia científica que relacione el mercurio con posibles lesiones renales, la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis múltiple, la llamada "enfermedad de la amalgama", las alteraciones mentales, el aumento de la resistencia a los antibióticos, tenga efectos dañinos en la reproducción o deteriore el sistema inmunitario. Para quien esto suscribe, la amalgama dental continúa siendo un material de restauración seguro, útil y efectivo aunque sólo debería usarse cuando ofrezca una clara ventaja sobre otros materiales.


Veneno en tu boca

Una unión de grupos de interés público demandó a la Asociación Dental Americana y a la Asociación Dental de California el 12 de junio de 2001, alertando sobre los peligros del mercurio en las restauraciones dentales. Los juicios archivados en la Corte Superior de Los Ángeles, son la última batalla en una guerra creciente por los efectos tóxicos de las restauraciones con mercurio que dicen que puede envenenar el cuerpo en forma crónica. Las asociaciones dentales insisten que el mercurio es seguro cuando está mezclado con otros metales, pero el mercurio es una de las sustancias más tóxicas conocidas según la Organización Mundial de la Salud. Ellos también dicen que no hay ningún nivel mínimo de exposición al mercurio que pueda ser considerado inocuo. Estos hechos han significado la prohibición del uso del mercurio en los siguientes países: Alemania, Austria, Japón y el grupo escandinavo. La amalgama dental está compuesta por un polvo que contiene 33 – 37% aproximadamente de plata, 3 – 6% de cobre, 12 – 13% de estaño y 1% de cinc mezclados con mercurio, que contiene entre un 48 – 52%.Durante muchos años se creyó que el mercurio estaba cerrado en las restauraciones y no podría escapar, pero ahora se conoce que escapa en forma de vapor (que es más tóxico).



La cantidad de vapor de mercurio aumenta enormemente cuando otros metales están presentes en la boca.Hoy los fabricantes de la aleación están volviéndose más a la amalgama cobriza que contiene alrededor de 30% de cobre. Es verdad que el cobre es un mineral indispensable para el metabolismo normal, pero ese cobre es orgánico o en estado bio-funcional, es cobre inorgánico cuando escapa de las restauraciones es un tóxico. El mercurio se suelta de las amalgamas con cobre alto (30% cobre) 50 veces más rápidamente que la amalgama convencional. El mercurio se evapora de las restauraciones durante 24 horas por día en cantidades suficientes para causar enfermedades sistémicas en algunos pacientes.

-Amalgama

El vapor se deposita rápidamente y aumenta en el área de los maxilares (causando enfermedades en las encías), el tracto gastrointestinal, los pulmones, el hígado,los riñones y otros órganos y tejidos.La función de los riñones puede dañarse severamente y muy rápidamente (50% en treinta días) en algunos casos. La flora intestinal puede alterarse significativamente y aparecen bacterias resistentes a los antibióticos. No hay ninguna barrera que impida al mercurio alcanzar las células del cerebro y se retiene en el centro del dolor del Sistema Nervioso Central.Las cantidades de mercurio en el cuerpo pueden producir artritis, depresión, dermatitis, vértigo, fatiga crónica, enfermedades de las encías, pérdida del pelo, insomnio, pérdida de la memoria, debilidad muscular.El mercurio puede estar involucrado en la enfermedad de Alzheimer y Esclerosis Múltiple. El mercurio es un veneno acumulativo.La pregunta es cuánto de una sustancia tóxica es un problema para Usted. En un mundo perfecto la respuesta tendría que estar cerca del cero. El mercurio de las restauraciones dentales afecta a las personas de diferentes maneras, dependiendo de sus susceptibilidades genéticas. Por ejemplo si sus padres tenían la enfermedad de Alzheimer el mercurio pudo entonces inclinar la balanza sobretodo si Usted tiene niveles altos de cobre. Muchas personas sufren durante años de varios problemas de salud como Candidiasis, fatiga crónica e infecciones a repetición. Los vapores de mercurio ingeridos las 24 horas del día durante años disminuyen las defensas del intestino produciendo Candidiasis intestinal (de hecho las Cándidas atrapan el mercurio y lo fijan en su interior, por eso en un proceso de tratamiento de las Cándidas debe preverse esta situación), Disbiosis intestinal, favoreciendo la presencia de parásitos intestinales y fundamentalmente bloqueando la central nuclear de la célula, llamada Ciclo de Krebs. La solución a este problema está en remover las restauraciones y reemplazarlas con resinas u otro material.

Factores asociados con la liberación de mercurio:
- El bruxismo
- El abuso del chicle
- Los fumadores
- Limpiando los dientes
- Bebidas y comidas calientes
- Bebidas y comidas ácidas (vinagre, limon, etc…)
- Liberación inadecuadamente del mercurio por el dentista

¿VENENO EN LA BOCA?


Debido a la gran polémica suscitada en los últimos años acerca de la posible toxicidad del mercurio contenido en la amalgama de plata utilizada como material restaurador en odontología escribo este artículo, hoy en día los odontólogos optamos más el uso de otros materiales restauradores como las resinas (obturaciones estéticas) y otros materiales, pero por muchísimo tiempo la amalgama de plata se ha utilizado como principal material para restauraciones a lo largo de fines del Siglo XIX y XX, ha servido bien para su propósito durante muchos años. Este dato podría ser por sí solo un indicador de que su principal ventaja reside en la resistencia que adquiere al ser colocada en una preparación adecuada. Sus principales desventajas son su color oscuro, alta pigmentación de la estructura dentaria dando un color antiestético, no se adhiere a la estructura dental, deterioro de los márgenes de la restauración y, actualmente una opinión poco favorable acerca de su uso clínico suscitada por los reportajes quizás algo sensacionalistas de hipotéticas consecuencias para la salud por el mercurio que contiene. Por escasos datos la población se ha alarmado pensando que el tener amalgamas en su boca podría contraer enfermedades muy graves, como alzheimer, esclerosis múltiple, problemas articulares, problemas renales, y estos casos la realidad es que no están del todo fundamentados. Parece desproporcionado creer que una o varias restauraciones de amalgama liberen el mercurio suficiente como para causar enfermedades como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Alzheimer o artritis, según afirma la National Multiple Sclerosis Society. Así es el caso con metales utilizados en odontología para las rehabilitaciones más complejas. En todo caso los odontólogos que por años la colocaron estarían más enfermos, y los análisis en orina y pelo no determina que se tengan altos contenidos de mercurio.


En nuestro país no está tan extendido entre los pacientes el recelo hacia las amalgamas dentales como en el Norte de Europa y en los Estados Unidos. A pesar de ello, la población en general se preocupa cada día más por su salud y más concretamente por su salud bucodental. Nuestros pacientes quieren saber qué materiales se les coloca en la boca y por qué uno y no otro. En los adultos, cada vez se solicitan mayor cantidad de obturaciones “blancas” pero no por una posible toxicidad de la tradicional amalgama dental sino por un requerimiento estético.
Creemos que la polémica suscitada en torno a las amalgamas dentales podría ser algo exagerada. De todos los estudios y trabajos revisados podemos deducir que existe una pequeña parte de la población con una predisposición genética (genotipo MHC) que la hace más susceptible al efecto de las amalgamas dentales y en esta pequeña parte de la población sí podrían darse efectos colaterales de hipersensibilidad al mercurio. Este grupo de personas suele presentar un trasfondo de alteraciones inmunológicas, asma o hipersensibilidad también a otros tipos de sustancias como jabones, cremas, otros metales, etc.
La cantidad de mercurio ingerida o inhalada del medio ambiente y a partir de los alimentos (como exceso de pescado) y el agua es mayor que la liberada a partir de las amalgamas dentales. Además, tampoco sabemos a ciencia cierta que cualquiera de los materiales alternativos esté totalmente libre de contraindicaciones. Quizá, si se dedicaran tantos esfuerzos a estudiar una posible toxicidad de otros materiales dentales como se le han dedicado al mercurio, tanto a nivel clínico como de laboratorio, tal vez también se encontraría la posibilidad de producir efectos secundarios alérgicos o de hipersensibilidad en estos materiales más estéticos.
La Food and Drug Administration, el National Institutes of Health Technology Assessment Conference y el National Institutes on Dental Research de los Estados Unidos afirman que la amalgama dental es un material de restauración seguro y efectivo. En 150 años de uso, se han publicado únicamente 100 casos de reacciones alérgicas a la amalgama dental en la literatura. La FDA’s Dental Products Panel, afirmó que no había razón alguna para eliminar las restauraciones de amalgama. U.S. Public Service concluyó, que “no existía ningún motivo razonable para pensar que el evitar o eliminar las amalgamas iba a suponer un efecto beneficioso para la salud”. De hecho, es desaconsejable sustituir las amalgamas innecesariamente pues ello puede causar daños estructurales en dientes sanos. A pesar de las presiones por parte de la opinión pública, la Asociación Dental Americana sigue apoyando el uso de la amalgama dental: el Órgano de Opinión Consultivo en el que se incluyen los “Principios Éticos y el Código de Conducta Profesional”, determinó según la resolución 42H-1986 (Trans. 1986:536) que: la remoción de amalgamas en pacientes no alérgicos con el fin de eliminar sustancias tóxicas del organismo es improcedente y poco ética cuando es una decisión tomada únicamente por el profesional. Por otro lado, sí se acepta el cambio de este material de restauración por otro distinto ante requerimiento expreso del paciente pero tampoco fallará a su ética profesional si decide no atender estas peticiones por no encontrar una razón médica suficientemente válida que recomiende la adopción de tal medida. En cualquier caso, el odontólogo deberá explicar al paciente en qué consiste esta técnica y la renuncia a la misma. Es importante que el paciente le quede claro cualquier riesgo de daño en la estructura dental, (es muy importante proteger al máximo la estructura dentaria) discutir el costo de la substitución y las ventajas y desventajas que conlleva el nuevo material. Animar al paciente a que consulte con su médico de cabecera especialmente en los casos en que el individuo está convencido de que la eliminación de sus amalgamas mejorará su estado de salud (por ejemplo en casos de esclerosis múltiple o artritis).


Por tanto, la ADA coincide con las afirmaciones de la US Public Health Service en que la amalgama dental continúa desempeñando un importante papel en el mantenimiento de la salud oral.
Es evidente que la amalgama es un material cada vez menos utilizado y que cada día nuestros pacientes nos exigen una mayor estética en sus restauraciones. Pensamos que la tendencia futura será a ir utilizando cada vez menos la amalgama de plata, pero no debido a sus posibles efectos dañinos o tóxicos para la salud sino gracias al impulso y los avances en las investigaciones en otros campos que llegarán a encontrar sustitutos mejores para restaurar la función y la estética del diente perdidas por caries u otras causas.
A pesar de todo ello, la amalgama sigue siendo un material válido para la restauración de dientes.

AMALGAMA. ¿El veneno en la boca?

La disputa sobre la amalgama como empaste dental continua. Críticos califican el uso despreocupado con el relleno mercurial de delito grave a la humanidad. Los que lo apoyan no dejan valer los reparos y los síndromes de intoxicación muchas veces descritas. El Instituto Federal de Medicamentos de Alemania firma ahora que la "amalgama contribuye mensurablemente a la contaminación del hombre". Desde el 1 de julio de 1995 limita aún más el uso del amalgama durante el embarazo y el período de lactancia. Todavía no se ha llegado a una prohibición del material controvertido. No es extraño, porque la amalgama es un tema político: pues un 95% de la población tiene amalgama en su boca. Un saneamiento general de los dientes costaría miles de millones de pesetas.
No obstante, en Japón se ha cambiado a empastes de plástico desde el año 1982. En la Ex-URSS la amalgama está prohíbida desde 1975. Y Suecia quiere abandonar el uso de amalgama en 1996.
¿Y en España? -- Puesto que la Seguridad Social no incluye los servicios de odontología, no es comprensible que se siga utilizando este tipo de empaste, tomando en cuenta que los gastos por enfermedades ocasionadas por intoxicación de mercurio SI tiene que afrontar.

1.- Historia de la amalgama
2.- ¿Qué es la amalgama?
3.- El camino del mercurio desde el empaste al cuerpo
4.- ¿Qué consecuencias tiene el mercurio en el cuerpo?
5.- ¿Se puede curar?
6.- ¿Intoxicación de amalgama?
7.- Pruebas de intoxicación
8.- El saneamiento dental
9.- Terapia de desintoxicación
10.- Alternativas - El empaste correcto



1.- Historia de la amalgama
Desde que se empastan los dientes agujereados con amalgama hay disputas sobre el material mercurial. Poco después de su presentación estalló en el año 1833 la "primera guerra de la amalgama" en EE.UU. De repente aparecieron enfermedades desconocidas y pocos años después se volvió a prohibir la amalgama. Dentistas, que después de la prohibición continuaron a utilzar la amalgama, perdieron su licencia.
Pero la prohibición duró poco tiempo. Bajo la presión de la industria quedó anulada en el año 1860 y de pronto la amalgama fue considerado un material de empaste valioso, porque era barato y fácil de elaborar. No obstante aumentaron entonces las intoxicaciones de mercurio. Informes sobre este tema fueron desmentidos e ignorados. La nueva enfermedad se llamó "neurastenia" y se consideró causada de forma "psicosomática".


Mientras tanto, la amalgama ha comenzado su marcha triunfal por Europa. Pero su efecto perjudicial a la salud tampoco fue inadvertido aquí. En Alemania estalló el año 1926 la "segunda guerra de la amalgama". El reconocido profesor de química Dr. Alfred Stock, director del instituto Max-Planck de Berlín demostró en su día en varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: "No hay ninguna duda que muchos síntomas, entre ellos fátiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación de mucosa) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en cantidades pequeñas pero continuas. Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se comprueba que el uso despreocupado de la amalgama como empaste dental ha sido un delito grave a la humanidad".
Hoy en día la amalgama es el empaste más utilizado. Solo en Alemania se realizan unos 40 millones de empastes de amalgama cada año. Esto correspone a un consumo de mercurio de más de 20 toneladas, que se vuelve a encontrar en la naturaleza algún día. El toxicólogo muniquense Dr. Max Daunderer explica: "Como más amalgama se utiliza, más frecuentes serán las contaminaciones básicas por alimentos". No en vano los dentistas tienen que desechar la amalgama en segregadores especiales.


Daunderer, hoy el crítico más mordaz, tranquilizó durante casi dos décadas a los dentistas respecto a la amalgama hasta que "encontramos por casualidad en una niña de 10 años, que se encontró en coma, como única causa de su intoxicación crónica de mercurio cinco empastes de amalgama". Desde entonces, Daunderer demostró intoxicaciones en mas de 10.000 pacientes. "Estamos sorprendidos de los daños provocados por la intoxicación crónica. Probablemente mueren solo en Alemania miles de personas bajo los signos de un infarto de corazón o de un ataque de apoplejía por consecuencia de la amalgama".
2.- ¿Qué es la amalgama?
El relleno de amalgama gris-metálico se elabora mezclando mercurio líquido (porción del 50%) con un polvo de aleación. Este polvo se compone casi siempre de estaño, cobre y plata. Las amalgamas convencionales con gamma-2 contenían en su polvo adicionalmente un 3% de mercurio. En las amalgamas nuevas, libres de gamma-2, se redujo el mercurio adicional al 1,5% o se eliminó totalmente. En todo caso queda en el empaste un 50% de mercurio y según los conocimientos científicos las amalgamas con o sin gamma-2 se comportan absolutamente idénticas respecto a la contaminación de mercurio.
3.- El camino del mercurio desde el empaste al cuerpo
Siete empastes de amalgama corresponden a un peso de unos 2 gramos de mercurio puro. En Alemania la media son 12 empastes por ciudadano (3 a 4 gramos). Tan solo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta gran cantidad de mercurio porque en primer lugar existe en su forma metálica, que relativamente es poco tóxica y en segundo lugar porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo lentamente. A solo 20 grados centígrados se evapora el mercurio y en esta forma de vapor es altamente tóxico. Al existir en la boca a veces temperaturas entre 40 y 60 grados, continuamente se libera vapor de mercurio y es absorbido por el cuerpo. Esta liberación de mercurio aumenta por masticar fuertemente, pastas dentífricas con fluor, comidas y bebidas calientes o ácidas, fumar y masticar chicles. ¡Investigadores de la Universidad de Erlangen (Alemania) descubrieron que al masticar chicles el contenido de mercurio en la saliva sobrepasa el valor máximo autorizado de mercurio en agua potable por el factor 190!
Pero no solo el mercurio, también los demás componentes de la amalgama contaminan el cuerpo.
Pero el problema principal sigue siendo el mercurio. Así, cada ciudadano ingiere anualmente unos 560 mg de mercurio a través de sus empastes y según la regla de Habermann con dosis pequeñas pero prolongadas se sufre la misma gravedad de intoxicación que con intoxicaciones agudas o en corto plazo.
El mercurio llega al cuerpo a través de los siguientes cuatro caminos:
1. Desde la cavidad bucal y nasal llegan vapores de mercurio a la circulación sanguínea y a través de los nervios directamente al cerebro.
2. Los vapores se ingieren parcialmente por el pulmón a través de las vías respiratorias. Así pasan también a la circulación sanguínea, dónde se transforma una parte del vapor de mercurio: oxida a ionos de mercurio. Una forma del mercurio aún más tóxico que el vapor. Puesto que órganos como el hígado, la bilis el corazón y el riñon trabajan como un filtro sanguíneo, es aquí dónde se almacena principalmente el metal tóxico.
3. Cuando masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma metálica todavia inocua y se las traga. La flora intestinal natural transforma estos partículas y el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal: mercurio metílico. Este proceso se llama metilación. Numerosos experimentos y estudios confirman este proceso. Aún así es desmentido por muchos dentistas y odontólogos.


Desde el intestino pasa el mercurio metílico a la circulación sanguínea y finalmente a los órganos.
4. El metal se difunde a través de las encías, las raices dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y al cerebro.
4.- ¿Qué consecuencias tiene el mercurio en el cuerpo?
Al principio el cuerpo intenta aún acabar con el mercurio, si sus anticuerpos no están ya destruidos por otros tóxicos ambientales. La gente que posee un alto nivel de selenio es capaz de soportar el ataque continuo del mercurio durante más tiempo. Científicos suecos descubrieron que un alto nivel de selenio acelera la excreción natural del mercurio. En primer lugar, el selenio contrarresta al mercurio como un elemento de enzima. En segundo lugar forma con el metal tóxico una combinación no tóxica. De esta forma queda desactivado no solo el mercurio sino también el selenio. La consecuencia es que el nivel de selenio baja y el mercurio puede desarollar su acción en el cuerpo cada vez más. Numerosos estudios confirman que el mercurio perjudica y bloquea determinadas hormonas, receptores y enzimas. Así se perturba principalmente el metabolismo en el cerebro, los nervios, las proteinas, grasas, hidratos de carbono y vitaminas. Esto se refleja en múltiples enfermedades que el "médico clásico" normalmente no se puede explicar, pues en la formación de los médicos las intoxicaciones apenas tienen importancia.
El mercurio también ataca al sistema imunitario, así que hongos (p.ej. candida), virus y bacterias pueden extenderse muy facilmente. La consecuencia: aún más enfermedades. Puesto que el mecanismo natural de desintoxicación esta paralizado no se pueden excretar otras sustancias nocivas de nuestro entorno que absorbemos involuntariamente cada día (barniz de madera, formaldehido, plomo, cadmio) y se almacenan en el cuerpo.
Daunderer describe los siguientes síntomas principales de la intoxicación de mercurio:
Poca vitalidad, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, debilidad muscular, dolores de espalda, de mandíbula, paradontósis, alérgias, nerviosismo, depresión, perturabaciones de coordinación, parálisis, perturbaciones de vista y de oído, defensas bajas frente a infeciones, arritmia, anemia.
Síntomas de enfermedades que hoy en día siguen siendo interpretados como psicosomáticos - y esto después de 160 años de experiencia con amalgama.
5.- ¿Se puede curar?
Estudios de terápia demuestran, que después de la eliminación de la amalgama y posterior desintoxicación las enfermedades mejoran en la mayoría de los casos drásticamente o incluso desaparecen. Estos éxitos muchas veces espectaculares de unas enfermedades "no curables" confirman también unos "grupos de defensa propia", que atienden en Alemania a entre 50.000 y 60.000 pacientes. Hasta ahora forman el mayor grupo de pacientes afectados. "A las más de cincuenta oficinas de información acuden a diario más de cien afectados, que sufren enfermedades 'no investigadas' y son tratados muchas veces con medicamentos fuertes como antibióticos o psicofármacos por la medicina clásica", explica Manfred Klewers de la iniciativa de pacientes afectados por la amalgama en Baja Sajonia. "En el 90% de los casos conseguimos una mejora notable o la cura". Y a veces suena como magia: Así se curó esclerosis múltiple en la fase inicial. "Allí dónde ya se han producido daños orgánicos, poco se puede hacer. En todo caso disminuyen los dolores".
Dr. Max Daunderer: "La Intoxicación crónica de amalgama es seguramente también una causa frecuente de la infertilidad. Por lo menos varias mujeres infértiles quedaron al fin embarazadas después de haberles eliminado sus empastes de amalgama".
En Alemania mueren cada año unos 1500 bebés por la muerte súbita infantil (SID = sudden infantil death). Nuevas investigaciones de Suecia informan de almacenamientos altos de mercurio en el cerebro por la amalgama de la madre. Daunderer: "Hay que sospechar que la amalgama es un factor de la SID".
Aparentemente, la amalgama también esta entre los factores que causan las alergias. Un nuevo estudio del instituto de medicina naturalista en Marburg demuestra en 332 jovenes un aumento notable de alergias (erupciones, acné, alergia alimentaria, bronquitis crónica) y otras enfermedades crónicas en concordancia con el aumento de empastes de amalgama". "En el futuro se pueden atribuir varias enfermedades más a la intoxicación crónica de amalgama de forma demostrable" continua el toxicólogo Daunderer, "porque hemos podido tratar con la terapia de amalgama una serie de enfermedades serias y raras para las que no se conocían métodos de curarlas.
6.- ¿ Intoxicación de amalgama ?
Entre la colocación del empaste de amalgama y la intoxicación pasan frecuentemente muchos años. Hay gente que les afecta más y otros menos. Y a algunos parece ser que no les afecta nada. Esto depende principalmente de la buena función del sistema imunitario, del mecanismo de desintoxixación, de la forma de vida, alimentación y contaminación del ambiente.
La mayoría de la gente sufren tarde o temprano un desequilibrio a consecuencia de las cantidades continuas de mercurio. Se sienten cansados y agotados y de vez en cuando tienen dolor de cabeza. Pero se acustumbra a eso y a lo mejor se culpa a la edad. Cada vez más falla la memoria. El médico de cabecera diagnosticará algún día una enfermedad del hígado o de la bilis - el tratamiento solo se hace de forma sintomática. De pronto aparecen alergias o dolores en las articulaciones. ¿Y quien se imagina que la culpa la pueden tener los dientes ?
Se debe sospechar una intoxicación prácticamente en todos los pacientes que son resistentes a los tratamientos de los médicos. Ni siquiera hace falta que lleven empastes ellos mismos. A lo mejor tienen una intoxicación por los empastes de la madre o los dientes fueron saneados hace algunos años pero el mercurio se encuentra todavía en el cuerpo.


7.- Pruebas de intoxicación
Hay varios métodos para diagnosticar una posible intoxicación:
La prueba del chicle:
se emplea para demostrar que se desprende mercurio de los empastes de amalgama que se encuentran en la boca. Antes de hacer la prueba se guarda un poco de saliva. Luego se mastica de forma intensiva durante unos diez minutos un chicle sin azúcar. Posteriormente se analiza la saliva en un laboratorio respecto a su nivel de mercurio. Según un estudio de la universidad de Tübingen publicado en mayo 1996, cada tercero de los 17.000 portadores de amalagama analizados tenía en su saliva niveles de mercurio demasiado altos y según los médicos perjudiciales para la salud.
Prueba DMPS:
DMPS (Dimercapto-propansulfonato) es una sal sulfúrica a la que se adhiere el mercurio en la sangre. A través de la orina y la defecación se excretan los tóxicos. Daunderer analiza la orina espontánea entre 45 y 60 minutos después de la inyección de DMPS en búsquedad de mercurio y otros metales. De esta forma puede deducir la gravedad de la intoxicación. El Instituto Federal de Medicamentos de Alemania (BfArM) recomienda a su vez el uso de la orina almacenada en las últimas 24 horas. Para Daunderer significa esto una falsificación de la prueba. Como el DMPS solamente tiene efecto entre 2 o 4 horas, el método de 24 horas diluiría la orina tóxica con orina limpia.
Electro-acupunctura según Voll (prueba EAV):
Esta prueba no mide el mercurio que excreta el cuerpo sino la contaminación del cuerpo. Si se realiza la prueba con exactitud se pueden conseguir resultados fiables con EAV. No solo el nivel de intoxicación se puede medir sino también que órganos estan especialmente afectados o dañados. En Alemania existen unos 2000 médicos clásicos y naturalistas que emplean EAV, entre ellos también dentistas.
Prueba de metales pesados:
Este método existe desde hace pocos años. Con ella el médico puede diagnosticar de forma rápida y sencilla el grado de la intoxicación con una prueba de orina.
Radiografía:
Debajo de los empastes de amalgama se forman muchas veces depósitos de amalgama. Con una radiografía "blanda" un médico experto puede localizar estos depósitos.
Análisis del tejido con una tomografía:
Con una tomografía se puede descubrir si el tejido está contaminado con metales pesados. En los portadores de amalgama suelen ser la corteza cerebral, la hipófisis y la mandíbula.
8.- El saneamiento dental
El primer paso después de la prueba de intoxicación es eliminar el mercurio de la boca. Es fundamental acudir a un dentista con experiencia en el saneamiento de amalgama. No va a eliminar todos los empastes de una vez, sino poco a poco. Pues al taladrar sale vapor de mercurio que contaminan el cuerpo adicionalmente. Además hay que proteger al paciente con un pañuelo de goma que se introduce en la boca con el fin de retener el vapor y para evitar que se trague el polvo de amalgama. De forma preventiva el Dr.Daunderer recomienda tomar unas dos horas antes de la cita unas cápsulas DMPS o DMSA. Se debe taladrar con un taladro de giro lento. Después de la intervención el paciente debe beber mucha agua. Esto facilita la eliminación de los tóxicos.


Después de la eliminación de la amalgama es importante que no se inserte directamente oro. Esto dificulta la eliminación completa del mercurio de la mandíbula. Se recomienda un empaste provisional de cemento.
9.- Terapia de desintoxicación
Una vez eliminados los empastes de amalgama empieza la desintoxicación. Esto es importante pues el mercurio se excreta lentamente de los órganos. Del cerebro se elimina la mitad después de 20 años, de la mandíbula después de 80 años.
La terapia de desintoxicación la debe realizar un médico experto y hay que confeccionarla de forma individual para cada paciente. Los médicos que realizan la EAV tienen la ventaja que pueden chequear de forma sencilla y detallada que medicamentos y en que dosificación son adecuados para el paciente. Se debe comprobar regularmente si los medicamentos empleados aún son ideales para la excreción, para que no se tome algo que tiene efectos secundarios.
Las opiniones de los médicos respecto a los diversos métodos de desintoxicación no son iguales. Pero se ha demostrado que muchos caminos llegan al destino:
1.Las sustancias DMPS y DMSA que movilizan de forma rápida y eficaz el mercurio en el cuerpo, lo absorben y eliminan del cuerpo. Según el grado de intoxicación hay que repetir el tratamiento. Su inconveniente: No son libres de efectos secundarios y por eso muy discutidos entre los expertos. 2.Oligoelementos como el cinc y el selenio. Son partículas naturales del organismo y sirven entre otras cosas para la desintoxicación natural del cuerpo. Como son "consumidos" por los tóxicos hay que reestablecer el equilibrio. Esto se debe hacer bajo la supervisión de un médico experto. 3.Los homeópatas emplean adicionalmente unas sustancias que estimulan a la defensa corporal de eliminar los tóxicos de forma automática. Durante la terapia se debe evitar el consumo de café y alcohol al mermar estos la eficacia de los medicamentos homeopáticos. 4.El medicamento "CH-7" (Schiele & Heil) primero disuelve los metales en el cuerpo mediante minerales homeopáticamente diluidos y luego los absorbe para excretar los tóxicos. Este medicamente se encuentra a la venta desde hace poco tiempo. 5.En Suecia, principalmente, se emplea la proteína corporal glutatión para la desintoxicación. En Alemania este método es todavía bastante desconocido.



En cada desintoxicación a largo plazo se deben tratar también los órganos de desintoxicación (hígado, bilis, intestino, riñón) para su respaldo. Igual de importante es fortalecer el sistema imunitario y defensivo. Esto se hace con vitaminas, minerales y enzimas. Pero no se puede tomar al azar, porque una sobredosis puede causar daños. Así que hay que seguir los consejos del médico. Una forma de vida sana y una alimentación correcta apoyan la convalecencia: alimentos de cultivo ecológico ("bio") para minimizar la contaminación de residuos, dieta cruda, a ser posible ni azúcar, ni café, ni alcohol. Poco estrés y mucho aire fresco son igualmente recomendables como sudar en la sauna o por hacer ejercicio.
La duración de la terapia varia. Puede durar pocas semanas o varios años, según el grado de la intoxicación. A veces, enfermedades sucesivas ralentizan la convalecencia como p.ej. hongos en el intestino. Estas enfermedades se deben tratar asimismo, porque pueden causar una serie de síntomas a su vez.
10.- Alternativas - El empaste correcto
La pregunta finalmente es: ¿que empaste debo utilizar para mis dientes ?
A continuación un resumen de las alternativas más utilizadas.
No obstante: un diente sano no necesita ningún empaste. Con una alimentación baja en azúcar, una profilaxis razonable de caries y visitas regulares al dentista, cada uno lo tiene en su mano si necesita un empaste o no.

Cemento Para empastes muy pequeños, que sufren mucha presión al masticar, se puede emplear cemento mineral. Es inofensivo y fácil de emplear. Como es un material resistente a la abrasión solamente se puede emplear de forma limitada a causa de la presión alta en la zona de las muelas.
Su vida útil es de 2 o 3 años.
Empastes de plástico
Más estables son empastes de plástico (composites) que hace tiempo se utilizan para los dientes frontales. Pero el composite tampoco se pueden emplear de forma universal. El agujero tiene que ser rodeado con esmalte sano para hacer un empaste correcto. El problema es que el plástico encoge cuando endurece y esto puede dejar un hueco lateral. Así, bacterias pueden introducirse al diente y provocar caries. Por eso el paciente debe cumplir sus citas semestrales de control.
La vida útil de los composite es de 4 o 5 años.
Inlays de oro
Las alternativas verdaderas para la amalgama son empastes de inserción (inlays) de metal noble. Inlays se pueden emplear de forma universal. También se producen costosos inlays de cerámica y plástico en el laboratorio. Pero: el médico necesita mucha rutina y tacto. Precio: entre 25.000 y 75.000 Pts.
El oro del inlay (75% y más) se hace duradero con metales como platino o plata. Muchos inlays resisten 15 años en la boca, algunos hasta 40 años. Tienen la requerida firmeza y estabilidad para la zona de las muelas y no ofenden al cuerpo. Ni siquiera el cemento que se utiliza para fijarlos tiene efectos secundarios. Y además se consigue una cerradura lateral perfecta: las bacterias practicamente no pueden entrar.

Pero mucho cuidado con la elección de las aleaciones de metal porque no requieren una comprobación biológica. Así hoy día existen unos 930 mezclas en el mercado, en parte de los metales menos nobles. Con consecuencias amargas: Loni Weber, de la 'asociación de intereses de afectados por metales dentales': "Tenemos más de 3000 personas con sufrimientos a causa de aleaciones con cobre-paladio: picores en la lengua, mareos, parálisis, dolores en las articulaciones y mucho más". Ella recomienda "90% oro y 10% platino" porque como más alto el porcentaje de metales no nobles más fácil puede corroer el empaste. Se desprenden partículas tóxicas que se depositan de forma parecida a la amalgama en el cuerpo y pueden resultar perjudiciales. Este efecto se ve aún potenciado cuando se encuentran varias mezclas en la boca unas al lado de otras entre las que crecen campos de tensiones eléctricas. Especialmente cuando se pone un empaste de amalgama debajo del oro. Para prevenir eso se recomienda que el paciente se haga un "carnet de aleaciones" de todas las aleaciones que tenga en su boca. Lo ideal sería: solo un tipo de aleación en la boca.
Inlays de plástico o de cerámica
A quien le importa un empaste del color dental puede hacerse inlays de plástico o de cerámica. Pero estos no se pueden emplear de forma universal. Condición más importante: en sus alrededores tiene que haber esmalte sano.
El plástico para inlays se elabora en procedimientos especiales de endurecimiento. Esto los hace más resistentes y evita que encojan. Pruebas exhaustivas de materiales han demostrado que entre estos inlays y los empastes de amalgama no hay ninguna diferencia en el desgaste.


LOS EMPASTES BUCALES ENVENENAN EL ORGANISMO

(Por killerbarbie )

Creo que a veces , es conveniente alertar a la sociedad del peligro que corren cuando deciden meter metales dentro de sus cuerpos , en este caso por medio de los dentistas ( en teoria son médicos que intentan curar nuestra salud dental ) pero como suele pasar nos arreglan una cosa y nos joden 40 mas en este caso es envenenar nuestros cuerpos , con esos compuestos de mercurio y otros metales que llaman amalgamas y que se fabrican para utilizarlos en los famosos empastes bucales , yo tengo dos empastes de amalgama , de pekeñaja comia muchas chuches y mi boca cayo en manos de las malditas caries se hicieron un apartamento adosao en mi cavidad bucal... .
Asi que he sido una victima mas de los experimentos del siglo XXI , pero menos mal que me han avisado a tiempo y esta semana he pedido hora al dentista para que saque mis dos empastes de amalgamas y los sustituya por otros alternativas no metalicas que no envenen mi cuerpo ,parece ser que el causante prinpicpal de esta intoxicacion lenta de nuestro organismo es el MERCURIO , que utilizan en la composición de estos empastes , el cual va evaporandose poco a poco siendo absorbido por el organismo dañando higado , riñones y en el peor de los casos llegando a la sangre y provocando enfermedades incurables e incluso mortales , realmente es para ponerse a temblar , saber que llevamos en la boca un puto veneno que poco a poco nos va matando y que encima tenemos que pagar un dineral para que nos jodan el organismo .
En algunos paises EVOLUCIONADOS , como Suecia y Japón , ya han prohibido los empastes con amalgamas , pero en españa sigue siendo un NEGOCIO RENTABLE , ya que sale muy barato de comprar y da mucho beneficio , pero YO YA NO PIENSO PONERME UN PUÑETERO EMPASTE EN LA VIDA , despues de leeros esto , espero que vayais al dentista y hagais lo mismo que yo , este documento lo he sacado de internet y os lo voy a poner integramente tal cual lo he leido para que todo el mundo vea el peligro potencial de tener empastes bucales , espero que esto sirva de ayuda a mucha gente que tiene fatiga cronica , molestias y enfermedades extrañas y no dan con la solución , leeros todo porque no tiene desperdicio , SALUDINES DE LA KILLER.
LA DIRECCION DE LA PAGINA DE INTERNET DONDE HE SACADO LA INFORMACION ES ESTA ;
(http://www.dsalud.com/numero54_5.htm )

A mucha gente le mortifica aún acudir al dentista por el miedo al taladro pero mucho más fundado sería tenerlo por un motivo bien distinto: la intoxicación que puede provocar en nuestro cuerpo el mercurio que contienen las amalgamas con que algunos profesionales empastan todavía las piezas dentales. Intoxicación conocida por médicos y autoridades que hacen caso omiso de los cientos de estudios que demuestran su potencial peligro para la salud.
Ni en Japón, ni en Rusia, ni en Suecia. En ninguno de esos países se utilizan ya las amalgamas para hacer empastes dentales. Bueno, no es sólo que no se utilicen sino que su uso está terminantemente prohibido porque las autoridades sanitarias consideran que está suficientemente demostrada la toxicidad de las amalgamas a causa del mercurio. Está comprobado -así lo indican numerosos estudios en todo el mundo- que el mercurio es absorbido por el cuerpo y que, en su lento periplo hasta el cerebro -lugar en el que acaba almacenándose-, va provocando daños físicos en los distintos tejidos, órganos y sistemas humanos además de alteraciones psíquicas y emocionales de diverso tipo.

¿QUÉ ES UNA AMALGAMA DENTAL?

Dice el diccionario que una amalgama es una aleación de mercurio con otro metal. Las que se emplean en Odontología para empastar dientes y muelas -y que salpican de gris metálico nuestras bocas- se elaboran mezclando mercurio líquido (50% del volumen total) con plata (35%), estaño (13%), cobre (2%) y una pequeña cantidad de zinc. Con esta fórmula se obtiene un material -la amalgama- que es utilizado para hacer empastes dentales desde principios del siglo XIX. Y ya desde entonces algunos miembros de la comunidad científica plantearon dudas sobre su inocuidad. Sus defensores afirman que aunque es conocida la alta toxicidad del mercurio no existe riesgo para la salud de quien lleva una amalgama porque el metal queda bloqueado indefinidamente dentro del diente reconstruido en el interior de la propia amalgama. Sin embargo, estudios llevados a cabo por sus detractores demuestran que en sólo 5 años un 30% del mercurio se ha evaporado de la amalgama por lo que, al menos, cabe la duda de que este material de obturación dental sea tan estable como algunos defienden. ¿Y a dónde va ese volumen de mercurio "perdido"? Pues no muy lejos. Al parecer, el metal es reabsorbido por el propio cuerpo y, a través de la sangre y la linfa, recorre todo el organismo almacenándose en los tejidos y provocando daños.


Pruebas de intoxicación

La prueba más fiable y efectiva para saber si sufrimos intoxicación por mercurio es un análisis de nuestros cabellos y uñas. Pero hay otros métodos para establecer una posible intoxicación:
A) La prueba del chicle: se emplea para demostrar que se desprende mercurio de la amalgama de la boca. Este fenómeno fue demostrado por los científicos Vimy y Lorscheider en 1985 gracias al aire espirado por dos grupos de personas, con y sin amalgamas, antes y después de haber masticado un chicle sin azúcar durante 10 minutos. La concentración de mercurio registrada en el aire espirado fue medida en microgramos por metro cúbico y los resultados fueron:
-Grupo sin amalgama: antes 0,5; después 0,72
-Grupo con amalgama: antes 5; después 30
B) Prueba DMPS: el dimercapto-propán-sulfonato es una sal sulfúrica a la que se adhiere el mercurio. Esta sustancia se inyecta en la sangre del individuo y, mediante un análisis de la misma, se conocen en pocos minutos los niveles de intoxicación.
C) Electroacupuntura: mide el grado de contaminación del cuerpo y revela qué órganos están especialmente afectados o dañados.
D) Espectrometría: gracias a esta técnica de absorción atómica y mediante una prueba de orina se pueden determinar las cantidades de mercurio y otros metales pesados que se encuentran en el cuerpo.
E) Análisis de tejido: mediante una tomografía se puede comprobar si un tejido está contaminado por metales pesados.

El peligroso mercurio

El mercurio (Hg) es un metal pesado conocido por su alta toxicidad en cualquiera de sus formas (iones, vapores y, sobre todo, en forma de metilo de mercurio). Su acción es nociva para el organismo y se ha contrastado que principalmente se acumula en cerebro, hígado, bazo y riñones. Un individuo está constantemente expuesto a múltiples dosis de mercurio a consecuencia del medio ambiente, de su alimentación y de la que la Organización Mundial de la Salud considera como principal fuente de contaminación por mercurio: las amalgamas dentales. Además, por las características de este metal el organismo no es capaz de excretarlo completamente sino que con cada exposición se almacena en el cuerpo una nueva dosis. El resultado es que poco a poco se van acumulando cantidades que producen una intoxicación crónica. Si la intoxicación es con bajas dosis se habla de micromercurialismo y sus síntomas son debilidad, cansancio, pérdida de peso y de apetito, dolores de brazos y piernas, cefaleas y problemas gastrointestinales. A la intoxicación que se debe a altas dosis de este metal se le llama eretismo mercurial y afecta a diversos órganos y sistemas del cuerpo.

Las guerras de la amalgama

Desde que se empastan los dientes con amalgama hay disputas en el seno de las comunidades médica y científica sobre la toxicidad o inocuidad de su carga mercurial. Ya en 1833, poco después de la presentación de la amalgama, se produjo en Estados Unidos la "primera guerra de la amalgama" que se debió a que, de repente, aparecieron enfermedades desconocidas en personas a las que se habían hecho empastes dentales con este material. La amalgama fue prohibida pero la presión de la industria logró que la prohibición quedara anulada en 1860 y se empezara a considerar la amalgama como un material de empaste muy valioso ya que era barato y fácil de elaborar. Aumentaron entonces las intoxicaciones por mercurio pero los numerosos informes sobre la toxicidad de la amalgama fueron desmentidos o ignorados.
La "segunda guerra de la amalgama" se produjo en Alemania en 1926. Entonces, el profesor de Química doctor Alfred Stock demostró en varios experimentos que el mercurio sale de la amalgama y es acogido por el cuerpo. "No hay duda alguna -dijo- de que muchos síntomas, entre ellos, fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos, etc.- son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por los empastes de amalgama".



La "tercera guerra de la amalgama" estalló en 1978 en Suecia. Fue una lucha entre 12.000 personas organizadas y las autoridades suecas. Como resultado de la labor de investigación e información de estas personas, la amalgama fue prohibida en ese país en 1997. Pero ya antes -desde 1991- las amalgamas fueron retiradas de las bocas de los suecos y cambiadas por empastes de otros materiales con cargo a la Seguridad Social porque se había demostrado su toxicidad.
También ha habido "batallas" en países como la antigua Unión Soviética donde la amalgama se prohibió en 1975 o en Japón donde desde 1982 sólo se hacen empastes de plástico. Además, los estados de California y Colorado (EEUU) y el gobierno de Alemania obligan a colocar carteles de advertencia sobre la amalgama en las clínicas dentales.

Una ridícula paradoja

Las pinturas que contenían mercurio en su fórmula fueron eliminadas del mercado por su toxicidad al desprender vapores de este metal en niveles de 2 a 3 microgramos por metro cúbico. Paradójicamente, según los toxicólogos, las amalgamas dentales desprenden de 6 a 150 microgramos por metro cúbico.

España, un país singular

España es el único país de la Unión Europea donde no se informa al paciente de los riesgos que suponen las amalgamas. Esto contrasta con los usos de otros países en los que el paciente ha de firmar un consentimiento informado para que se le coloquen empastes con dicho componente.

Trabaja en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid

Un español ya ha demandado a Sanidad y al Insalud por la intoxicación que le causaron las amalgamas
En abril del 2002 Benito de Pedro, trabajador de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, presentó una demanda contencioso-administrativa contra el Ministerio de Sanidad y Consumo y contra el Instituto Madrileño de la Salud que fue admitida a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. El demandante considera que ambas instituciones son responsables de la intoxicación por metales pesados que sufre desde hace años y que, según los informes clínicos y la declaración de dos odontólogos y un médico, se debe a las amalgamas que llevaba en su boca.
"Mi cliente -nos contaría Álvaro Sardinero, abogado de Benito de Pedro- demanda al Ministerio por permitir el uso de mercurio en tratamientos odontológicos cuando en otros países está prohibido el uso de empastes de amalgama por su contrastada nocividad. En cuanto al Insalud, la demanda se interpone por haberle negado hasta en dos ocasiones la realización de una prueba analítica de metales pesados que hubiera permitido adelantar el diagnóstico y, consecuentemente, el tratamiento. Y por error de diagnóstico. En suma, entendemos que se han producido unos evidentes daños y perjuicios además del daño moral que se podrían haber evitado si el Ministerio y el Insalud hubieran obrado diligentemente".

Los orígenes del caso se remontan a 1997 cuando, tras 25 años enfermo, Benito de Pedro acudió a una clínica privada porque sufría a menudo vértigos, astenia, depresión, falta de memoria y atención, dolores de cabeza y musculares, trastornos digestivos, bronquitis y catarros frecuentes, caída del pelo, estrés, encías sangrantes, mal sabor de boca (sabor metálico), cansancio, agotamiento, debilidad, perturbaciones de la vista, insomnio, náuseas, nerviosismo, tensión alta y alergias, entre otras afecciones. "Llevaba años recorriendo todas las especialidades dentro del sistema público, de un lado para otro, sin que nadie me diagnosticara la intoxicación, sometido a tratamientos y fármacos de todo tipo que a veces no toleraba bien y que no me producían mejoría alguna", nos diría Benito de Pedro.
En dicha clínica se llegó a la conclusión de que su malestar podía deberse a una intoxicación por metales pesados a causa de las amalgamas dentales que llevaba por lo que se le recomendó que se hiciera unos análisis para descartarlo o corroborarlo. Sin embargo, resulta que ese tipo de análisis no se hacen -o no se hacían entonces- en los centros públicos y le denegaron dos veces los mismos. Los análisis revelaron que presentaba en sangre niveles muy altos de varios metales, sobre todo de mercurio. Un grado de intoxicación bastante alto (75 ug/l).
Hay que añadir que el laboratorio alemán que analizó la composición de las amalgamas presentó los siguientes valores: mercurio (40,4%), plata (19,6%), cobre (2,9%) y zinc (17,1%). Conocidos los resultados se le recomendó cambiar los empastes de amalgama y las coronas dentales por materiales biocompatibles. Y como rápidamente comprobó que su estado general mejoraba quiso repetir las pruebas analíticas. Los nuevos resultados indicaron que los niveles de intoxicación por metales pesados habían descendido notablemente.

"Con la denuncia -continúa el abogado- se han adjuntado varios informes firmados por dos odontólogos y un perito médico que señalan categóricamente que la intoxicación por metales pesados que padece el señor de Pedro se debe a las amalgamas y que es evidente la influencia negativa que han tenido esos metales en su salud. Igualmente queda patente la mejoría que experimenta el paciente cuando se le retiran esos metales de su boca".

A la espera del fallo, Benito de Pedro continúa trabajando en la Consejería de Sanidad de la Comunidad. Sin explicarse aún -como nos dijo cuando estuvo con nosotros en la redacción- por qué en este país se permiten aún los empastes de amalgama cuando hay constancia científica de su peligrosidad. A él le costó la salud y sólo gracias a su empeño no le ha costado la vida.
Tales son los hechos. Nosotros, en todo caso, dudamos seriamente de que a pesar de las evidencias el juez falle contra el Ministerio y el Insalud. Reconocer que las amalgamas afectan negativamente la salud podría abrir una batería de demandas y reclamaciones económicas inasumibles por el Estado. Así que lo más probable es que se nieguen las evidencias. Al tiempo.


El presidente de la Asociación Española de Estética Dental difiere
LUIS CABEZA FERRER: "LAS AMALGAMAS QUE CONTIENEN MERCURIO NO SON PELIGROSAS"
El Dr. Luis Cabeza Ferrer, médico estomatólogo, profesor de Estética y Odontología de la Universidad Europea de Madrid y presidente de la Asociación Española de Estética Dental difiere abiertamente de los estudios que indican que las amalgamas que contienen mercurio son peligrosas y contrapone a los mismos otros trabajos en sentido contrario a los que hace referencia en este artículo. Lector de nuestra revista desde sus inicios, cuando supo por el Avance del próximo número que iba a parecer un texto hablando de la peligrosidad de las amalgamas nos llamó para consultar si podía dar también su opinión, contraria a la tesis del reportaje que íbamos a publicar y que le enviamos por fax para su conocimiento. Aun sabiendo que ello podría confundir al lector accedimos para que quienes nos siguen tengan ambas versiones y los elementos de juicio que le permitan formarse su propia opinión. Y ya adelantamos que, tras su lectura, la principal duda que nos ha quedado a nosotros en el aire sin responder es ésta: si hay evidencias científicas en este ámbito -como en otros- que "demuestran" una cosa y la contraria, ¿no deberemos empezar a dedicar más atención a averiguar quién ha sufragado cada estudio y qué instituciones y empresas están detrás de los mismos?

Los materiales de restauración de amalgama que contienen mercurio han sido permanentemente atacados por sus supuestos efectos sobre la salud y su aspecto estético y, sin embargo, han sido parte fundamental en la práctica odontológica de premolares y, sobre todo, de molares durante 166 años. Y si en la moderna Odontología ha disminuido de modo creciente su uso se debe a los siguientes factores:
1) La disminución real del número de caries. La prevalencia de las caries es hoy baja y éstas son de menor tamaño por cuanto se las trata incipientemente.

2) A pesar de que la última investigación científica disponible sobre la amalgama dental revela que sigue siendo un material de restauración útil, seguro y efectivo, una investigación bibliográfica reveló que las restauraciones de amalgama liberan pequeñas cantidades de mercurio aunque, aparentemente, no sean suficientes para causar problemas sistémicos de salud.

3) La aparición de modernas amalgamas hechas de galio eutéctio a pesar de que tienen un alto coste económico ya que es un material más caro que el mercurio. Es más, las alternativas a las amalgamas de mercurio -resinas compuestas, composites, de porcelana...etc.- no están exentas de potenciales riesgos para la salud. El composite, por ejemplo, sólo se utiliza en Estados Unidos en el 20,7% de los casos mientras las amalgamas de mercurio representan más del 76% de las obturaciones dentales (unas 100 millones al año). Y pasa lo mismo en el Reino Unido donde cada año se colocan unos 22 millones de amalgamas en el Servicio Nacional de Salud.

TOXICIDAD DEL MERCURIO

El mercurio es un mineral que está presente en casi todas partes: en el aire que respiramos, en los alimentos que comemos -especialmente en el pescado- y en el agua que bebemos. Pues bien, las amalgamas dentales contienen del 42,5 al 50% de mercurio antes de mezclarse y el porcentaje es menor tras la condensación. Y hay que reconocer -porque está constatado- que los empastes con amalgamas liberan vapores de mercurio. En cuanto a la cantidad de liberación de vapor de mercurio que se desprende eso depende tanto del número de amalgamas como de otros factores: cambios de temperatura, bruxismo, cepillado dental, masticación de alimentos y chicle... Es difícil, en suma, determinar la dosis de mercurio diaria media que alguien con amalgamas dentales inhala. Sí se sabe, en cambio, que la cantidad de mercurio liberado por ellas disminuye al "envejecer" éstas. En todo caso, un estudio realizado en 1995 sobre 21 personas con restauraciones de amalgama dirigido por el investigador Hallbach estimó que la dosis media de mercurio que probablemente inhalaba una persona que tuviera amalgamas en su boca era de 4,8 microgramos al día, cantidad muy inferior a la ingesta diaria de 40 microgramos considerada aceptable para la población en general.
Kingman y sus colaboradores, por su parte, estimarían en 1998, tras un trabajo de investigación con 1.127 varones sanos, que un paciente tendría que tener 2.740 restauraciones de amalgama para llegar al umbral de 88,20 microgramos de mercurio al día considerado peligroso para la exposición laboral en Estados Unidos.
Asimismo, Michael J. Wahl, en un artículo titulado La mitología médica de la antiamalgama, haría una exhaustiva revisión de la bibliografía existente llegando a la conclusión de que la mayoría de las afirmaciones anti-amalgama no se basan en hechos científicos sino en mitos y medias verdades.

¿PROVOCA OTROS PROBLEMAS?

Termino diciendo sobre este punto que quienes aseguran que las amalgamas causan o empeoran diversas enfermedades y que su eliminación lleva a una mejoría espectacular de la salud deberán también demostrarlo. En un trabajo dirigido por Melchart en 1998 sobre 4.787 personas, los investigadores no pudieron hallar relación alguna entre los problemas médicos de los enfermos analizados y las amalgamas; ni una correlación significativa entre el número de empastes y la intensidad de los síntomas.
Ya en otro estudio anterior -esta vez realizado en 1989 por Michael I y Norbäck D. sobre trabajadoras de hospitales- se comparó a 35 mujeres con síntomas de cansancio con 30 compañeras sin síntomas de fatiga -formando grupos similares en cuanto a edad y hábitos de fumar- y no se halló diferencia estadística significativa según la cual pudiese inferirse que había relación entre los síntomas de cansancio del primer grupo y las amalgamas.
Ahlqwisty, por su parte, publicó en 1993 un estudio con 1.462 mujeres suecas a las que él y sus colaboradores siguieron durante 20 años y tampoco pudieron hallar relación entre el número de empastes de amalgama y los casos de infarto de miocardio, derrames, diabetes, cáncer o mortalidad general.
Posteriormente, en un trabajo similar en el que se formularon 30 preguntas específicas a 1.024 mujeres sobre diferentes síntomas -si sufrían de mareo, molestias oculares, cefalea, cansancio general, dolor precordial, molestias en las articulaciones, etc.- Ahlqwisty tampoco pudo encontrar correlación entre el número de empastes de amalgama y el de síntomas o molestias.

Por su parte, un equipo dirigido por Molin en 1987 comparó un grupo de pacientes con síntomas subjetivos de "galvanismo oral" (sequedad, boca urente, dolor oral y/o sabor metálico) con un grupo de control. Y aunque los valores plasmáticos de mercurio se correlacionaron con el número de superficies de obturaciones de amalgama en todos los pacientes no hubo diferencias en los valores de selenio en plasma, glutatión-peroxidasa eritrocitica y otros numerosos parámetros sanguíneos entre ambos grupos por lo que no hay evidencia tampoco de que el mercurio cause la llamada "enfermedad de la amalgama".
Björkman publicó también un estudio en 1996 con 587 gemelos suecos cuya edad media era de 66 años y los investigadores no pudieron hallar relación alguna entre salud adversa física o mental y el número de empastes de amalgama dental en los gemelos o en el grupo de control en general.
En cuanto a la afirmación de que las amalgamas deterioran el sistema inmunitario debo decir que hay trabajos científicos que no apoyan esa afirmación. Mackert, por ejemplo, hizo un estudio en 1991 y no pudo hallar diferencias significativas en la cantidad de linfocitos que tenían 21 pacientes con amalgamas y 16 sin ellas. Y lo mismo ocurrió con un nuevo estudio dirigido por Langworth en 1997 en el que se comparó a 44 odontólogos y auxiliares dentales con 44 empleados de un hospital: el recuento de células blancas sanguíneas era normal en los dos grupos.

Cabe añadir que la aseveración de que el mercurio de las amalgamas causa un aumento de la resistencia a los antibióticos no se justifica tampoco. En 1995 Österblad estudió la resistencia a múltiples antibióticos en 191 personas divididas en tres grupos: un grupo con amalgama dental, otro a los que se les había retirado las amalgamas y un tercer grupo que no habían tenido exposición conocida a la amalgama. Y no hubo diferencias significativas en la resistencia a antibióticos en la microflora intestinal aeróbica gram negativa. Luego, en un trabajo posterior -del año 2000- los mismos investigadores estudiaron en 209 personas las concentraciones inhibitorias mínimas de cefuroxína, penicilina, tetraciclina o mercurio de 839 tipos de streptococcus mutans y no eran diferentes en ninguno de los grupos. En este estudio se concluyó que "el mercurio derivado de los empastes no seleccionó tipos resistentes de s.mutans".
También es un mito que el mercurio de las amalgamas cause efectos reproductores dañinos en pacientes, odontólogos y auxiliares dentales. Ericson y Kalle estudiaron en 1989 en Suecia a 1.157 niños hijos de dentistas, auxiliares dentales y técnicos dentales y no encontraron, comparativamente, un riesgo mayor de espina bífida, supervivencia perinatal, bajo peso al nacer o malformaciones.

¿SON SEGUROS LOS COMPOSITES?

Llegados a este punto no quiero dejar de comentar el hecho de que quienes critican el uso de amalgamas recomiendan la utilización de alternativas "no tóxicas" y, en especial, los composites de resina. Y, sin embargo, al igual que la amalgama libera mercurio se ha demostrado que el composite de resina libera entre 14 y 22 compuestos separados potencialmente peligrosos, incluyendo DL, camforquinona; ácido 4-dimetilaminobenzoico etilo éster, drometrizol; dimetacrilato etileno glicol y dimetacrilato trietileno glicol.

De hecho, Geurtsen descubriría en 1998 que entre los 35 monómeros identificados de composites de resina dental y aditivos de resinas composites comercializadas, 9 eran citotóxicos en mayor o menor medida. Algo que ya antes -en 1994- había asegurado Wataha: "Los componentes de la resina composite son peligrosos y todos causan toxicidad significativa en contacto directo con los fibroblastos".
Cabe añadir que está demostrado que los componentes de los composites de resina causan inmunosupresión o inmunoestimulación -según los casos- y que inhiben la síntesis de ADN -lo constatan los estudios de Hanks hechos en 1991- y la síntesis de ARN -lo corroboraría Canghman en 1990.
Y agregaré que ya en estudios comparativos "in vitro" realizados por el equipo de Al-Nazhan en 1988 se había comprobado que los materiales restauradores de resina composite son más citotóxicos que los de amalgama. De hecho, existen incluso publicaciones que tratan de la alergia que provocan los composites de resina y sus componentes. Se ha sugerido, por ejemplo, que pueden ser causa del eczema de manos y de los "síntomas de piel" en los odontólogos.
Y no acaba aquí la cosa: los composites de resina, selladores y cementos de ionómero de vidrio liberan formalhdeido, un posible carcinógeno. Además, también preocupa que pueda dañar el medio ambiente los restos del pulido de los composites.
En suma, la mayoría de los estudios aseguran que los composites de resina son seguros pero lo cierto es que hoy hay mucho más conocimiento sobre la amalgama dental que sobre los materiales de restauración de composites de resina y de ionómero de vidrio.

Es evidente que todo lo dicho justifica la necesidad de hacer estudios más amplios. Por mi parte, pienso que si las resinas compuestas sustituyeran un día a las amalgamas los efectos secundarios serán, probablemente, igual de frecuentes.
Concluyo: es verdad pues que las amalgamas liberan pequeñas cantidades de mercurio en el organismo pero todo indica que no en cantidad suficiente para causar problemas de salud sistémica. Y, desde luego, no hay evidencia científica que relacione el mercurio con posibles lesiones renales, la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis múltiple, la llamada "enfermedad de la amalgama", las alteraciones mentales, el aumento de la resistencia a los antibióticos, tenga efectos dañinos en la reproducción o deteriore el sistema inmunitario. Para quien esto suscribe, la amalgama dental continúa siendo un material de restauración seguro, útil y efectivo aunque sólo debería usarse cuando ofrezca una clara ventaja sobre otros materiales.

EL MERCURIO DE LAS AMALGAMAS DENTALES

(Por Dr. José Luis Godoy)

La mayoría de las personas tienen o han tenido amalgamas en la boca. Una amalgama,
según la descripción del diccionario, es una aleación de mercurio con uno o más
metales.
Es muy curioso el comportamiento humano, pues se realizan grandes campañas de
publicidad para prevenirnos contra la contaminación por metales pesados, y sin
embargo no dudamos en poner un veneno tan potente como el mercurio en la boca de
nuestros hijos.
¿Por qué? Quizás por el hecho de que los síntomas no se ven en el momento ni en los
días sucesivos, pero estamos poniendo un estrés químico tan fuerte y tan duradero
que el organismo va a perder gran parte de su sistema de defensas en reparar el daño
que produce el mercurio.
Si preguntamos a nuestro dentista, nos dirá que no es para tanto y que nadie se ha
muerto por esto. Quizá nos lea el comunicado de la Asociación Canadiense de
Dentistas, que en 1990 intentaba a callar la alarmante preocupación social diciendo
que la ingestión nutricional diaria de hasta 2,44 mg de mercurio es inocua para los
adultos. Sin embargo, este dato ha sido desmentido por los doctores Lorscheider y
Vimi, de la Universidad de Calgary (Canadá) para quienes este valor es seis veces más
alto que el valor umbral con el que aparecen los síntomas de una intoxicación.
Además, estos datos se refieren al mercurio ingerido, no al que respiramos debido a
los vapores del metilmercurio que se producen en la fricción, ni al que va a la sangre a
través de la gingiva o diente.
En su calidad de tóxico celular y del plasma, el mercurio posee una gran afinidad con el
grupo de los sulfidrilos de las proteínas, con los cloruros, aminas y aminoácidos
Adicionalmente, con los jugos gástricos puede reaccionar en cloruro de mercurio, lo
que causará una destrucción de las bacterias intestinales, dando como consecuencia
una invasión de hongos, cándidas y otras micosis. De ahí el gran desarrollo de estos en
la actualidad.
A menudo digo que no hay que temer a los marcianos y hormigas atómicas que
vengan a destruir nuestra civilización porque ya están aquí los que se van a encargar
de esto y son los microorganismos.
Era raro que alguien viniera con cándidas hace unos años a la consulta; ahora es
increíble el numero de pacientes que se acercan con exceso de este tipo de bichitos,
pero no se tienen en cuenta porque los síntomas no son claros. No siempre es una
cándida con exceso e irritación de moco como lo es cuando está en la zona genital.
Cuando está en el vientre o la garganta los síntomas son a distancia y la mayoría de
las veces no se sospecha de ellas.
Cuando hay proliferación de microorganismos, aumenta la hipersensibilidad a los
alimentos, con lo que las alergias cada día nos dan más problemas. De hecho, los
alergólogos ya no saben con qué vacunarnos y se supone que cada año la vacuna es
muy superior en numero y calidad de alérgenos.



Una alergia, para mí, no es sólo una intolerancia hacia un alergeno, es una saturación
del sistema, éste ya no puede ni con un poquito más y lo muestra con un síntoma
excesivo de defensa. Ya no puede con más estrés de ningún tipo y lo refleja en la piel,
mucosa, carácter, etc., aislamientos de información físicos y emocionales, y por
supuesto grandes interferencias que están constantemente en interacción con su
cuerpo.
Por supuesto que hay que trabajar con los alergenos si quieres cambiar el estado
energético de la alergia, pero si no eliminar gran parte de lo que le está produciendo
que no tenga adaptación a esa persona, olvídate de que se recupere. Esto significa
limpiar el mesénquima, eliminar el estrés producido por cicatrices, focos y campos
interferentes, aislamientos de información físicos y emocionales, y por supuesto
grandes interferencias que están constantemente en interacción con su cuerpo.
Las amalgamas de mercurio son una de esas grandes interferencias. Tan importantes
son para mí que antes de intentar trabajar una alergia, si el paciente no se quita los
empastes y los cambia por una sustancia biocompatible, sé que los resultados no van a
ser tan prometedores como lo serían si siguiera el protocolo de eliminación de
interferencias.
Para permitir que la autorregulación del cuerpo se produzca, por lo menos no debemos
ponerle trabas y venenos, y mucho menos dejarlos permanentemente en él.
En un principio se podría pensar con razonamientos simplistas que una vez puesta la
amalgama, el cuerpo absorbe la primera capa de mercurio, que es ínfima y ya está.
Pero no es así y muchos experimentos y estudios lo han corroborado.
Till y Teherani pudieron comprobar que se podían liberar pequeñas cantidades de
mercurio de los empastes de amalgama y acumularse en el cuerpo. Descubrieron una
correlación entre la duración de los empastes y las costumbres del portador de
amalgamas, de tal forma que las personas que ingieren comidas preferentemente
calientes o ácidas se hallan más expuestas.
Con la acción de masticar chicle la concentración de vapor de mercurio se puede
multiplicar por quince. Esto también sucede con el cepillado de dientes con pastas de
dientes que contengan fluor, pues los halógenos pueden determinar un aumento de la
cantidad de mercurio que se desprende de los empastes.
Desde estas líneas mi denuncia a la maquinaria de producción, que al igual que se
sabe que el mercurio es dañino desde hace años, también se sabe que el flúor es en
igual medida peligroso, pero por lo visto se hizo una publicidad durante unos años y
hay que rentabilizarla aún a costa de que caigamos enfermos.
Estudios del Dr. Hertman en Alemania han demostrado que en los niños a los que se
les da flúor, el diente parece sano pero pierde su vitalidad llegando a momificarse.
Baumasch y Schleicher escribieron en una revista suiza de medicina integral, que el
mercurio, tal como viene elaborado en los empastes dentales, repercute
negativamente sobre el propio sistema inmunológico del cuerpo. Por ello el sistema
inmunológico sufre un deterioro funcional y, en concreto, de las defensas ante el
desarrollo de enfermedades y tumores.


Gracias a los test de la kinesiología podemos ver cómo perdemos adaptación química:
Realiza un test muscular, para ello pide a la persona que se lo vayas a hacer que
realice una suave presión contra tu fuerza en uno de sus brazos y comprueba que esté
fuerte ante el estímulo.
Pregunta a la persona a la que vas a chequear si tiene amalgamas, empastes de
mercurio y plata. Pon un palito de los que se utilizan para hacer polos, o un bastoncito
de algodón en la boca de la persona y observa si le produce estrés o cambio en el
indicador de la prueba que estés realizando.
Si no tiene estrés al palito o al algodón, roza un poco los empastes, deja otra vez el
palo en la boca y vuelve a chequear.
Observa el resultado.
En el 90%, por no decir el 100% de los casos, la respuesta va a ser un estrés en tu
test, esto es, cuando chupaban el palo o el bastón no tenía estrés, pero en cuanto ha
rozado un poco el mercurio, aunque sea suavemente, al volver a ponerlo encima de la
lengua el resultado es que todo el cuerpo recibe un estrés.
Y ahora, ¿seguiremos poniendo a nuestros niños mercurio en la boca con la idea de
que no hace daño al cuerpo?


los rellenos Mercurio-basados han tenido una historia larga
los rellenos de la Mercurio-amalgama han sido polémicos casi del conseguir-ir, por lo menos en este país.
las restauraciones dentales del Lata-mercurio fueron utilizadas según se informa en China en A.D. 600, plata-mercurio en Francia en el 1830s y en los Estados Unidos en 1850. En un episodio conocido como la “amalgama guerrean,” los dentistas americanos que utilizaron la amalgama fueron amenazados con acciones de la negligencia por los dentistas que despreciaron a la materia, según Juan Dodes, a dentista que escribieron “la controversia de la amalgama: Un análisis evidencia-basado,” publicó en el diario de la asociación dental americana el año pasado.
Un químico alemán nombrado Alfred Stock en 1926 publicó una condenación de las restauraciones de la amalgama, que entonces fueron inventadas con un proceso del calor que permitió el lanzamiento significativo del vapor del mercurio. Que el proceso cambió a uno menos peligroso, pero en los años 70, el Dr. Hal Huggins, dentista, escribió un libro que acusaba la amalgama del mercurio de causar todo de esclerosis múltiple a la leucemia.
En 1990, “60 minutos” difundieron el “veneno en tu boca,” y la público-figura doctores advertidos sobre los peligros potenciales de la amalgama.
El Dr. Stephen Barrett, escribiendo para Quackwatch, un grupo del fraude-perro guardián, llamó” la difusión “de “60 minutos el informe más irresponsable sobre una difusión del asunto de la salud siempre en la televisión de la red.”
- Carol M. Ostrom

AMALGAMAS

La disputa sobre la amalgama como obturación dental continúa. Críticos califican el uso indiscriminado de la cantidad de mercurio dentro del cuerpo humano como delito grave a la humanidad. Quienes apoyan esta instancia demuestran los síndromes de intoxicación en comparación con la reparación dental. El Instituto Federal de Medicamentos de Alemania afirma ahora que la "amalgama contribuye a la contaminación del paciente".
Desde el 1 de julio de 1995 se ha limitado aún más el uso de la amalgama dental durante el embarazo y el período de lactancia. Todavía no se ha llegado a una prohibición del material controvertido. No es extraño, porque la amalgama es un tema político: pues un 95% de la población tiene amalgama en su boca. Un saneamiento general de los dientes costaría miles de millones de dólares solo en Europa.

No obstante, en Asia se ha tratado este problema desde hace ya varias décadas como en el caso de Japón que ha cambiado a obturaciones de plástico ya sean resinas directas o materiales estéticos hechos en laboratorio desde el año de 1982. En la Ex-URSS la amalgama está prohibida desde 1975. Y Suecia quiere abandonar su uso desde 1996.
España es el país donde mas ruido está provocando esta controversia puesto que su decisión afectaría notablemente el comportamiento de las instituciones de salud privada en toda la comunidad europea. Puesto que en este país la Seguridad Social no incluye el servicio dental, por lo que se quiere optar por el uso de diferentes materiales para obturación, poniendo en una balanza el costo de estos contra el gasto por la atención a las enfermedades ocasionadas por la intoxicación de mercurio.

En México, como primer país consumidor de amalgamas a nivel Latinoamérica, el simple hecho de que las instituciones aceptaran rotundamente este problema, se hablaría de una inversión muy grande para atender a toda la población que tenga amalgamas dentales y cambiarlas por algún otro tipo de obturación, sin embargo tenemos que aceptar que el mas grande fabricante de amalgamas son los Estados Unidos de Norte América, país que no va a aceptar el grado de envenenamiento del mercurio para evitar una afectación económica al tener que sustituirlas por cualquier otro material de obturación, convirtiendo este asunto en un problema político y ya no de salud publica, por ende es muy difícil creer que los países Latinoamericanos hagan algo al respecto.
Caballero Sánchez Huberth Uriel
Director
Caballero Dental


AMALGAMAS ES UN VENENO EN NUESTRA BOCA

El mercurio afecta gravemente la salud, es un tóxico muy potente, el segundo más poderoso de todo el planeta.
En las amalgamas de metal que se utilizan para los empastes dentales hay un 50% de mercurio que se va acumulando en nuestro organismo sin posibilidad de eliminación (de no ser que se tomen medidas especiales).
Cada vez que una persona con amalgamas de mercurio en su boca, come, mastica o se cepilla los dientes, va intoxicando su organismo con partículas de mercurio que pueden desencadenar una enfermedad degenerativa, especialmente del sistema nervioso.
Países como Rusia, Suecia o Japón prohibieron hace años el usode las amalgamas de mercurio. Más información en:
http://www.mercurioenlaboca.org/

MUCHO PEOR QUE UN DOLOR DE MUELAS

Para mover sus piernas Benito necesita oxígeno puro. El origen del mercurio que le intoxica, según tres médicos, son sus viejos empastes dentales. Ahora piden a Sanidad que los prohíba como en Suecia o Japón.
Benito respira aliviado. Sus piernas y sus manos, que hace una hora apenas era capaz de mover con soltura, han vuelto a dar señales de vida. El oxígeno puro consumido en la cámara hiperbárica ha restablecido la movilidad perdida a sus adormecidas extremidades. «Hasta los vértigos son más llevaderos», dice el hombre, más animado, tras salir del cilindro de acero en el que ayer ha estado 60 minutos purificándose.
Benito de Pedro, de 48 años, cinco muelas empastadas (la última, hace 16 años), está intoxicado. Lleva mercurio en sus venas. Y siete largos años luchando a diario contra el agotamiento, casi crónico, la caída del pelo, la irritación de sus encías y los desarreglos digestivos que le obligan a llevar una dieta estricta. «Lo malo», se queja este funcionario de la Sanidad madrileña, «es que nunca llegas a curarte del todo. En cuanto deje de ir a la cámara de oxígeno, pasados unos días, los dolores de cabeza y el entumecimiento de los músculos y de las articulaciones volverán a atormentarme… Maldito veneno».

Tres doctores -dos odontólogos y un médico experto en toxicología- han certificado el origen de los males de Benito. Éste padece, según los galenos, por las amalgamas de mercurio con las que tiempo atrás le empastaron sus dientes. No es el único. A la demanda que él ha interpuesto contra el Ministerio de Sanidad por considerar que es responsable de la intoxicación que padece, seguirán las de otros afectados, supuestamente por el mercurio, como la del profesor universitario Servando Pérez o la que estudia la Asociación El Defensor del Paciente, que ya ha remitido una carta a Sanidad solicitando la retirada de estas amalgamas. «El 90% o más de las personas que yo trato padecen náuseas, vértigos, insomnio o se resienten del hígado a causa de estos empastes», explica la dentista Judith Gelfo, hasta hace dos años miembro de la comisión científica del Colegio de Odontólogos de Madrid.«Lo que no entiendo», apostilla incrédula, «es que pese a la enorme cantidad de trabajos clínicos y experimentales que las relacionan con el origen de numerosas enfermedades, aún hoy no esté prohibido el uso de estas amalgamas».



En España, según cálculos de distintos colegios médicos, alrededor del 80% de la población mayor de 18 años lleva en su dentadura el controvertido metal. ¿Cómo se explica, entonces, que podamos llevar mercurio en la boca sin que apenas nos ocurra nada? La intoxicación es lenta y crónica. «Depende de cada persona, del estado de sus defensas y de su metabolismo. La mayoría de las veces el problema nace de las amalgamas. Incluso puede que el médico no encuentre una explicación a sus males. Con el paso de los años, el cuerpo va absorbiendo el mercurio en pequeñas cantidades pero continuas. Es como una intoxicación silenciosa», explica la doctora Otilia Quireza, experta en Medicina Biológica.

A diferencia de Alemania o EEUU, donde algunos Estados, como California y Colorado, obligan a que los dentistas pidan por escrito el consentimiento antes de aplicar las amalgamas de mercurio, aquí no se tiene por costumbre advertir a los pacientes de los potenciales peligros del tratamiento. «Para qué, si no está probado que las amalgamas son tóxicas. Resulta más dañino para el organismo comer determinados pescados que contienen mercurio». El vicepresidente del Consejo General de Colegios de Odontólogos, doctor Juan Antonio López, va más allá y achaca a «intereses comerciales» (incluso habla de una moda), el aluvión de críticas, dentro y fuera de la profesión, que relacionan este metal pesado con la aparición de alergias, urticarias y otras patologías más o menos graves. «El motivo de que ahora se estén usando empastes alternativos es por una mera cuestión estética. No hay otra explicación», zanja López. Una opinión que, sin embargo, difiere de la expresada ya en 1998 por el Instituto Federal de Medicamentos de Alemania: «La amalgama contribuye a la contaminación del organismo». Un año antes, el Ministerio de Salud germano instó a retirar las mezclas de plata, mercurio y cobre de cuantas personas lo deseasen e indemnizarlas por los perjuicios causados. Y en Suecia, donde fue prohibida en 1978 (también lo está en Japón y Rusia, mientras en Francia y Canadá ya se recomiendan otros productos), fueron cambiadas por empastes con otros materiales con cargo a la Seguridad Social. Para Servando, 37 años, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, la estética no cuenta. Quiere librarse cuanto antes de lo que, según su médico, le ha arruinado la salud: los cuatro empastes que le pusieron hace 17 años. El calvario de este hombre -«yo era fuerte como un roble»- empezó a principios de 2000. «Estaba muy decaído y enfermaba por cualquier cosa.Luego me di cuenta de que mi memoria comenzaba a fallar.

Era incapaz de recordar hechos recientes. Más tarde llegaron los calambres y los pinchazos de dolor por todo el cuerpo, y la depresión», cuenta Servando Pérez, disgustado y con un evidente temor al futuro. Se refiere no sólo a su profesión de docente -«llevo demasiado tiempo de baja»-, sino también a la relación que mantiene con su novia, familiares y amigos. «No hago más que empeorar.Sé que así no podré aguantar mucho más». En el último análisis que le han hecho en junio de este año la tasa de mercurio en sangre era de 54 microgramos por decilitro, una cantidad que, a juicio de los especialistas, supera varias veces los límites máximos admitidos en personas no expuestas a fuentes de mercurio.Pero Servando sí lo está. Lo lleva en su boca. «El tratamiento de desintoxicación puede durar desde cinco meses a cinco años o más», aclara la doctora Otilia. Un tiempo que José, aquejado del riñón y con dificultades para metabolizar los alimentos, tiene asumido. «Desde que me han retirado las ocho amalgamas estoy algo mejor, pero los médicos me han dicho que pasará mucho tiempo hasta que mi cuerpo se quede limpio».

La odontología universitaria y, por supuesto, la mayoría de los odontólogos opinan que los dientes no ejercen ninguna influencia (o muy poca) sobre el organismo en general. Debido a esto los materiales y los mé-
todos utilizados en la odontología se escogen principalmente de acuerdo a
su biocompatibilidad exclusivamente local y con los dientes. Generalmente aparte del oro se considera a la amalgama como el mejor material de obturación para los dientes posteriores. Sin embargo, muchas investigaciones y observaciones de parte de biólogos, médicos y odontólogos con criterio integral, han evidenciado la necesidad de un cambio de criterio.

¿PORQUE?
• La amalgama es una mezcla de varios metales, NO es una aleación.
• Los componentes principales son el mercurio y la plata.
• Además contiene zinc, estaño, cobre y otros.
• El componente más tóxico es el mercurio el cual se separa facilmente de la mezcla, por ejemplo con la masticación, con alimentos y bebidas ácidas, con la masticación de chicle.
• El mayor efecto tóxico de la amalgama se produce cuando está en "compañía " con otros metales que se pueden encontrar en la boca, principalmente con las aleaciones de oro. En estos casos se forma algo asi como una "batería bucal" cuya intensidad se puede medir con un instrumento adecuado en microamperios y milivoltios.
• Con esta corriente se pueden originar campos magnéticos comparables a una emisora interferente a pocos centímetros del cerebro.
POSIBLES CONSECUENCIAS
• Aparición de alergias y/o señales de intolerancias.
• Alteraciones de la piel como dermatitis.
• Cefaleas, temblor, inquietud, alteración nerviosa.
• Problemas para conciliar el sueño.
• Alteraciones del color de la mucosa bucal.
• Pérdida del cabello.
• Falta de concentración.
• Problemas intestinales, diarreas, alteración de la flora bacteriana normal intestinal.
• Enfermedades de los riñones.
o TODA ESTA SINTOMATOLOGIA CORRESPONDE AL MICROMERCURIALISMO.
o
El daño principal, como se puede ver, es en el cerebro, en los riñones y en el intestino
Y TOME EN CUENTA QUE..
.
• Esta es solamente una pequeña muestra de los posibles síntomas.
• Puede estar en presencia de UN síntoma, no de todos!
• Estos síntomas también pueden tener otros orígenes.
• NO se debe caer en el error de atribuírle siempre a la amalgama los signos y síntomas anteriormente mencionados.
• Estos síntomas se pueden agravar si coinciden con otras enfermedades.
• No todas las personas poseen una intolerancia marcada.
Cada persona reacciona de una manera individual frente a las amalgamas.

Las amalgamas son seguras

Colegio Estomatológico de Guatemala, Facultad de Odontología de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad de Odontología de la Universidad Francisco Marroquín, la Sociedad Dental de Guatemala, el programa de Salud Bucal del Ministerio de Salud Pública y la Asociación de Odontólogas de Guatemala.

El lunes 6 de marzo, en la sección Lunes de Salud, apareció con el seductor título “Veneno en su boca”, una nota contra la amalgama dental utilizando argumentos pseudoacadémicos alejados de la objetividad científica e imparcialidad ética. La aclaración del Colegio Estomatológico de Guatemala apareció el lunes 13 de marzo, pero en la otra mitad de la misma página, se descalificó esos argumentos profesionales.

Es sorprendente que alguien evidentemente sin formación científica en biología o ciencias de la salud, ni por supuesto en odontología ni en metodología de investigación científica, se empeñe en invocar discutibles referencias de internet con información anecdótica para tratar de desvirtuar toda la evidencia científica profesional que sobre la amalgama manejan organizaciones de peso como la Organización Mundial de la Salud, la prestigiosa Asociación Dental Americana y las Facultades de Odontología. Aun para seleccionar material de internet, donde hay de todo, debe conocerse el tema para advertir que pesa más y es más confiable la opinión de la Organización Mundial de la Salud, de la Oficina Sanitaria Panamericana o de la Asociación Dental Americana que la de un Paco Rego, citado en el artículo. Pese a lo anterior, el hecho en sí carecería de importancia, pero se torna delicado por la alarma entre muchos pacientes quienes, justamente preocupados, han sospechado que sus odontólogos tratantes los han estado intoxicando.

Con la convicción de manejar responsablemente el debate para la correcta orientación de la población, expresamos de nuevo nuestra preocupación por el daño que estas afirmaciones sesgadas ya están haciendo a los pacientes.
Deseamos compartir a favor de la amalgama dental, algunas referencias científicas de estudios profesionalmente controlados que aparecen en revistas de alto impacto científico autorizadas por comités editoriales que reúnen a investigadores de gran reconocimiento internacional, por ejemplo, publicaciones de primer orden como International Dental Journal (2003); European Journal Oral Science (1997); Quintaessence Int. (2001); Fédération Dentaire Internationale; Consejo Nacional contra el Fraude en Salud (EE.UU., 2004); Journal of the American Dental Association (1998), en la cual el Comité de Servicios en Salud Pública de Estados Unidos afirma: “El Consejo concluye que, sobre la base de reciente información científica disponible, la amalgama continúa siendo un material restaurativo seguro y efectivo”. Y así, un largo etcétera. Vale mencionar que la amalgama dental empezó a usarse para restauraciones dentarias desde 1826 en Francia y desde 1833 en Estados Unidos sin haberse hasta el momento reportado muertes por tal práctica.

Pero lo que yace en el fondo del asunto no es ciencia sino negocio disfrazado. Hay intereses multimillonarios de industrias que buscan lucrar con las resinas desinformando sobre la amalgama dentaria a través de una interpretación parcial y sesgada de artículos pseudocientíficos, o bien científicos pero citados fuera de contexto.
Es lamentable y hasta peligroso suponer que la búsqueda indiscriminada en internet, propia de aficionados, puede reemplazar a la investigación profesional, técnica y científica. Si así fuera, las universidades saldrían sobrando y todo el campo de conocimiento podría obtenerse simplemente pulsando el teclado sin tener que emprender una carrera profesional. Y esto es tan válido para la odontología como para el periodismo.

No deseamos sostener una polémica insustancial. Pero intentaremos en lo posible, neutralizar el daño provocado que solo beneficia intereses mercantiles extra científicos.

AMALGAMAS,¿TOXINAS EN NUESTROS DIENTES?

Durante mucho tiempo las amalgamas fueron el
enemigo por excelencia de todos los cazadores de
veneno y los especialistas en desintoxicación. Es in-
discutiblemente que una aleación de mercurio no
tiene que estar en la boca. En todas partes, hay regla-
mentaciones muy severas para la industria relacio-
nado con el mercurio pero por otro lado dejamos
que este mismo mercurio entre en nuestra boca.
Tampoco es demasiado seguro –aunque está confir-
mado por los dentistas– que la amalgama se quede
en los dientes y que no se expanda por el resto del
cuerpo. Solamente la observación de dientes que es-
tán rellenos con amalgama desde hace años, puede
demostrar la verdad. Están negros o por lo menos
coloreados de forma oscura por la amalgama que se
ha filtrado lentamente. Según el profesor Volker
Zahn –un médico naturista de la Universidad de
Munich–, se puede encontrar hasta en los óvulos de
las mujeres, donde desde luego no debería estar.
También está ampliamente demostrado que las mu-
jeres cargadas de amalgama y que amamantan, se-
cretan una enorme cantidad de amalgama en la leche
materna y envenenan así a sus recién nacidos.
Independientemente de cómo sucede –según nues-
tras experiencias– es evidente que la amalgama como
fuente de veneno y peligro en la medicina alternativa
está en gran parte sobrevalorada. Apenas uno de los
muchos pacientes sanados de forma costosa y labo-
riosa ha encontrado la esperada mejora debido a una
limpieza de los síntomas. Sin embargo, hasta ahora
no he encontrado que alguien con esclerosis múlti-
ple se encontraba realmente mejor después de una
limpieza exhaustiva de la amalgama. Sin embargo,.



he notado todo lo contrario que a través de una inne-
cesaria limpieza de la amalgama, una historia de su-
frimiento empezó sus andanzas. Si uno quiere hacer
una limpieza de la amalgama dental, entonces hay
que pensarlo bien y siempre ha de ir acompañada de
las medidas dictadas por dentistas que tengan expe-
riencia en esta materia.

En general, hay que reflexionar si este esfuerzo
realmente vale la pena. Es evidente que el mercurio
inorgánicamente ligado que se utiliza en la medicina
dental no es tan dañino para nuestro organismo
como el mercurio ligado orgánicamente que ingeri-
mos con la carne de atún. Cuando el esfuerzo es tan
poco en proporcionado al resultado obtenido, hay
que buscar otras alternativas. Algunos dicen que
una limpieza de mercurio con DMPS –el remedio
por excelencia de la medicina para hacer este traba-
jo– daña todavía más, ya que libera también otros
metales en el cuerpo que a su vez son necesarios.
Con acciones de desintoxicación biológicamente com-
prensivas–comolohadescritoporKlinghardt,elefecto
esmuchomejor.Aquí, el cilantro puede producir ver-
daderos milagros y contra esto no se puede decir
nada.


La crítica a la limpieza de las amalgamas sin nin-
gún criterio está basada sobre todo en las acciones
que producen más daño que curación –sobre todo si
técnicamente está hecha de forma errónea. Además,
los pacientes pueden meterse en unos gastos enor-
mes que realmente no pueden pagar. Ycuando el re-
sultado no es tan impresionante como el que se es-
peraba, sería mejor que un especialista le aconseje
algo más conservador.
La amalgama realmente no tiene la culpa de todo.
Durante muchos años su peligrosidad ha sido subes-
timada, pero ahora realmente es demasiado exagerada.
Sería preferible encontrar el centro donde –como
en la mayoría de las veces– se encuentra la curación.
Hoy día no me dejaría implantar una amalgama
pero con la eliminación de los residuos presentes se-
ría mucho más reservado que hace unos años atrás.

CON LA MUERTE EN LA BOCA

El veneno lo llevamos en la boca

Quién no ha pasado alguna vez por el dentista, una muela picada puede ser el comienzo de un envenenamiento con un final inesperado, que en muchos casos es la muerte.
Los dentistas han utilizados durante ya muchos años el mercurio como elemento obsturador en las caries de los pacientes, sin embargo y pese a los buenos resultado como materia para tal fin el mercurio no deja de ser altamente peligroso para la salud humana.
Los dentistas prefieren los amalgamas de mercurio porque éste es excepcionalmente maleable. El mercurio es el único metal pesado que es líquido a temperaturas regulares, ayuda a disolver otros metales, forma fácilmente aleaciones moldeables con ellos, se une extremadamente bien a las paredes de la cavidad del diente (característica única y, aparentemente, útil), conserva a las bacterias acorraladas y es mucho más económico que el oro. Sin embargo en la última década se han hecho pruebas muy concienzudas sobre la supuesta inocuidad de las amalgamas de mercurio.
Cualquier diccionario revelará que el mercurio aparte de ser venenoso, es uno de los principales componentes de las amalgamas dentales. Aunque muchas personas conocen las amalganas dentales como de plata, en realidad su fómula típica hoy día es: 50 % mercurio, 35 % plata, 13 % estaño, 2 % cobre y una pequeñísima cantidad de zinc. El mercurio se puede convertir en una toxina letal en la boca al vaporizarse. Además, cuando se aplica en los dientes, el mercurio, genera corrientes eléctricas dañinas. Estas corrientes son mayores y peores cuando en la misma cavidad bucal coexisten otros metales, por ejemplo el oro, inclusive, se han encontrado corrientes con valores superiores a los 200 mV. Se ha descubierto también que la masticación puede aumentar la producción de vapores tóxicos de mercurio hasta 6 veces, por ello existe la posibilidad de que cada vez que comamos, masticamos o nos cepillamos los dientes, estemos acercando el desencadenamiento de una enfermedad degenerativa, especialmente del sistema nervioso.


CARIES EN LAS MUELAS

La Universidad de Calgary condujo una investigación científica sobre este tema debido a que cada año se utilizan, sólo en Norte América, 100.000 kilogramos de mercurio en amalgamas dentales. Ese estudio demostró que durante la masticación se liberan vapores de mercurio. Al colocar amalgamas de mercurio en los dientes de unas ovejas, a los 29 días, se pudo corroborar la presencia de mercurio en varios órganos y de tejidos afectados por los cambios degenerativos correspondientes. El gobierno de Suecia prohibió la colocación de amalgamas dentales en mujeres embarazadas debido a la habilidad del mercurio de penetrar no sólo la barrera hematoencefálica (es decir que llega al cerebro) sino, aparentemente, también la membrana de la placenta. El mercurio es altamente permeable hacia las membranas celulares y como vapor puede fácilmente moverse a través de los pulmones hacia la sangre y el tracto gastrointestinal. Esta es la conclusión a la que llegó el Dr. Fritz Lorscheider en un artículo sobre el tema publicado en la revista Insight.

Un reciente reporte aparecido en la revista alemana Natur, se habla de la historia de un paciente que sufría de la enfermedad de Alzheimer y cómo se recuperó de su enfermedad cuando le extrajeron las amalgamas dentales. Advierte el autor, Sr. Warren, que si se forman caries a nivel de las endodoncias el riesgo de que se disperse el mercurio por los vasos sanguíneos es mayor. El Sr. Ernest Ebm, periodista austríaco, también sufrió una situación similar, estuvo confinado a una silla de ruedas y, luego de muchos intentos inútiles, le extrajeron todas las amalgamas de los dientes, desde entonces está bien de salud. Los dentistas y sus asistentes sufren, por lo general, de la peor intoxicación por mercurio, se les ha descubierto mercurio en el cabello y las uñas y se ha encontrado también que tienen niveles hasta 70 veces más altos de mercurio, en la glándula pituitaria, que los grupos de control.
Por otro lado, la Asociación Americana Dental fue acusada de representación fraudulenta el 20 de Septiembre de 1990 en una corte federal de los EE.UU. por más de 35 dentistas miembros de esa asociación, los cargos de la demanda judicial dicen: "durante el curso de los años, la asociación, a propósito, ha transmitido información errónea con respecto a la flúoración del agua, el flúor en los dientes y las amalgamas (...) en un intento para evitar la responsabilidad y proteger su reputación". Y, en un artículo publicado en la revista Physiologist, el Dr. Summers explica que descubrió en sujetos humanos, que tienen amalgamas dentales, bacterias resistentes al metal, que lo reciclan dentro del cuerpo del paciente.

El mercurio puede adquirirse accidentalmente a través de diferentes fuentes. Es importante aclarar que cuando una persona presenta una intoxicación crónica por mercurio no debemos buscar el motivo únicamente en las amalgamas. Existen otras posibilidades como la combustión a carbón, interruptores eléctricos de mercurio, baterías eléctricas y algunas personas se contaminan de mercurio al rompérseles bulbos de barómetros o termómetros. En la investigación sobre el origen de la contaminación mercurial debemos recordar que muchos trabajadores industriales están expuestos al mercurio en la manufactura de termómetros y otros equipos científicos así como en la manufactura de celdas secas y el empaque de compuestos de mercurio.
Además la ingestión de pescado puede ser una ruta de exposición al mercurio orgánico, ya que el mercurio, descargado en las vías fluviales por fuentes industriales y transformado en mercurio orgánico por los microorganismos, se bioacumula en el pescado. Un ejemplo de ello, y de como muchos metales pesados son altamente tóxicos al feto en desarrollo, son los niños envenenados por mercurio en Minamata, Japón. el metilmercurio descargado por una planta cercana, productora de vinil, contaminó las aguas de la bahía y siguió la cadena alimenticia en el pescado de la dieta de las futuras madres. Mientras que ellas no fueron, aparentemente, afectadas muchos de sus niños murieron y los otros fueron horrible, y tristemente, deformados.

Un método efectivo para determinar el grado de acumulación de mercurio en nuestro cuerpo, es el análisis mineral del cabello, a través de él, podemos determinar los niveles de los 37 minerales normales. También podemos medir los niveles de los 7 principales metales pesados: cadmio, plomo, arsénico, bario, berilio, aluminio y mercurio, lo que resulta muy útil para demostrar científicamente la repercusión que pueden tener las amalgamas dentales en la salud general del paciente. Entre los productos naturales que se pueden usar para prevenir la intoxicación crónica, están el selenio, las vitaminas C y E y los suplementos regulares de sílice que fortalecen las encías y estructuras óseas dentales contribuyendo a evitar las caries.
Por lo que hemos explicado es recomendable hacerse una prueba de Biocompatibilidad para determinar cuál es la mejor alternativa, dentro de la gama de materiales disponibles, antes de colocarnos amalgamas. Actualmente existen productos que substituyen perfectamente las amalgamas de mercurio.

La Sociedad de Investigación de Acupuntura y Medicina Oriental A.C. participó en el Simposium Internacional sobre la Toxicidad de las Amalgamas de Mercurio y su Conexión con la Artritis, la Esclerosis Mmúltiple y la Enfermedad de Alzheimer, en The Robson Square Conference Centre, Vancouver, B. C. Canadá (Mayo 1991). Entre los destacados dentistas que asistieron se encuentran la Dra. Sandra Denton, American Board of Emergency Medicine and Chelation Therapy, y el Dr. Hal A. Huggins, Huggins Diagnostic Center. La FDA (equivalente a la Secretaría de Salud) ha obligado en algunos estados de EE.UU. a que los dentistas pidan un consentimiento por escrito a sus pacientes, antes de aplicar amalgamas de mercurio, donde se advierte sobre los riesgos que esto implica.

BIBLIOGRAFIA:

"Envenenamiento por Mercurio de las Amalgamas Dentales - Un Peligro para el Cerebro Humano" AUTOR: Dr. Pratrick Stortebecker, M. D., Ph. D. profesor asociado de neurología del Instituto Karolinska de Estocolmo. (Original en Inglés.-)


¿SABES QUE CAUSAN LOS EMPASTES GRISES DE LAS AMALGAMAS?

La disputa sobre la amalgama como empate dental continua. Críticos califican el uso despreocupado con el relleno mercurial de “delito grave a la humanidad”.
El instituto Federal de Medicamentos de Alemania afirma ahora que “la amalgama contribuye censurablemente a la contaminación del hombre”.

Todavía no se ha llegado a una prohibición del material controvertido. No es extraño, porque la amalgama es un tema político: pues un 95% de la población tiene amalgama en su boca. Un saneamiento general de los dientes costaría millones de euros. Además, quizá no les interese.

Desde que se empastan los dientes careados con amalgama hay disputas sobre el material mercurial. Poco después de su presentación estalló en el año 1833 la “primera guerra de la amalgama” en EE.UU.
De repente aparecieron enfermedades desconocidas y pocos años después se volvió a prohibir la amalgama. Dentistas, que después de la prohibición continuaron utilizándola, perdieron su licencia.



Pero lo prohibición duró poco tiempo. Bajo la presión de la industria y ciertos políticos quedó anulada en el año 1860 y de pronto la amalgama fue considerado un material de empaste valioso, porque era barato y fácil de elaborar. No obstante aumentaron entonces las intoxicaciones de mercurio. Informes sobre este tema fueron desmentidos e ignorados. La nueva enfermedad se llamó “neurastenia” y se consideró causada de forma “psicosomática”.

El reconocido profesor de química Dr. Alfred Stock, director del Instituto Max-Planck de Berlín en 1926, demostró en su día en varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: “No hay ninguna duda que muchos síntomas, entre ellos fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en cantidades pequeñas pero continuas. Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se comprueba que el uso despreocupado de la amalgama como empaste dental ha sido un delito grave a la humanidad”.

El Dr. Daunderer, hoy el crítico más mordaz, tranquilizó durante casi dos décadas a los dentistas respecto a la amalgama hasta que “encontramos por casualidad en una niña de diez años, que se encontró en coma, como única causa de su intoxicación crónica de mercurio cinco empastes de amalgama”. Desde entonces, el Dr. Daunderer demostró intoxicaciones en más de 10.000 pacientes. “Estamos sorprendidos de los daños provocados por la intoxicación crónica. Probablemente mueren solo en Alemania miles de personas bajo los signos de un infarto de corazón o de un ataque de apoplejía por consecuencia de la amalgama”.

El relleno de amalgama gris-metálico se elabora mezclando mercurio líquido (porción del 50%) con un polvo de aleación.

Siete empastes de amalgama corresponden a un peso de unos dos gramos de mercurio puro. En los países accidentales la media son doce empastes por ciudadano (3 a 4 gramos). Tan solo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta gran cantidad de mercurio porque en primer lugar en su forma metálica, que relativamente es poco tóxica y en segundo lugar porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo lentamente. A solo 20 grados centígrados se evapora el mercurio y en esta forma de vapor es altamente tóxico. Al existir en la boca a veces a temperaturas entre 40 y 60 grados, continuamente se libera vapor de mercurio y es absorbido por el organismo. Esta liberación de mercurio aumenta al masticar fuertemente, pasta dentífricas con fluor, comidas y bebidas calientes o ácidas, fumar y masticar chicles.
¡Investigadores de la Universidad de Erlangen descubrieron que al masticar chicles el contenido de mercurio en la saliva sobrepasa el valor máximo autorizado de mercurio en agua potable por el factor 190!

Numerosos estudios confirman que el mercurio perjudica y bloquea determinadas hormonas, receptores y enzimas. Así se perturba principalmente el metabolismo en el cerebro, los nervios, las proteínas, grasas, hidratos de carbono y vitaminas. Esto se refleja en múltiples enfermedades que el “médico clásico” normalmente no se puede explicar, pues en la formación de los médicos las intoxicaciones apenas tienen importancia.

El mercurio también ataca el sistema inmunitario, así que hongos (p.ej. candida), virus y bacterias pueden extenderse muy fácilmente. La consecuencia: aún más enfermedades. Puesto que el mecanismo natural de desintoxicación esta paralizado no se puede excretar otras sustancias nocivas de nuestro entorno que absorbemos involuntariamente cada día (barniz de madera, formaldehído, plomo, cadmio) y se almacenan en el cuerpo.

El Dr. Daunderer describe los siguientes síntomas principales de la intoxicación de mercurio:

Poca vitalidad, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, debilidad muscular, dolores de espalda, de mandíbula, alergias, nerviosismo, depresión, perturbaciones de coordinación, parálisis, perturbaciones de vista y oído, defensas bajas frente a infecciones, arritmia, anemia.

Síntomas de enfermedades que hoy en día siguen siendo interpretados como psicosomáticos, y esto después de 160 años de experiencia con amalgama. A buen entendedor pocas palabras bastan.

La mayoría de la gente sufren tarde o temprano un desequilibrio a consecuencia de las cantidades continuas de mercurio. Se sienten cansados y agotados, apáticos, con ganas únicamente de estirarse en el sillón delante de su televisión. Pero se acostumbra a eso y a lo mejor se culpa a la edad. Cada vez falla más la memoria. Y con el paso de los años el médico de cabecera diagnosticará una de esas enfermedades tan desgraciadamente populares últimamente. ¿Y quien se imagina que la culpa la pueden tener los dientes? Sin duda, hay quien lo sabe muy bien.


LAS AMALGAMAS Y SU INFLUENCIA SOBRE EL CUERPO HUMANO

(Por Dra. Jane Mary WILMAN)

Quiero dedicar este trabajo a las dos personas muy especiales, que me han
convertido en la persona que ahora soy: a mi padre, Dr. Larry Wilman, que tristemente
murió el 6 de junio de 2003, y a la Dra. Hab. Elzbieta Jodkowska, que es profesora en la
Facultad de Medicina de la Universidad de Varsovia. Quiero dar mi gratitud también a
cada persona que me ha ayudado tanto con la preparación de esta disertación - he tenido
el apoyo tan maravilloso y la ayuda de tantas personas, que sería imposible mencionar
todas de nombre en esta dedicación corta.


INTRODUCCIÓN

Hay mucha controversia entre los médicos estomatólogos, internistas, toxicólogos, alergólogos,
etc. La mitad de los especialistas están a favor y la otra mitad en contra del uso de la
amalgama. Uno de los problemas es que no se ve un empeoramiento en la salud de inmediato;
entonces, para hacer una investigación hace falta analizar y monitorizar a los pacientes durante
más de 20 años. El 50% del mercurio en la amalgama se libera por un período de 10 años
(corresponde al 50% de la corrosión). Aunque se parezca raro, se ha usado este producto
durante más de 100 años, así que desde el año 1500 fue aceptado como tóxico.
Hay muchísima gente con enfermedades crónicas muy graves de origen desconocido. Si los
médicos se tomaran más tiempo para analizar e investigar a los pacientes y sus síntomas, les
resultaría evidente que los pacientes sufren una intoxicación por el mercurio. Durante el período
1995-1997 en la Universidad de Tübingen (Alemania) han sido clasificados 18000 pacientes
como grupo de alto riesgo (pacientes que llevan empastes de amalgama). El 90% de la gente
examinada resulto positiva, lo que significa que sufren en un grado más o menos grave una
intoxicación por el mercurio.
Dependera de la sensibilidad de cada uno si se desarrolla una enfermedad más o menos grave.
A raíz de esta investigación nació el grupo PFAU (Patientenverband für Amalgam und
Umweltgeschädigte), tradudico en español como ‘el grupo de personas que han sido
perjudicadas por la amalgama o por otras sustancias medioambientales’. Este grupo (PFAU)
publica libros y revistas, pero la labor más importante que desarrolla es apoyar y ayudar a los
pacientes que sospechan que sufren de una intoxicación y que no han recibido el apoyo de sus
propios médicos. Incluso se le ha quitado importancia al asunto y la mayoría de los médicos
niegan la existencia de tales intoxicaciones. Sólo los que se informan bien tienen la posibilidad
de curarse.

LAS AMALGAMAS:

Los principios del uso de amalgama
La historia de amalgama
Se descubrió la amalgama en el año 1833. También se descubrió su uso universal y casi único.
Desde entonces hasta hoy se ha usado casi exclusivamente en todo tipo de empastes. No ha
cambiado mucho su composición a lo largo de los años. También hay que mencionar por
primera vez que se ha prohibido el uso de amalgama en el año 1840 en los Estados Unidos.



En el año 1988 la EPA (Environment Protection Agency – la Organización de Protección
Medioambiental) declaró que los desechos dentales son productos de alto riesgo. La Asociación
Americana Dental, hasta hoy, deniega la prohibición de la amalgama, pero ahora informa y da
cursos a los dentistas y a su personal, como manejar y protegerse del peligro potencial y como
reconocer los síntomas de las personas expuestas a él. Hay un peligro con los desechables de
la amalgama; ¿no se debe tirar en el sístema de desagüe, ni tirar en la basura ni excavar en la
tierra! Pero, este mismo producto, ¿si que se puede poner en la boca de los pacientes con
buena conciencia! ¡Que hipocresía!
La OMS (World Health Organization ) en el año 1977 dijo que el empaste de amalgama libera
entre 3-17 mgs de mercurio al día. En Dinamarca se examinó a 100 hombres y a 100 mujeres, y
encontraron un nivel muy alto de mercurio en la sangre, cuando hay más de 4 empastes en la
boca.
Supongamos que un empaste de tamaño intermedio se pudiera disolver en un instante; esto
sería suficiente para matar a 200 personas. Hoy en día sabemos que el mercurio se disuelve
sólo poco a poco durante años. Como ya he mencionado, este proceso es diferente según la
sensibilidad de cada individuo y según los factores que ahora voy a explicar.
Hay cambios internos como: dieta, hormonas, pH de sustancias, liquidos internos, etc.; y hay
cambios externos como: cambio de trabajo, de casa, los pasatiempos, etc. En la mayoría de los
casos, la gente ya presenta durante mucho tiempo pequeños síntomas de malestar, pero por el
estrés relacionado con el trabajo, la casa, la compra, la hipoteca, la familia, etc., no se les presta
la debida atención a esos pequeños síntomas y no se les da más importancia hasta que no se
han agravado o hasta que un órgano vital como el higado o el cerebro no está afectado.



¿DÓNDE ENCONTRAMOS EL MERCURIO?

Lo primero, hace falta mencionar la existencia del mercurio en sus tres formas: Hgº (metálica),
Hg+ (mercuriosa), y Hg++ (mercúrica). Hay una variedad de formas inorgánicas y también
orgánicas.
El mercurio está liberado en la atmósfera por el proceso natural de desgasificación. Se libera el
mercurio en la superficie de la tierra en forma de vapor Hgº. Hay anualmente una liberación
natural entre las 2700-6000 toneladas. La mina “Almaden” en España produce un 90% de la
amalgama usada en la Comunidad Europea, una producción anual de 1000 toneladas. La
cantidad liberada de la mina en la atmósfera es desconocida. Aparte de los empastes de
amalgama, hace falta para realizar otras actividades humanas más de 2000-3000 toneladas, que
son liberadas en el medio ambiente (esto es sólo una cifra especulativa; la cantidad exacta se
desconoce).

En los sístemas acuáticos hay una flora bacteriana de varias especies de peces que tiene la
posibilidad de cambiar el mercurio iónico al metilo-mercurio CH
3
Hg+. Esta forma de mercurio de
alta actividad se acumula casi exclusivamente en los mamíferos marinos, y lleva la más alta
concentración en las especies adentadas, como los delfínes, los tiburones, las focas, y las
ballenas. Existen microorganismos que pueden cambiarse, y reducir el CH
3
Hg+ y el Hg++ a
ng/m
3
Estos microorganismos tienen un papel muy importante en el destino del mercurio por el
medio ambiente y en el cuerpo humano.
Los datos siguientes representan la información divulgada por la Organización Mundial de la
Salud en el año 2003.
El nivel en el aire
Depende donde vivimos. Si hablamos de áreas rurales, por ejemplo en Suecia y en Italia, la
concentración total del mercurio en el aire es de 2-3 ng/m
3
en el verano y de 3-4 ng/m
3
en el
invierno. En otras áreas urbanas con más industria el aire lleva unos niveles más altos, por
ejemplo, en Mainz en Alemania 10 ng/m
3
.
Las últimas medidas tomadas por la OMS en la Comunidad Europea miden los terrenos
europeos rurales con niveles de 0,001-6 ng/m
3
, y los otros sitios industriales europeos con
niveles de 0.5-20 ng/m
3
.
Hot Spots
Estos son sitios que llevan un exceso de mercurio en el aire; por ejemplo, en Fujimura en Japón,
donde se usan muchísimos fungicidas para cultivar el arroz, los niveles en el aire llevan 10,000
ng/m
3
. En la autopista al lado de estos arrozales el nivel de mercurio mide hasta 18,000 ng/m
3
.
Donde hay minas de mercurio y refinerías, mide entre los 600-1500 ng/m
3.
Hay sitios en el
mundo muy conocidos por su alta presencia del mercurio orgánico en la atmósfera, como el
océano en Florida en la EEUU, y el área metropolitano de Tampa, Florida, en EEUU.
Predomina la forma metálica (Hgº) de vapor del mercurio que necesita los 0.4-3 años para su
desintegración. El mercurio soluble en agua se disuelve en solo un par de semanas. Este tipo
de mercurio pertenece sólo a una fracción pequeña del mercurio total, pero sin embargo tiene un
papel importante por su forma de transporte y por su proceso de depósito.
No se han hecho estudios para saber cuanta polución hay en el aire dentro de la casa; sería
entonces interesante saberlo, porque hay muchos objetos domésticos cotidianos que tienen que
ver con la liberación del mercurio, por ejemplo, las incubadoras para neonatos prematuros, y
varias formas de termostatos fracturados o rotos.

Las únicas fuentes de vapor del mercurio metálico (Hgº) son su liberación por la atmósfera y por
los empastes bucales. En los adultos, hay alrededor de 32 ng/m
3
absorbido en el sístema
sanguineo de la atmósfera por los pulmones: en lugares rurales 32 ng/m
3
, y en lugares urbanos
160 ng/m
3
.
Dependiendo de los empastes que se lleva, hay un calculo diario promedio de los vapores del
entorno de 3000-17000 ng/m
3
. Los instrumentos que miden los niveles en la tráquea han
encontrado una concentración hasta 1000-6000 ng/m
3
, respirado por vía oral, y menos por vía
nasal; alrededor de los 1000 ng/m
3
.
El nivel en el agua potable
En general, en el agua potable hay un nivel de 5-100 ng/m
3
; un nivel medio de 25 ng/m
3
; y la
ingestión diaria del mercurio por el agua potable llega a los 50 ng/m
3
. No se han estudiado con
profundidad las formas que existen en el agua, pero la forma predominante es la del Hg++.
El nivel en la comida
Hay una concentración de mercurio en todo tipo de comida (normalmente 20 ng/m
3
de peso
fresco). Por supuesto el pescado y la comida con origen del mar predominan como fuentes,
pero como vivimos en el siglo XXI. con más estrés y con menos tiempo para nosotros,
compramos a menudo las comidas prefabricadas y son éstas las que llevan una forma de
mercurio, como conservante o colorante. La forma más común es el metílo-mercurio. Las
concentraciones de mercurio en los peces y en los otros productos marinos son bastante
amplias, sobre las 50-1400 ng/m
3
(peso fresco), depende de los factores como pH, el agua
donde están los peces (el agua dulce y salada), la especie, la edad y el tamaño de los peces.
Los grandes predadores, como el lucio, la trucha, el atún, las focas y las ballenas adentadas
llevan la concentración más alta.
Cálculo medio del ingreso (retención) diario de compuestos de mercurio (ng)
Origen
Vapor de
Mercurio
Mercurio
Inorgánico
Metilo-mercurio
Atmósfera
40-200
b
(30-160)
0
c
0
c
Comida pescada
0
600
d
(60)
2400
d
(2300)
Comida no de
origen del mar
0
3600 (360)
?
Agua potable
0
50 (5)
0
Amalgama dental 3800-21000
(3000-17000)
0
0
Cifra Total
3900-21000
(31000-17000)
4200 (420)
240 (2300)

a. Las cifras en paréntesis equivalen a los cálculos de los parámetros farmacocineticos, por
ejemplo 80% del mercurio inspirado por vapor, 95% por ingestión de metílo-mercurio.
b.
Supongamos que la concentración de aire sea de 2-10 ng/m
3
y con una inhalación diaria
de volumen de 20 m
3
.
c. Con el fin de compararlos, se supone que la concentración de formas de mercurio
diferente de vapor sea insignificante.
d. Supongamos que el 80% de todo el mercurio en los peces comestibles se presenta en
forma de métilo-mercurico, y el 20% en forma inorgánica. Debemos tener en cuenta que
el ingreso puede variar entre los individuos y las naciones distintas. Ciertas poblaciones
toman su mejor fuente de protéinas sólo del pescado; por eso, la cantidad ingerida puede
estar aumentada a una magnitud tremenda.
Se han observado en los estudios que la eliminación del mercurio puede mejorarse, si el
paciente toma una dosis moderada de alcohol antes de la exposición al mercurio, por ejemplo,
una cerveza o una copa de vino tinto.
El Hg+ y el Hg++ los encontramos en gran parte en los riñones, en las células mucosas orales,
en la mucosa del tracto gastrointestinal, lo que significa que está acumulado por las células de la
membrana mucosa y luego eliminado cuando se destruyan las células; por eso no llega en
general a la circulación.
El mercurio en la sangre está dividido por partes iguales en los
eritrocitos y en el plasma por los grupos sulfidrilos sobre la molécula de hemoglobina, y
posiblemente también por el glutathión. La distribución entre las diferentes protéinas del plasma
varia con la dosis y con el tiempo de exposición.
Según la Organización Mundial de la Salud, los vapores de los empastes de amalgama forman
la fuente principal del mercurio, con un nivel 10 veces más alto que la absorción por medio del
pescado (el emperador o el marisco). Las mujeres que comen bastante pescado y dan de
mamar también llevan un nivel bastante alto de mercurio en su cuerpo, y en el feto es 8 veces
más alto que en la madre.
El 90% de mercurio que viene de los empastes bucales se elimina en el tracto digestivo por las
heces y en el tracto urinario por la orina. La cantidad del mercurio que pasa por el tracto gastro-
intestinal es desconocida, pero se supone que se absorbe alrededor del 5-20%.

LA ACUMULACIÓN DEL MERCURIO EN EL CUERPO HUMANO

Sabemos que el mercurio se acumula en varios órganos, y que se deposita principalmente en el
higado y en los riñones. El mercurio es citotóxico, es decir, el mercurio mata las células. Un
estudio efectuado en las ovejas indica que el mercurio produce una reducción del 50% en la
filtración del riñon, tan sólo dos meses después de su colocación. Sabemos que tiene que ver
con los empastes de amalgama. A veces una boca llena de empastes reacciona de manera
menos tóxica que un empaste en la boca. Hay hoy día varios aparatos que miden el nivel de las
corrientes galvánicas de los diversos metales en la boca.
No siempre un nivel alto del mercurio en el cerebro causa las reacciones patológicas. Eso
depende de cada individuo y de los factores ya mencionados. El problema principal es que no
sabemos el nivel exacto para desarrollar una patología en el cerebro o en el sistema nervioso
central (CNS). No se ha investigado todavía y no interesa la investigación porque la producción
de amalgama sigue siendo uno de los negocios más fructuosos y lucrativos en el mundo.
Al hacer autopsias en los cadáveros de la gente mayor que llevan los empastes de amalgama.
se encuentran restos de mercurio en el cerebro; también se ha encontrado huellas de mercurio
en los cadáveros de fetos disecados, en el córtex renal, en el higado y en el cerebro. Cada caso
es diferente. Dependiendo de cada persona varia la facilidad con la que el mercurio está
transportado por el cuerpo y penetra en la barrera hemato-encefálica. Los artículos de la OMS
informan de que en los grupos de alto riesgo, por ejemplo, los dentistas, que inspiran los vapores
del mercurio diariamente (con un nivel de inspiración entre 25-80
µ
g/Hg) se aumenta la existencia
de síntomas tóxicos, como defectos psicomotores, los temblores, insuficiencia de la
conductividad nerviosa al músculo (especialmente en la gente hipersensible que padecen éstas
disfunciones).
El mercurio deprime al sístema inmunológico, y está relacionado con enfermedades
autoinmunes, como lupus eritematoso, liquen plano, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa,
endometriosis, Alzheimer, depresión. El mercurio también incrementa el número y la severidad
de las alergías.
Otros síntomas son el cansancio, la agresividad, la perdida de apetito, a veces la proteínuria en
25-80
µ
g/Hg correspondiendo a una dosis diaria de exposición de 8 horas durante 5 días y
durante 48 semanas, inspirando 1-3 m3 aire por hora con 25-80
µ
g/Hg/m3 y eso al 80% está
absorbido por los alveolos pulmonares. En la industria el valor es 50
µ
g/Hg/m3 aire que
corresponde a una dosis diaria de 200-400
µ
g/d.


LOS FACTORES ASOCIADOS CON LA LIBERACIÓN DEL MERCURIO

* El bruxismo: Las bruxómanos son personas que a sabiendas o inconscientemente rechinan los
dientes, especialmente por la noche
* El abuso del chicle
* Los fumadores suelen tener un nivel de mercurio más alto que los no fumadores
Algunos fármacos también aumentan o facilitan la penetración y el transporte del mercurio en el
cuerpo, por ejemplo, las vacunas, las soluciones para desinfectar y limpiar las lentes de contacto
(llevan mercurio). Hay que fijarse si los fármacos lo llevan en su composición:
THIOMERSAL
MERTHIOLATE, o si hay palabras como : MER o HYDRARG
Hay muchos productos diversos farmacéuticos que llevan el mercurio en su composición, por
ejemplo, los antisépticos, los bactericidas, los fungicidas, los diuréticos, los productos usados en
tratamientos de enfermedades de piel, como el eccema, , la psoriasis, la sífilis, y en los países
del tercer mundo se usa a menudo en los laxantes.
Estos productos normalmente son preservantes y no causan efectos patólogicos, pero si se
abusa de ellos o cuando los usa la gente hipersensible, sí que pueden tener efectos patólogicos.
Los pacientes con hipogammaglobulinemia que reciben 1gG con mercurio como conservante
corren el riesgo de tener un nivel de 30
µ
g/1 en su orina.
Jabones, cremas y geles para aclarar la piel se venden especialmente en los paises del tercer
mundo. Son usados por gente de raza negra africana (también se vende en algunos paises
árabes y en Asia). Existe entre la gente de piel negra la idea de que pueden conseguir más
facilmente un empleo con la piel más clara. Los famosos, como Michael Jackson y algunos de
las supermodelos, no ayudan nada a resolver esta problemática. La venta de estos productos
está prohibida en Europa; esto significa la fabricación, la importación, la venta y la propaganda
sobre ellos. El consumidor de estos productos piensa que si usa varios de estos productos
conseguirá más éxito.
* Limpiando los dientes
* Bebidas y comidas calientes
* Bebidas y comidas ácidas (como vinagre, etc)
*Liberación inadecuadamente del mercurio por el dentista

Seguimos con más productos:
* Las pinturas: en algunas pinturas de latex, también se usa el mercurio como conservante.
Entonces, es importante saber cual es la composición de la pintura, donde se va a usar esta
pintura, en el interior o en el exterior, porque el nivel de mercurio permanece en el aire durante
semanas y meses. Hay que examinar bien el bote: hay pinturas que no contienen en su
composición nada de mercurio.
* Los guantes de latex y los preservativos
* Los espejos: la parte trasera de los espejos a veces lleva un baño de metal, y a veces un baño
de mercurio. Un espejo que lleva este baño libera el mercurio como vapor.
* Termómetros y barómetros
* Los faros
a. el sistema de seguridad: cuba en U Taroidal con aprox. 500 kg de Hg que mantiene en
flotación la óptica del faro, sin rozamiento ni desgaste
b. el detector de giro eléctrico mediante la fuerza centrífuga
* los aparatos para medir diversas cosas (por ejemplo, los incubadores)
* los enchufes eléctricos y las baterias (Los fabricantes de bombillas de luz)
* los aparatos para extraer el vacío de los productos
* los catalizadores en procesos químicos
* el mercurio de cuarzo en la illuminación de las lámparas
* el uso en la producción de explosivos de alta potencia
* los fungicidas en la agricultura
* para sacar el oro de las minas en los países como el Perú, Brasil y la Filipinas, donde se usa el
mercurio para acumular el oro; por eso se calienta el mercurio para que se pueda liberar el oro
* Hay mucho mercurio en los laboratorios de ciencia en los colegios
* En la medicina china y hindú hay preparaciones a base de hierbas (la fitoterapía) a las
que se agrega el mercurio
* En las costumbres religiosas, y en el espiritismo vudú hay mercurio en forma de cápsulas
dentro de los recipientes de vidrio, los collares y los colgantes; se cose también en los bolsillos
de la ropa de cada día. También hay rituales que exigen que se distribuya el mercurio por la
casa, o sobre el coche, o que se mezcla en el agua cuando se baña, y en el perfume.


* Normalmente hay peligro cuando estos aparatos se rompen y hay inhalación de los vapores.
Cuando ocurre eso, ¡ten cuidado! Usar máscara y gafas de seguridad. Intentar no tocar el
mercurio con la piel; usar un instrumento para coger el aparato, ponerlo en un bote con agua y
llevele a una planta de residuos tóxicos. Si quedan restos de mercurio, usar polvo de sulfur o
polvo de zinc encima de los restos, y al barrer no usar el aspirador. Las amalgamas de mercurio
producen corrientes eléctricas; entre ellas, del orden de microamperio, 1000 más fuerte que las
corrientes producidas por el cerebro (los nanoamperios)
* La expiración y la inspiración del aire en personas que llevan empastes de amalgama
* También de la atmósfera nosotros podemos llevar el mercurio en la ropa y en los zapatos a
nuestra casa, contaminandola así sin saberlo, cuando hablamos y cuando comemos; y llevando
dichos empastes también significa una intoxicación inconsciente del metal.
En el mundo moderno es difícil reemplazar esta sustancia. El coste de la fabricación y la
producción es sumamente bajo. La busqueda de un sustituto fracasó por el coste y porque los
sustitutos, por ejemplo, el uso de otros metales, eran aún más tóxicos que el mercurio y no tan
manejables. Suecia es el único país del mundo que prohibe el uso de amalgama. Para ayudar
a los suecos el sístema de la seguridad social paga el 50% de las facturas, si se trata de la
amalgama quitada y reemplazada por otros materiales, por ejemplo, otras composites. En
Suecia antes de la prohibición del uso hubo un llamamiento por cuidado con el uso de
amalgama, especialmente en las mujeres durante la edad de su fertilidad. ¡Por favor que los
dentistas no utilicen en estos casos el metal! El vapor de mercurio atraviesa con facilidad la
placenta. En algunas partes de Alemania, en los crematorios, es obligatorio quitar los empastes
de amalgama antes de quemar los cadáveres, para evitar la contaminación futura de la tierra.

EL GRUPO DE PERSONAS QUE CORREN MAYOR RIESGO

* Los fabricantes, los mineros: las fábricas que tienen que ver con el manejo del producto, como
componente de fármacos, de pinturas, de empastes, de cosméticos, de conservantes; y los
mineros trabajando en las zonas mineras
* Los dentistas
* Los pacientes
* Las antiguas fábricas de sombreros
* Los cuidadores del faro (los fareros)
* Todas las personas que tienen cualquier contacto directo con el producto en la piel: el mercurio
pertenece a la segunda clase la más grave de las sustancias tóxicas y es un veneno neurológico
muy fuerte. Si se expone el cuerpo durante años, hay daños crónicos que pueden terminar en
apoplegias y en la muerte
En el año 1992 el Instituto que controla los productos farmacológicos y los productos que se
utiliza en la medicina en Alemania mandó una información falsa, diciendo que la amalgama de la
nueva generación contenía sólo un 3% de mercurio, y por eso no era peligroso el uso en la
odontología. Todavía no se ha corregido esta falsa información. El mercurio es el metal no
radioactívo más tóxico que existe. De hecho, es más venenoso que el arsénico, el plomo o el
cadmio.
La amalgama ha sido y sigue siendo el empaste más barato del mundo, pero las consecuencias
de su uso van a ser muy graves para nosotros y para nuestras futuras generaciones. Sólo hay
que pensar en toda la amalgama que llega a nuestra agua potable. Eso podría pasar si se
prohibe radicalmente el uso; entonces se quitaría de la gente todos los empastes de amalgama
sin preparación ni precaución adecuada, y sin pensar en lo que puede pasar con las amalgamas
liberadas de la boca.
Antiguamente sólo hubo pocas alternativas: el oro para los ricos y para los pobres un cemento
de piedra. Más tarde, Hitler obligó a sus soldados que se arreglarán sus dientes con amalgama
para poder servir y ganar la Guerra sin problemas bucales.
En el año 1960 un prestigioso médico, Dr Stock, cambió todos sus empastes y publicó unos
artículos, porque se encontraba a sí mismo como recién nacido y quería conseguir que todo el
mundo mejorarán su salud de la misma manera. En el año 1995 aparecieron por primera vez
unos artículos manifestando que las enfermedades autoinmunes y las alergías podrían ser
causadas por los empastes de amalgama.


¡Que triste es el trabajo del toxicólogo cuando se ve el sufrimiento
de los pacientes; por eso es tan importante la profilaxis¡
La interacción entre el Hg y los procesos enzimáticos produce una alteración del metabolismo
(una interacción entre ellas) en más de 40-60 enzimas. Con el acetylo CoA-SH en cada célula
se despierta una alergía por el veneno acumulado así poco a poco con el contacto (por ejemplo,
en el trabajo) durante años se desarrolla una enfermedad autoinmune. Los síntomas nerviosos
son causados por intoxicación que bloquea al acetylo CoA-SH. Los síntomas autoinmunes son
causados por la acumulación de mercurio llevando a la alergía y después a una enfermedad del
sístema inmune.
El problema es que la reacción alérgica afecta a los órganos individuales y los destruye si no se
elimina a tiempo. Por eso, para los terapeutas es una lucha dudosa para poder eliminar la
fuente de las toxinas y para sacar los restos de los almacenes. Eso sólo tiene éxito si se analiza
el porque y así comprendemos las consecuencias. Normalmente para hacer adecuademente la
analítica se necesita una tremenda preparacíon técnica de especialistas con mucha experiencia.
Muchos niños tienen una alergía de nacimiento contra la amalgama y como consecuencia
padecen de una enfermedad del sístema autoinmune, recibido a través de la placenta maternal o
a través de la leche materna. La intoxicación de amalgama es la raíz trágica de la problemática
de la amalgama. Entendemos que para poder atacar este problema hace falta que trabajen
mucho tiempo los técnicos especialistas muy cualificados; eso significa mucho dinero porque
nadie sabe lo que pasará después con los productos tóxicos – ¿que hacemos con ellos? La
liberación de la acumulación de toxinas de los alérgicos con enfermedad del sístema autoinmune
puede significar un riesgo mortal. No olvidemos que para cada individuo no hay un equipo de
especialistas bastante formados para poder ayudarles.
La caries es una enfermedad del cambio metabólico y una señal de insuficiencia del sistema
inmune contra la bacteria principal, Streptococcus mutans, que ataca el esmalte y empieza a
comer el diente. Entonces, para que permanezcan los dientes en la boca, los huecos
(cavidades) causados por la caries se rellenan con sustancias que causan alergías y que son
tóxicas, provocando así un empeoramiento del sistema inmune. Con tiempo la amalgama se va
comportando como un antibiótico. Después de un período de tiempo, se produce una caries
secundaria, atacando el aparato de sujeción del diente y de la mandíbula. La amalgama causa
una barrera contra las enzimas, que contribuye a la desintoxicación del cuerpo. Así se acumulan
las toxinas en las raizes de los dientes. La amalgama y las otras toxinas acumuladas reaccionan
como veneno sobre el sistema inmune.
El daño causado puede ser entendido sólo poco a poco por esas personas con una cierta
inteligencia, porque la mayoría de los pacientes tratados están contentos que el tratamiento que
era barato y que ya no tienen dolor; ellos no comprenden que por uso del metal los nervios estén
anestesiados. Después de la intervención (recibo del empaste de metal), no se limpian bien la
boca, y fuman más que antes, lo que no ayuda nada a la situación. Es como si un fumador a
quien le amputaron la pierna sigue fumando. ‘¡No pasa nada!’


Los niños reciben a través de sus padres el primer contacto con la amalgama, por una parte
como sustancia pura y por otra parte como daño genético. La madre que no toma la decisión en
el tiempo adecuado para eliminarla de su cuerpo, envenena a su hijo. El traspaso de la madre al
hijo se llama la Síndrome Feer.
Los pediatras han visto que los recién nacidos que tienen memoria de amalgama en sus células
desarrollan un problema neurológico o inmunólogico, y aceptan este hecho. No existe ningún
alemán que no ha recibido de su madre una cierta acumulación de amalgama en su cuerpo. La
amalgama de la madre es la fuente más importante. Hasta el 40% del total del veneno
acumulado en el cuerpo se traspasa a su niño y el 5% durante el período de mamar. El mercurio
que hay en los dientes de leche se acumula en los huesos antes de que se caen y el mercurio se
incorpora en los dientes permanentes. La amalgama y también el oro tienen una influencia
negativa sobre la reabsorción ósea.
Los productos que llevan fluor, como pastas de diente, cambian el mercurio en mercurio muy
tóxico orgánico que se absorbe muy rápidamente, especialmente por el cerebro. Cuando hay en
la boca una mezcla de metales, por ejemplo, las coronas, los puentes, los empastes de oro y
mercurio, la liberación de mercurio se realiza a una velocidad 10 veces más grande. Hay unos
40-50 productos diversos en venta que salen en general de sus 20 fábricas en Alemania, Suiza y
Austria, que importan el producto virgen de los paises del tercer mundo, y que los exportan en
casi todo el mundo. Sólo hay pocos paises que tienen totalmente prohibido la fabricación, la
exportación, la importación y el uso de este producto; uno de estos paises es Suecia.
Actualmente se habla en los parlamentos de los Estados Unidos y de Alemania de prohibir en el
futuro el uso de amalgama.

LA ABSORCIÓN DE AMALGAMAS

Si se traga un trozo de amalgama, eso causa una irritabilidad local por el tracto digestivo interno.
Las bacterias (la flora intestinal) y los hongos (la candida) transforman el mercurio inorgánico en
el metal orgánico muy tóxico; (el metil-mercurio es 100 veces más tóxico que el mercurio de baja
ley). Este metal se acumula de inmediato en el cerebro y causa daños nerviosos muy graves.
La amalgama eliminada por el tracto urinario causa inflamación del riñon y de las vías urinarias.
60% vapores

cerebro
20% por vía digestivo


metalización
cerebro
20% defecación por las heces
Los aparatos de ortodoncia llevan oro, paladio y el níquel. La liberación aumenta por vía de los
bacterias y eso depende del pH de la saliva. Sabemos que la cuota de las alergias es más alta
si se encuentra una memoria celular, porque hay varios metales en juego. Bueno, hemos
hablado del mercurio, la sustancia protagonista en los empastes de amalgama, pero no tenemos
que olvidar que este no es el único metal, y por eso hablamos ahora de una intoxicación
mezclada. Hay una gran posibilidad de que éste cause daño a las sustancias metabolizadas en
el cuerpo.

LA AMALGAMAS

Una amalgama no es una aleación, sino que los metales están sólo mezclados y no fusionados,
y por consiguiente se liberan fácilmente. La amalgama es una sustancia gris-plateada que
consta de un 50% de metal mercurio líquido, y de 1/3 de virutas de estaño. El dentista (o su
asistente) antes de la aplicación bucal mezcla el mercurio líquido con las virutas de metal de
estaño, y forma así una masa mojada para poder empastar la cavidad. Este empaste endurece
en los siguientes días porque los vapores de mercurio escapan y el paciente los traga y los
inhala. La amalgama siempre pertenece al grupo de los metales bastante blandos; por eso se
puede disolver por la influencia del calor, de los ácidos o por la interacción mecánica.
Sólo en Alemania se usa anualmente 21 toneladas de metal de mercurio para empastar los
dientes; en 1989 eso significa 37.8 millónes de empastes de amalgama. A un cuarto de los
alemanes les falta la enzima para luchar contra la intoxicación por amalgama, el Glutathion S-
Transferaza (GST). Si existe esta enzima en el cuerpo en cantidades suficientes aguantamos la
acumulación de amalgama durante más tiempo. Si el mercurio entra en el cuerpo y si es bueno
el sistema de defensa, entonces sería eliminado por el cuerpo sin causar ningún daño. El
mercurio acumulado causa daño, a veces aún después de treinta años. Cuando y como se
producen los daños, eso no lo sabemos sólo hasta después, pero hay un grupo de individuos
que son más sensibles.

LA SENSIBILIDAD AL MERCURIO ESTÁ AUMENTADA EN:
-
neonatos
-
récien nacidos
-
niños pequeños
-
niñas
-
personas delgadas
-
intoxicados por metales
-
intoxicados por solventes
-
alcohólicos
-
fumadores
-
pacientes con cáncer
-
intoxicados por líquidos para proteger la madera
-
pacientes con problemas del sístema inmunológico, por ejemplo, el SIDA
-
Primero, la amalgama hace enfermar a nivel psicológico y después a nivel corporal.

LOS PRIMEROS INDICIOS DE INTOXICACIÓN SON:

Una falta de motivación, irritabilidad, dolor de cabeza y de pecho, mareo, temblores musculares,
problemas del tracto digestivo, falta de memoria, alergía, ansiedad, hipertensión, falta de
concentración, falta de energía, fatiga, insomnio, EM, sabor de metal en la boca, problemas de
encías, atrofia de la musculatura, dolor de espalda, alergía, caída del pelo, acné, nerviosismo,
depresión, parálisis, problemas de vista y oído, infecciones a menudo y repetitivas,
braquiocefálico, taquicardia, latidos iregulares, y anemia. Después de padecer de la anemia,
falta al paciente el impulso y la motivación para hacer cualquier actividad. Tambíen el mercurio
causa daño a la función reproductiva.


LOS COMPONENTES DE AMALGAMA
COMPONENTES ALERGIA
CAMBIO
DEL
SISTEMA
INMUNOLOGICO
CAMBIOS
NEUROLOGICOS
Plomo
30%
+
+++
Cadmio
30%
+
++
Cobre
20%
+ higado
+
Paladio
70%
+++
++
Plata
20%
+
+++ dolor
Mercurio
95%
+++
+++
Estaño
70%
+
+++
Zinc
30%
++
+
El estaño

La reacción del estaño se acumula en el cuerpo en la misma manera como la del mercurio.
Indicios de intoxicación:

Aumento de debilidad, falta de motivación, neuralgia sensible al dolor, flebitis, dolores
esporadicos del tracto digestivo, migrañas, afonía, tos, sensibilidad al cambio del clima, palidez,
problemas de vista, bronquitis. El estaño come el zinc, el selenio y las vitaminas. El estaño es
comido por las bacterias del tracto digestivo que cambian al estaño en un estaño orgánico
extremadamente tóxico. Los vapores del estaño se inspiran exactamente como lo hacen los
vapores del mercurio. El aumento vapor de mercurio causa la liberación de estaño. El estaño es
un tóxico muy fuerte para los nervios y el cerebro, y al mismo tiempo ataca el sistema
inmunológico.

El cobre
Indicios de intoxicación:


Espasmos, cólicos, empeoramiento de la vista, problemas de respiración, bruxismo, aumento de
paraestesias, temblores fuertes, estreñimiento, alergía, malfunción del higado.
El cobre, en su forma orgánica, es muy peligrosa: hace daño al higado y al cerebro. En el agua
sólo unas trazas de cobre matan los peces. En la jardinería, se usa los clavos de cobre para
matar los árboles y los arbustos superfluos. El cobre retrasa la eliminación del zinc (lo que es
imprescindible para las funciones vitales). El cobre se encuentra por todas partes porque es
usado para el transporte de agua potable. Si ingieren los bebés los líquidos preparados con
agua del grifo, esto puede perjudicar irreversiblemente la función del higado. El cobre frena la
eliminación del mercurio y del estaño del cuerpo. Los recipientes de cobre son bonitos como
decoración, pero no penséis en usarlos en la cocina.
La plata

Indicios de intoxicación:

La plata provoca miedo, el paciente olvida cosas, hay falta de concentración, migraña, mareo,
flojera psicológica, atrofía de los musculos, los tendónes y las articulaciones, inflamación de las
articulaciones, dolor de espalda, reuma. La plata hace daño a los tendónes, el cartílago, las
articulaciones. La plata aumenta la toxicidad de amalgama. Sólo el natriumthiosulfato puede
neutralizar la plata que todavía no ha entrado en la célula. la plata en la amalgama es el
componente de dolor. Es como un cuchillo, una espina en el cuerpo. El mercurio anestesia las
fibras nerviosas pero la plata causa un dolor extremamente fuerte. En la medicina veterinaria
el uso de amalgama ha causado unos daños psicosomáticos, y por eso se le ha prohibido

LOS VENENOS ADICIONALES QUE FORTALECEN EL EFECTO DE AMALGAMA

El alcohol

Muchas personas intentan olvidar los síntomas de intoxicación, de inseguridad, de insomnio, y
los temores ocultando la gravidad con el alcohol. En este caso, lo más peligroso no es el
excesivo consumo de alcohol, sino la pequeña dosis asidua, que activa el intestino y que
provoca la producción del mercurio orgánico, lo que se va a acumular en el cerebro
disminuyendo el nivel de zinc.


El aluminio

Las coronas pequeñas de aluminio se usan como coronas provisionales, especialmente en la
policaries odontopediátrica. Los pacientes con enfermedades del tracto digestivo reciben
fármacos que llevan aluminio (2 gr.) para aliviar el dolor de estómago; así que la leche en tarro, y
los platos de porcelana que no se han quemado adecuadamente liberan el mercurio.
Antiguamente nuestras abuelas cocinaron (hirvieron, frieron, etc) exclusivamente usando
útensilios de cocina hechos de aluminio. El aluminio se acumula en la mandibula. Hay una
perdida extrema de memoria después de 15 años. Se asocia esta afección con la enfermedad
popular del siglo 21, la de Alzheimer. La desintoxicación se hace con desferro i.m.
La polución de los coches
El plomo, el platino, el paladio, el titanio, el benzol, el alcohol quemado, el formaldehído; la más
alta la concentración de amalgama, la más intensiva la acumulación de plomo en los huesos de
la cara y de los dientes; eso significa que encontramos una alta concentración de amalgama.
También se encuentra en pesticidas, el cromo, la dioxina, el indium, el lindan, las toxinas en el
entorno, en la casa, las radiaciones electromagnéticas de los monitores y los móviles.

EL MECANISMO DEL DAÑO

El mercurio liberado inspirado por la nariz llega a los senos nasales y luego por el nervio de
olfatorio al cerebro y a la hipofisis, que es una glándula muy sensible, o por vía del pulmón (su
superficie de 400m2 a la sangre). Se traga una parte de mercurio y ese mercurio lo cambian las
bacterias intestinales en un mercurio orgánico 100 veces aún más tóxico.
Otras partículas de mercurio se reparten por las encías, por los tubos dentarios, por la raiz del
diente, causando tumores (cáncer), quistes, y acné; afecta al higado, a ciertas partes del
cerebro, a los nervios, al riñon, a la glándula tiroidea, a los ovarios, al escroto, al páncreas, a la
mucosa intestinal, al ojo, al oído, a la musculatura y a la vesícula billar.
Estos son puntos de ataque a nivel celular
El mercurio bloquea en cada célula alrededor unos sesenta (60) sitios. El primer sitio del
metabolismo es el con Hg-SH co-enzima A. Esta enzima bloqueada afecta a varios sitios:
El metabolismo del cerebro
El metabolismo de los aminoácidos
El metabolismo de la grasa (ácido de la bilis)
El metabolismo del azúcar
El metabolismo de las vitaminas
El metabolismo del formaldehído
El metabolismo de los oligoelementos


EL DESARROLLO DE LA ENFERMEDAD (3 FASES)

Hay factores que influyen positivamente en la intoxicación de amalgama:
a. Tienen que ver la amalgama de la madre durante el embarazo y durante del tiempo de
mamar (el mercurio traspasa la placenta y llega al bebé; por eso el bebé desde su
nacimiento está enfermizo)
b. La presencia de unos y otros metales en la boca ocasiona la movilidad de los iones y
depende de la mezcla de los metales. Lo más tóxicos son: el paladio, el estaño, el cobre
c. Dientes muertos: (ellos causan depósitos de amalgama en la mandíbula)
d. Amalgama bajo de las coronas; un 5% de las coronas se han puesto sobre amalgama, lo
que acelera la corrosión; las partes del empaste, especialmente el mercurio, ocasionan
una concentración 100 veces 100 veces más como en el agua potable; esto pasa al sitio
del margen de la corona - amalgama saliva
e. El empaste no pulido (el 60% de los médicos no pulen los empastes porque en general
este se hace una o dos semanas después de poner el empaste.) El empaste no pulido
libera 50 veces más mercurio que los empastes pulidos.
La primera fase de la enfermedad
En la primera fase hay en general unos síntomas no específicos que están presentes, pero que
no se nota durante años:
el cansancio sin causa
el aumento de la saliva
el cambio de las hormonas y de la fertilidad
la perdida de memoria
el aumento de resfriados
flojera de la vesícula urinaria e inflamación
insuficiencia del sistema inmunológico
la artritis
problemas digestivos
problemas de la concentración
el psoriasis
el sabor metálico en la boca
irritación de la mucosa del tracto digestivo
irritación de la piel
alergías
Estos síntomas se aceptan como normal en Europa, porque casi todo el mundo ha tenido o ya
tiene empastes de amalgama en la boca.

La segunda fase de la enfermedad
Las personas sobreviven con estos síntomas, pero con dificultad:
el cansancio
la depresión
la hiper-o la hipotensión
el dolor cardíaco
la patología a la luz
las enfermedades del traco digestivo sin encontrar el origen
la nariz taponada (sín resfriado))
la sensibilidad al cambio del tiempo
la alergía/la sensibilidad a muchas cosas
la inquietud interna
el cambio de carácter
el dolor de cabeza
el cambio de apetito
los problemas cutáneos
asustarse con fácilidad
La tercera fase es una imagen completa de intoxicación por amalgama
Durante esta etapa, el cambio de las coronas de metal, los puentes, los pernos de diferentes
metales, y los empastes pueden provocar que la piedra empieze a rodarse. Normalmente, y con
frecuencia unas semanas después de la intervención, empieza un masivo perjuicio en la salud
corporal y psicológica y su intensidad aumenta poco a poco y hasta que la persona afectada
tiene que dejar su trabajo. El perfíl de la enfermedad puede ser rápido y violento, porque hay un
desequilibrio de las enzimas de la detoxicación de aminoácidos de sulfato y un desequilibrio de
zinc. El enfermo en este estado de salud llega a Urgencias, los médicos están totalmente
desorientados, porque no saben en general que es una intoxicacíon aguda.


LOS CAMBIOS NEUROLÓGICOS Y CORPORALES

Los cambios neurológicos del sistema vegetativo
Mareo
Irritabilidad
Poca motivación
Problemas para pensar
Perdida de memoria (memoria corta, problemas para recordar y para decir su propio
número de teléfono)
Miedo a lo desconocido
Miedo de los démas
Problemas para hablar (tartamudeo)
Problemas paraencontrar palabras adecuadas
Depresión incluso el deseo de suicidarse
Cansancio, agotamiento
El atontamiento, el sentido de andar tras una niebla
Problemas de la concentración
El sentido de la muerte
Los pacientes se encuentran como si tuvieran la gripe
Miedo del cambio
Insomnio, problemas en despertarse
Encontrarse al lado de su propio cuerpo
Sensibilidad a la luz y a los sonidos
Pesadillas
Ataques de pánico
Se asustan con facilidad, sentir que la vida no tiene ningúna meta
La electrosensibilidad (mirar la televisión, trabajar en el ordenador)
La apnea
Temblores de frío
Sentir que se mueve en un barco o en un coche cuando todo está fijo
Los cambios corporales
Dolor de cabeza, como migraña u opresión
Irritación de la mucosa de la boca, la garganta, la nariz, el seno
El cambio irregular de la tensión, a veces alta, a veces demasiado baja; la hipertensión
más los espasmos y después la bajada total de la tensión
Insuficiencia del sistema inmunológico
Facilidad en contraer infecciones
Resistencia a todo tipo de ayuda: el descanso, las vacaciones, la psicoterapía, los
antibioticos
El aumento de los síntomas después de tomar algo ácido o caliente
La flatulencia, la diarrea, los hongos, temblar

La disminución de número de los linfocitos T
Trigéminoneuralgia = neuralgia del trigemino
Alteración periférica del riego sanguíneo, las manos y los pies fríos
Dolor de corazón
Problemas de vista; no hay coordinación de la visión
Tinnitus
Incontinencia e irritación de la vesícula urinaria
Neurodermetitis
Alergia
Irritación como hormigas por el cuerpo
Caída del pelo
Problemas de la coordinación
Defectos gingivales, infecciones, bolsas purulentas con decoloración azul o rojo
Demasiada o poca saliva
Problemas de la espalda
Dolor de los nervios musculares
Insuficiencia de zinc y de hierro
Aritmia cardiaca
Problemas del pulmón, con quemazón o con presión del tórax
Problemas de oído; problemas de comunicación
Aumento de sed
Aumento de hongos, psoriasis
Ojos secos
Irritación del tracto digestivo (quemazón en la primera parte del tracto digestivo)
Sensibilidad de los dientes al frío, al calor, al metal, a la presión
Dolor de la musculatura, reuma de los tejidos blancos
Problemas de la columna vertebral
Hiperventilación
Anemia
Gastritis
Sobrepeso por la acumulación de líquidos
Quistes en los riñones
Dolor de la vesícula
Bronquitis
Tumor en la hipofisis
Úlcera del estómago
Malformación del niño durante el embarazo
Daño al higado
Poliuria, Oliguria
Cánceres por depresión del sistema inmunológico

Los síntomas tardios
EM – esclerosis múltiple
Perdida de la visión
Demencia
Infarto
Flebitis
Sordera
La enfermedad Alzheimer
Por supuesto hay muchísimas más enfermedades. Si existe sospecha de que haya intoxicación
por amalgama, hay tambíen que hacer un análisis para confirmar que no se trata de intoxicación
por pirita, por solventes o por pesticidas, que pueden ser parecidos.


LOS TESTS QUE SE PUEDE REALIZAR PARA AVERIGUAR EL NIVEL DE AMALGAMA

Hay una amplio abanico de tests que se pueden realizar en teoría, si existe sospecha de que el
paciente tenga una intoxicación más o menos grave, por causa del mercurio. En la práctica, el
análisís de todos los tests sería imposible a realizar, porque son tan complejos, costosos y sólo
se pueden realizarlos en centros especializados. Por eso, el accesopor parte de un simple ser
humano que quiere saber el nivel en su cuerpo sería imposible. Sólo si hubiera un acceso
hospitalario, sería evidente que el paciente tiene un accidente relacionado con el mercurio, y
sería en este caso hospitalizado.
Referencia: Dr. Med. Dr. Med. Habil. Max Daunderer, Internist und Toxicologe, Amalgam,
ECO Verlag, 2000
Los tests son:
a. Test de chicle
b. DMPS Test de movilización (Dimercapto-propan sulfato)
c. Punción lumbar (no sin riesgo)
d. Análisis de dientes extraídos
e. Análisis de tejidos de eccema, hernia, lipoma, tumores, buscando en ellos huellas de
componentes de amalgama
f. Punción de órganos (vesícula bilar, higado, riñon)
g. Análisis de pelo
h. Medición de las corrientes galvánicas
i. Diversas radiografías más o menos complejas: Rtg Panorámica, MR – magneto-
resonanz, la Tomografía
j. Test de alergia
k. DMSA Test
l. LTT Test
m. Alpha-1 Microglobulina
n. Glutathion-S-Transferase
Sólo al leer esta lista, se puede comprender que en la búsqueda de la amalgama en el cuerpo
humano, sólo dos o tres de los tests se puedan realizar, desde el punto de vista financiero y
práctico. Hablamos ahora en detalle de algunos de estos tests arriba mencionados.

1. Test de chicle

Un test bastante sencillo para el paciente y el médico, que no hace falta una gran preparación.
Como hacerlo: masticar durante 10 minutos un chicle, y luego cepillar los dientes (durante las
dos horas anteriores no masticar). Hay que acumular la saliva y mandarla al laboratorio de
toxicología, para que allí se pueden investigar la liberación del mercurio por los empastes. Así
podemos saber si se trata de una acumulación del nivel de la amalgama o de los diversos
metales liberados en la saliva.


2. Test de Radiografías

Por ejemplo, una radiografía panorámica OPT nos da un imagen global de la cantidad y de la
cualidad de los empastes de amalgama.
Sería mucho mejor si hay una MR
(Magneticoresonáncia); en verdad no es una radiografía, sino un análisis del área magnética sin
medios de liquido de contraste. Es una investigación para examinar el área magnetica. Cuanto
más metales en la boca, más fuerte la medición magnética de la cabeza. Las personas que
llevan el paladio reaccionan con una electrosensibilidad. Usando el método MR, un médico con
buen conocimiento puede reconocer las sustancias extrañas en los huesos de la cabeza, igual
que con una atrofía de cerebro, las inflamaciones, EM, la malformación del nacimiento, los
cambios en los ojos, o en el centro respiratorio y otros irregularidades. El médico radiólogo
puede averiguar el cambio morfológico pero hace falta un médico clínico y los valores del
laboratorio para confirmar la sospecha inicial.

3. Test de DMPS (test de movilisación)

Al realizar este test toxicologo hacemos también al mismo tiempo la desintoxicación. Al movilizar
y eliminar por la orina el mercurio y los otros metales pesados (como el cobre, estaño, cadmio,
zinc, etc) acumulado en los órganos y en el sístema nervioso, se puede medir el nivel del DMPS.
El DMPS nos ha demostrado que la sal de sulfato se une al mercurio en la sangre. Esta sal saca
el mercurio del riñon, del higado, de la piel, del pulmón y al final del cerebro. DMPS en forma de
inyección se mide después de 45 minutos y en forma de cápsulas después de dos horas, Es
importante también medir el nivel de cobre en la orina porque los valores altos de cobre bajan y
falsifican los valores reales del mercurio.
Gracias al DMPS la eliminación de los metales pesados empieza con el zinc como primero, y
sigue con el estaño, cobre, arsénico, mercurio, plomo, hierro, cadmio, níquel, y cromo. Este
sístema de desintoxicación dura alrededor de seís semanas. Al sacar el mercurio del cerebro
puede producir un efecto parecido al abrir una botella de champán! Por eso, es tan importante la
monitorización durante 2-3 años, haciendo medición mensual de la sangre y la orina.
Hay que tener en cuenta que el nivel de amalgama en la sangre y en la orina de una persona
gravamente intoxicada puede ser más bajo, porque las toxinas se han incrustado fijamente en
los órganos.

4. Análisis de los tejidos blandos y duros

Por ejemplo, un diente extraído o otra posibilidad más dramática, que es hacerse una
apicectomía, que es una intervención quirúrgica, que consiste en cortar el ápice de un diente. El
ápice se tritura y bajo un análisis especializado se puede analizar hasta los 54 metales que
pueden encontrarse presente en el organismo.


5. DMSA Test

Es parecido al test de DMPS. Este producto no se encuentra por vía farmacéutica, sino sólo por
vía de las empresas químicas, lo que nos pone más difícil su compra. Para tener buenos
resultados hace falta analizar las heces y no la orina, lo que puede causar muchas moléstias, si
los pacientes tienen problemas con el tracto digestivo, o del estreñimiento. Por estas razones,
este Test no es tan popular como él de DMPS.

6. Test Epicutáneo

Hay cerca de 200 parches para controlar las distintas sustancias las más usadas en la
odontología. Con estos parches se puede averiguar si hay una falta o un exceso de metales y
oligoelementos, y sustancias que se usan con más frecuencia en la odontología. Una alergia a
la amalgama no tiene que ver con los síntomas, sino es a menudo una de las numerosas
demostraciones de la intoxicación.
No debemos olvidar que la piel de la espalda donde se pegan los parches y donde se le deja
durante un mínimo de 4 días no es tan sensible como la mucosa o la córnea del ojo.

7. Test del Pelo

El cabello es un tejido de excreción para los elementos esenciales, los no esenciales y los
potencialmente tóxicos. A medida que el cabello se sintetiza en el fóliculo, se incorporan estos
elementos en la protéinas del cabello sin intercambio o equilibrio posterior con los otros tejidos.
Generalmente, la cantidad de un elemento que se incorpora irreversiblemente en el cabello es
proporcional al nivel del elemento en los otros tejidos del cuerpo. Por ello, el análisis de los
elementos del cabello proporciona un test indirecto de revisión del exceso, de la deficiencia o de
la mala distribución de los elementos del cuerpo. Una plétora de investigaciones clínicas indica
que los niveles de determinados elementos en el cabello, especialmente de los elementos
tóxicos, se correlacionan con algunas afecciones patólogicas. Referente a tales elementos, los
niveles en el cabello proporcionan un mejor indicador de los nivels corporales, que el indicador
que se obtiene de los niveles en la sangre o en la orina.
Algunos médicos utilizan el análisis de los elementos del cabello como herramiento de revisión,
con el fin de controlar la acumulación de los elementos tóxicos en el cuerpo. Muchos otros han
encontrado gran utilidad en el análisis anual o semi-anual del cabello de sus pacientes. Cada
paciente es único bioquímicamente y una comparación longitudinal del cabello del paciente
puede facilitar la detección temprana de los cambios no deseados en el estado de los elementos
tóxicos y nutritivos y en el metabolismo.
Para controlar la contaminación del cabello, la recogida de la muestra por parte del paciente y
del médico es bastante sencilla. Hay un kit para obtenerla, con instrucciones específicas como
tomar la muestra del cabello a través de la región occipital de detrás de la cabeza Se requiere
aproximadamente o.25 gramos de cabello que se haya obtenido a menos de 2.5 cms del cuero
cabelludo. Esta cantidad de cabello permite repetir el análisis, si hace falta hacerlo.

Para proporcionar la información válida y clinicamente relevante, nos hace falta un cabello que
no haya sido expuesto a tratamientos químicos. Los agentes que oscurecen el cabello
contienen una gran cantidad de plomo. Algunos tintes y esprays contienen el mercurio, y el
selenio es el componente principal de algunos champús anti-caspa.
Las permanentes
disminuyen el zinc e incrementan el cobre y el magnesio. El cobre y la plata se utilizan
comúnmente como algicidas en las piscinas y en los jacuzzi. Se ha descubierto que el champú
para niños, de marca Johnson y Johnson, no afecta los niveles de los elementos.
Como podemos ver, hace falta preguntar al paciente muchas cosas, y las mujeres tienen que
dejar los cabellos y su cuidado habitual (las visitas a la peluquería, etc) si quieren hacerse un
análisis con valores reales.
El test de pelo y el test de las corrientes galvánicas se complementan muy bien, el uno al otro.
Referencia: David W. QUIG, Ph.D. Claras interpretaciones de los elementos del cabello
desde A hasta Z, Nutriceutics, 1998


8. LTT Test (Test de la trasformación linfocitena)

El LTT-Test es muy sensible y específico para medir la división de las células después de añadir
el antígeno. Este test se puede hacer gracias a las ratas y a un marcador radioactivo, H-
Thymidin, durante la síntesis de DNA. Este es un test para la memoria celular.

9. Test de Alpha-I-Microglobulina (conocido como marcador de tumores)

Es un test muy específico y carísimo de realizar. Hemos descubierto que cuando esté presente
el contraveneno DMPS hay también un aumento de valores Alpha I-Microglobulina, y una
evacuación de las toxinas del riñon. Se mide el nivel de la I-Microglobulina en la orina o en la
heparina de la sangre. Si se aumentan los valores, hay que cambiar los empastes de
amalgama. La I-Microglobulina depende del nivel de la eliminación, y lo más grave es el daño a
los riñones causado por la amalgama en el cuerpo. En este caso, no hay que aplicar DMPS en
forma de inyección, sino en forma de cápsulas, para no perjudicar al daño que ya existe en los
riñones, y para favorecer la excreción por el tracto digestivo.

10. Test de Glutathion-Sulfa Transferase

Este también es un test muy específico y muy caro de realizar. Es una de las 50 enzímas que
son responsables de la desintoxicación del cuerpo. Como sabemos, el mecurio tiene una
tendencia muy fuerte para unirse con el sulfato y bloquear la enzima. Puede ser que sea un
mecanismo para proteger el cerebro. Un pequeño resto de GST significa que hay otras toxinas
que no se han eliminado, y por eso la reacción de la amalgama se potencia. Lo más importante
es bajar la dosis de mercurio hasta conseguir una dosis mínima.


LAS REGLAS DE ELIMINACIÓN

Cuando sacamos la amalgama de los dientes, significa 10.000 µg/kg heces. Si se decide
realizar una extracción, se encuentra 700 µg/kg en las heces. Los empastes de amalgama son
siempre fuentes de veneno; por eso es tan importante seguir ciertas reglas cuando sanamos la
boca:
No hay que sanar más de un cuadrante por semana (la boca tiene 4 cuadrantes)
Hay que cambiar el empaste por una sustancia no metálica, la menos tóxica y alérgica
posible
Hay que usar Coferdam (una goma especial), gafas, oxígeno, numerosas fresas de acero
Hay que probar a separar y no triturar el empaste de amalgama para minimizar la
liberación de mercurio
Hay que usar una succión muy potente, (clean-up succión, importado de Suecia) y una
inyección o unas cápsulas de DMPS, depende del caso
Hay que colaborar con el médico y con el laboratorio que puede medir los valores, antes,
durante y después de la sanación
Hay que extraer los dientes muertos, las muelas de juicio, los empastes de amalgama, y
limpiar las bolsas purulentas
Una protección triple cuando se elimina el metal
a. DMPS (cápsulas o inyección)
b. Oxígeno y Coferdam más saneamiento
c. Natriumthiosulfato (10%) para enjuagar la boca
Una buena nutrición equilibrada! El zinc y el selenio como microelementos. Hay también varios
productos que ejercen una influencia positiva después de la sanación de amalgama; por
ejemplo, los antioxidantes:
Glutathion, Vitamina C, Sales, Vitamina E, Magnesio, Ácido fólico, Vitamina B, Gingo
Biloba, Chlorella

* Glutathion

Es una de las enzimas que tiene su trabajo principal en la desintoxicación del cuerpo. Cuando
hay un déficit de glutathion, eso significa una intoxicación, y podemos ayudar usando Algamin o
una inyección de Tathionil, sustancias de venta en Alemania.
*La vitamina C, Sales
Diario 1-4 gr. Sales de natrium-ascorbat. Las sales no causan ácidez, y la Vitamina C es usada
por los terapeutas como infusión en 20-50 gr. con mucho éxito.


* El zinc

Es tan importante porque es el componente y la base de más de 200 enzimas. Hay que tomar el
zinc con una pausa de 1 semana después de tomar el DMPS, y sobre 1 día después. Si se
toma durante más tiempo, hay que vigilar el nivel y hacer un análisis de sangre. La Vitamina D
ayuda la aceptación de zinc. Las toxinas que frenan el zinc son: plomo, cadmio, formaldehído,
abono de fosfato, mercurio, humo de tabaco. El zinc y el selenio son oligoelementos. Una falta
de estos oligoelementos significa una intoxicación directa; más grave son los bloqueos al
metabolismo de los aminoácidos, por ejemplo: los aminoácidos del cerebro. Unos productos
frenan la aportación de zinc: soja, leche, queso, productos de trigo, apio, pan negro. El zinc
ayuda en: el crecimiento, almacena de energía, en la formación de proteínas, grasas y azucares,
en la producción de esperma. Ejerce una influencia positiva en las funciones genitales
masculinas y femeninas, ayuda a los sentidos del tacto, del olfato, del gusto y de la vista, del
apetito, y en la extracción de plomo, cadmio y mercurio. El zinc se encuentra en la carne y en el
pescado sin grasa; hay poco zinc en las plantas y verduras. Hay alta eliminación del zinc
cuando hay estrés, hambre, el uso de anticonceptivos, alcohol, tabaco, sudoración, demasiado
ejercicio físico, cambios hormonales.
Una falta de zinc es más grave en los jóvenes.
Indicaciones de falta son: acné, aumento de infecciones, síndrome Feer, perdida del pelo, piel
seca, aumento en el olor de transpiración, uñas que se rompen fácilmente, hiperkinesia,
osteoporosis, el pene y el escroto de tamaño pequeño, la impotencia y los cambios hormonales,
la esterilidad, la esquizofrenia.
El zinc lo encontramos en comidas como: los quesos camembert y emmental, los huevos
(revueltos, yema) el pescado (langosta, arenque, atún) el pollo (higado), el pato, el trigo, varios
tipos de maíz, la mirra, la carne de ternera, la pasta, el arroz, las nueces, los guisantes, las
habas, las lentejas, los pepinos, el ajo, el diente de léon, el rábano picante, las zanahorias, la
cebolla, los hongos, la rosa de roca, la levadura, el polvo de cacao, las almendras. En los
productos arriba mencionados se encuentran también una cantidad curativa de ácido fólico.

* La vitamina E

Es importante para los aminoácidos del cuerpo la Vitamina E natural; no se puede dar
demasiada y hay que apoyar la desintoxicacíon.

* El magnesio

Este funciona como reparador de las células y ayuda al metabolismo de las células nerviosas.
Contraataqua a los ácidos del cuerpo y también se puede tomar durante más tiempo.

* El ácido fólico

Ayuda a disminuir los niveles de formaldehído y como antioxidante es muy importante cuando
hay una intoxicación de metales pesados.

* La vitamina B

Las vitaminas 1, 6 y 12 son importantes para la mejora del metabolismo nervioso y ayudan al
proceso de sanamiento. Se encuentra en varios pescados, también en el higado, en los
mejillones y en el arenque.

* El selenio

En general el selenio se usa en América y en Escandinavia porque no hay venta de DMPS. El
selenio come el zinc; por eso por regla no se puede dar junto; como el zinc es el más importante
de los dos, hay que dar el selenio por la mañana y por la tarde se aplica el zinc. El selenio
fortalice la psique y afloja la síntomatología de la intoxicación del cuerpo. El selenio orgánico en
la comida protege; el selenio inorgánico en forma de sal llega al cerebro y aumenta la
acumulación de las toxinas y la intoxicación del cerebro. Si hay síntomatología cerebral, no se
debe dar el selenio. El selenio sólo trabaja junto con una enzima importante, el glutathion
peroxidase. ¡El zinc y el selenio trabajan uno contra el otro!
* El Gingo Biloba
Si hay una grave intoxicación, afecta al cerebro, con problemas de memoria, vértigo, temblores,
todo combinado con dolor de cabeza. Sólo hay una planta que podemos usar: el Gingo Biloba
es importante en una dosis adecuada. Hay un aumento del dolor de cabeza porque hay una
mejoría del metabolismo del cerebro y un mejor riego sanguinéo; es aconsejable que eso se
haga lentamente, tomando 3 x 1 pastillas durante 6 semanas (y controlar la tensión de sangre).
¡Para los hipotensos o los hipertensos no consejable!
Ψ. Los calcioantagonistas
El mercurio aumenta la entrada de calcio en la célula, que puede causar los cambios neurales
negativos y la tendencia a un infarto del cerebro o del corazón. Los calcioantagonistas
normalizan el efecto de la intoxicación pero no hay que usarlos a largo plazo porque pueden
provocar la osteoporosis. Las personas intóxicadas por amalgama sólo pueden soportar
pequeñas cantidades de antagonistas de calcio, 3 x 200 mg (por ejemplo Spasmocyclon). Se
aumenta el efecto con el uso de Gingo junto con los calcioantagonistas, pero antes de usar
ambas sustancias, tiene que estar eliminada la amalgama del cuerpo.


LAS TERAPIÁS SIN SENTIDO

La homeopatía (parecido a los remedios de Hahnemann)
Sólo puede funcionar si el origen de la enfermedad ya esta eliminado del cuerpo. Si aún hay un
fuente de toxinas en el cuerpo, hace falta realizar una terapía de desintoxicación. Si se usa sin
preparar antes al paciente, puede causar o agravar la situación y puede despertar las alergías.
No hay que hacer régimen de ayuno, porque este causa la disolución, la motivación y la
mobilidad de amalgama de sus depósitos, y empeora el estado del paciente, especialmente el
estado cerebral.
Ψ. La terapía de bioresonancía
Como ya hemos indicado, si no se prepara bien al paciente para deintoxicarle antes, todas estas
terapias alternativas son muy dubitativas y peligrosas. Con estas terapias se mueven las toxinas
de un sitio al otro, pero no se pueden eliminar del cuerpo, y por eso se puede aumentar la
intoxicación. Puede causar la movilidad de toxinas de un almacen sumamente inofensivo y
transportarlas a un órgano vital, como el cerebro, el higado, los riñones, etc.
Para conseguir minimizar la dosis de amalgama en el cuerpo, hay que realizar un trabajo que
requiera bastante tiempo, por parte de la persona afectada y del profesional que trata al
enfermo. Los antidepresivos y los calmantes ayudan sólo durante poco tiempo. Eso no es
aconsejable porque, al igual que los analgésicos, ellos enmascaran la función de alarma del
propio cuerpo y además causan una dependencia. Es como quitar las alarmas contra incendios
en una casa en lugar de empezar a apagar el fuego.
Ψ. La psicoterapía
Tampoco ayuda la psicoterapía en caso de intoxicación porque, a pesar de que haya depresión,
insomnio, dolores de articulación, parálisis, agresividad, fatiga, estos síntomas son causados por
las toxinas. ¡Hay un porque!
*Los antibióticos
El sístema inmunológico se afloja si es castigado, y eso causa hongos en el tracto digestivo y
también se puede crear bactérias resistentes. Ya sabemos que el tracto digestivo esta castigado
por el mercurio.
Ψ. Los corticoides
Los problemas de los enfermos se congelan y después de dejar la medicación vuelven los
síntomas aún más grave.
Ψ. La medicina antroposófica
Si hay niveles altos de mercurio, no tenemos que usar este tipo de terapía. Las inyecciones
están prohibidas, si hay alergía a níquel, porque las agujas son de níquel y unas partículas se
quedan en la piel y las ampollas (los medicamentos) llevan formaldehído como conservante.
Ψ. La acupunctura
La electroacupunctura tampoco se debe usar durante el proceso de desintoxicación.


COMO DEBE COMPORTARSE EL PACIENTE

1. En el pensamiento del paciente hay problemas más grandes que ya ha superado. No hay
problemas sin solución.
2. Los pacientes deben pensar con tranquilidad que quieren superar y como van a superar
los obstáculos.
3. Hace falta mejorarse psicológicamente y corporalmente, mejorar la higiene personal
corporal y de su entorno, recargarse y hacer ejercicio de relación.
4. Hacer y merecer una pausa.
5. Escuchar música que le gusta.
6. La vida sexual puede mejorar el equilibrio psícico.
7. Si hay estrés negativo o si el paciente es del carácter negativo, que le hunde, que intenta
evitarlo.
8. Pensamientos positivos; pensar que los médicos y los médicos estomatólogos saben lo
que hacen para mejorar el estado de la salud. Hay que preguntarles para informarse del
plano de tratamiento y como debe prepararse.
9. Dejar que los amigos le ayuden.
10.Lo más importante es superar el sentido de miedo y cambiarlo por sentido de realidad.
11.Hacerse una lista de amigos y de las alegrías, y también una lista de las personas y las
cosas que le causan problemas y tristeza: “Un verdadero amigo es como un seguro de
vida”.
12.Causar problemas a uno mismo y a los demás no tiene sentido, y causa pánico.
13.Pensar en la vida, en el carisma, en la fuerza y en la tranquilidad que usted tiene, y sacar
estas carácteristicas día a día.
14.Evitar el contacto con químicos que dañan, como:
Los metales
Los solventes
Las toxinas de la madera
El formaldehído
La pesticida
Los gases
Fumar (el tabaco); los fumadores pasivos
Hay otros venenos en: la comida, la cosmética, los desinfectantes, los limpiadores de
casa. Hay sustancias venenosas en productos de bricolaje, en el tráfico, y en el lugar de
trabajo.


HAY QUE BUSCAR ALTERNATIVAS
Y CAMBIAR EL COMPORTAMIENTO:


En el trabajo
En el tiempo libre
En la pareja
Produce una mejoría de los síntomas el evitar las toxinas: en el sistema nervioso e
inmunológico.
Hay que evitar las terapias que no ayudan y que pueden perjudicar, y que cuestan mucho
dinero, como:
Los medicamentos
La homeopatía
La psicoterapía
La electroterapía
Las operaciones
Los adelgazamientos
Si los profesionales, los médicos y los pacientes intentan cambiar las partes de su vida en
nuestro mundo llenas de sustancias tóxicas, partes que desafortunadamente forman
nuestra vida cotidiana, luego podemos gozar de una mejor calidad de vida y podemos
saber como proteger el futuro de nuestras familias.


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EL MERCURIO DE LAS AMALGAMAS DENTALES

(Por José Luis Godoy)

La mayoría de las personas tienen o han tenido amalgamas en la boca. Una amalgama, según la descripción del diccionario, es una aleación de mercurio con uno o más metales.
Es muy curioso el comportamiento humano, pues se realizan grandes campañas de publicidad para prevenirnos contra la contaminación por metales pesados, y sin embargo no dudamos en poner un veneno tan potente como el mercurio en la boca de nuestros hijos.




¿Por qué? Quizás por el hecho de que los síntomas no se ven en el momento ni en los días sucesivos, pero estamos poniendo un estrés químico tan fuerte y tan duradero que el organismo va a perder gran parte de su sistema de defensas en reparar el daño que produce el mercurio.
Si preguntamos a nuestro dentista, nos dirá que no es para tanto y que nadie se ha muerto por esto. Quizá nos lea el comunicado de la Asociación Canadiense de Dentistas, que en 1990 intentaba a callar la alarmante preocupación social diciendo que la ingestión nutricional diaria de hasta 2,44 mg de mercurio es inocua para los adultos. Sin embargo, este dato ha sido desmentido por los doctores Lorscheider y Vimi, de la Universidad de Calgary (Canadá) para quienes este valor es séis veces más alto que el valor umbral con el que aparecen los síntomas de una intoxicación.
Además, estos datos se refieren al mercurio ingerido, no al que respiramos debido a los vapores del metilmercurio que se producen en la fricción, ni al que va a la sangre a través de la gingiva o diente.



En su calidad de tóxico celular y del plasma, el mercurio posee una gran afinidad con el grupo de los sulfidrilos de las proteínas, con los cloruros, aminas y aminoácidos
Adicionalmente, con los jugos gástricos puede reaccionar en cloruro de mercurio, lo que causará una destrucción de las bacterias intestinales, dando como consecuencia una invasión de hongos, cándidas y otras micosis. De ahí el gran desarrollo de estos en la actualidad.
A menudo digo que no hay que temer a los marcianos y hormigas atómicas que vengan a destruir nuestra civilización porque ya están aquí los que se van a encargar de esto y son los microorganismos.
Era raro que alguien viniera con cándidas hace unos años a la consulta; ahora es increíble el numero de pacientes que se acercan con exceso de este tipo de bichitos, pero no se tienen en cuenta porque los síntomas no son claros. No siempre es una cándida con exceso e irritación de moco como lo es cuando está en la zona genital. Cuando está en el vientre
o la garganta los síntomas son a distancia y la mayoría de las veces no se sospecha de ellas.

Cuando hay proliferación de microorganismos, aumenta la hipersensibilidad a los alimentos, con lo que las alergias cada día nos dan más problemas. De hecho, los alergólogos ya no saben con qué vacunarnos y se supone que cada año la vacuna es muy superior en numero y calidad de alérgenos.
Una alergia, para mí, no es sólo una intolerancia hacia un alergeno, es una saturación del sistema, éste ya no puede ni con un poquito más y lo muestra con un síntoma excesivo de defensa. Ya no puede con más estrés de ningún tipo y lo refleja en la piel, mucosa, carácter, etc.
Por supuesto que hay que trabajar con los alergenos si quieres cambiar el estado energético de la alergia, pero si no eliminar gran parte de lo que le está produciendo que no tenga adaptación a esa persona, olvídate de que se recupere. Esto significa limpiar el mesénquima, eliminar el estrés producido por cicatrices, focos y campos interferentes, aislamientos de información físicos y emocionales, y por supuesto grandes interferencias que están constantemente en interacción con su cuerpo.



Las amalgamas de mercurio son una de esas grandes interferencias. Tan importantes son para mí que antes de intentar trabajar una alergia, si el paciente no se quita los empastes y los cambia por una sustancia biocompatible, sé que los resultados no van a ser tan prometedores como lo serían si siguiera el protocolo de eliminación de interferencias.

Para permitir que la autorregulación del cuerpo se produzca, por lo menos no debemos ponerle trabas y venenos, y mucho menos dejarlos permanentemente en él.
En un principio se podría pensar con razonamientos simplistas que una vez puesta la amalgama, el cuerpo absorbe la primera capa de mercurio, que es ínfima y ya está. Pero no es así y muchos experimentos y estudios lo han corroborado.
Till y Teherani pudieron comprobar que se podían liberar pequeñas cantidades de mercurio de los empastes de amalgama y acumularse en el cuerpo. Descubrieron una correlación entre la duración de los empastes y las costumbres del portador de amalgamas, de tal forma que las personas que ingieren comidas preferentemente calientes o ácidas se hallan más expuestas.

Con la acción de masticar chicle la concentración de vapor de mercurio se puede multiplicar por quince. Esto también sucede con el cepillado de dientes con pastas de dientes que contengan flÝor, pues los halógenos pueden determinar un aumento de la cantidad de mercurio que se desprende de los empastes.
Desde estas líneas mi denuncia a la maquinaria de producción, que al igual que se sabe que el mercurio es dañino desde hace años, también se sabe que el flúor es en igual medida peligroso, pero por lo visto se hizo una publicidad durante unos años y hay que rentabilizarla aún a costa de que caigamos enfermos.
Estudios del Dr. Hertman en Alemania han demostrado que en los niños a los que se les da flúor, el diente parece sano pero pierde su vitalidad llegando a momificarse.
Baumasch y Schleicher escribieron en una revista suiza de medicina integral, que el mercurio, tal como viene elaborado en los empastes dentales, repercute negativamente sobre el propio sistema inmunológico del cuerpo. Por ello el sistema inmunológico sufre un deterioro funcional y, en concreto, de las defensas ante el desarrollo de enfermedades y tumores.
Gracias a los test de la kinesiología podemos ver cómo perdemos adaptación química:
Realiza un test muscular, para ello pide a la persona que se lo vayas a hacer que realice una suave presión contra tu fuerza en uno de sus brazos y comprueba que esté fuerte ante el estímulo.

Pregunta a la persona a la que vas a chequear si tiene amalgamas, empastes de mercurio y plata. Pon un palito de los que se utilizan para hacer polos, o un bastoncito de algodón en la boca de la persona y observa si le produce estrés o cambio en el indicador de la prueba que estés realizando.
Si no tiene estrés al palito o al algodón, roza un poco los empastes, deja otra vez el palo en la boca y vuelve a chequear.
Observa el resultado.
En el 90%, por no decir el 100% de los casos, la respuesta va a ser un estrés en tu test, esto es, cuando chupaban el palo o el bastón no tenía estrés, pero en cuanto ha rozado un poco el mercurio, aunque sea suavemente, al volver a ponerlo encima de la lengua el resultado es que todo el cuerpo recibe un estrés.
Y ahora, ¿seguiremos poniendo a nuestros niños mercurio en la boca con la idea de que no hace daño al cuerpo?


DESCUBRE COMO EL MERCURIO ESTA AFECTANDOTE A TI A TUS SERES QUERIDOS


(Por Dr. Joseph Mercola)

El doctor Joseph Mercola es el director de la Clínica de Salud Optima en Chicago (Estados Unidos), una de las clínicas líderes en medicina natural, y es el fundador de la web Mercola.com, número uno en el ranking mundial de sitios de salud natural más visitados del mundo, y la cuarta web de salud más visitada del mundo. Su primer libro 'La dieta sin cereales' fue bestseller en ventas en el New York Times en el año 2003. Programa para alcanzar la salud óptima fue su segundo libro del que lleva ya vendidos más de 200.000 ejemplares. Otros éxitos del Dr. Mercola son: 'El gran engaño de la epidemia de la gripe aviar', 'Dulce Decepción', 'Toma el Control de tu Salud' y 'Generación XL'




Traducción de Mónica Gómez Santos
Es una triste tragedia que el daño qque el mercurio está causando en la salud de tanta gente. Afortunadamente es un proceso reversible, y que se puede evitar fácilmente, pero sólo SI sabes dónde está y cómo puede afectarte a ti a tu familia.

EL MERCURIO ESCAPA DEL LOS EMPASTES DENTALES METALICOS

La postura de la ADA durante los últimos 150 años ha sido que el mercurio de las amalgamas es seguro y no escapa de las amalgamas. Sin embargo, no se ha realizado nunca ningún estudio clínico y la FDA (organismo que regula los Alimentos y Medicamentos en América) aprobó el uso de amalgamas. Estudios posteriores han demostrado la toxicidad del mercurio.



Hace 10 años la prestigiosa publicación médica “New England Journal of Medicine” publicó una editorial en la que afirmaba que la principal exposición al mercurio entre la población americana eran las amalgamas de mercurio.



Los adultos americanos tienen más de 500 toneladas de mercurio, un potente veneno, almacenado en los empastes dentales.

Uno de mis lectores, Phil Ratte, tuvo la amabilidad de realizar los siguiente cálculos:

Un empaste medio contiene una cantidad estimada de 800 miligramos de amalgama, y el adulto promedio tiene 8 empastes. Por tanto, el americano adulto promedio tiene 3,2 gramos de vapor de mercurio (8 empastes x 800 mg x 50% de mercurio por empaste) potencial que va a parar a los pulmones, sangre y cerebro, solamente de las amalgamas dentales, sin incluir la cantidad de mercurio que ingerimos a través de las vacunas y la comida.

Al principio del artículo decíamos que el 78% de los adultos americanos tienen amalgamas dentales. 78 x 200,000,000 nos daría 156 millones de adultos americanos con empastes metálicos. Si el americano promedio tiene 8 empastes con 800 mg de amalgama, el equivalente en mercurio es de 3,2 gramos de mercurio (las amalgamas tienen un 50% de mercurio) por cada adulto. 3.2 g x 28g/oz x 156 millones= 17,828,571 onzas de mercurio x 1/16 (onzas por libra) = 1,114,286 libras de mercurio o 557 toneladas de mercurio almacenadas en nuestras bocas.


Parece que esto plantea un mayor problema que el mercurio procedente de quemar el carbón en las centrales eléctricas y térmicas.

El mercurio de los empastes metálicos provoca Esclerosis Múltiple y desórdenes del sistema nervioso central

Las amalgamas metálicas de color plateado contienen entre un 48 y un 55% de mercurio. Aunque la Asociación Dental Americana niega que el mercurio contenido en este tipo de empastes emita vapores de mercurio, que es absorbido por el organismo de las personas que tienen este material en la boca, en años recientes, tras numerosos estudios que demuestran lo contrario, han tenido que admitir, que los empastes metálicos emiten vapores de mercurio, una de las sustancias más tóxicas conocidas por el hombre.

El mercurio metálico usado por los dentistas para fabricar las amalgamas dentales se envía etiquetado como material peligroso a la consulta del dentista.

Cuando se retiran las amalgamas, se tratan como material de deshecho peligroso y deben de seguir las regulaciones federales OSHA.

Resulta por tanto inconcebible que la boca pueda ser considerada un lugar seguro donde almacenar este material tóxico.

Un estudio multimillonario del Gobierno de USA llevado a cabo entre 1988 y 1994 podría ser la clave para elaborar datos epidemiológicos que relacionen las amalgamas metálicas con una miríada de enfermedades.

Esta nueva información procede directamente del Instituto Nacional de la Salud. El NHANES III (National Health and Nutritional Examination Survey) es un estudio cuya misión consiste, de acuerdo con el Centro Nacional para la Salud en la Ciencia, en “proveer información estadística para determinar las acciones y las políticas para mejorar la salud de los americanos. Al ser la principal agencia de estadísticas de salud de la nación, la NCHS se encuentra a la cabeza al proveernos de datos precisos, relevantes y oportunos”

Recientemente se ha realizado un análisis estadístico reciente de estos datos para verificar si existe algún nexo de unión entre las amalgamas dentales y problemas de salud.

Las cifras iniciales revelaron que aunque el 78% de los americanos tienen empastes dentales, el 95% de las personas con los códigos 340-349 en la clasificación internacional de enfermedades (desórdenes del sistema nervioso central que incluye Esclerosis Múltiple, Epilepsia, Parálisis y Migrañas) tienen amalgamas dentales.

Si el mercurio resulta tan seguro, ¿Por qué los países europeos están restringiendo su uso?



En febrero de 1994 Suecia anunció una prohibición total del uso de amalgamas de mercurio en los jóvenes adultos. Dinamarca, Alemania y Austria siguieron sus pasos. En Suiza y en Japón las escuelas odontológicas a no enseñan el uso de amalgamas como la principal práctica dental.

EL PROBLEMA AÑADIDO CHICLE

La mayoría de la gente no se da cuenta del grave peligro que supone el simple y aparentemente inocente acto de mascar chicle. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que mascar chiche incrementa significativamente la exposición al mercurio.

Un estudio reciente encontró que las personas que mascan chiche con regularidad tienen el doble de mercurio en la sangre, y el triple en la orina o cuando exhalan al respirar que los que mascan chiche de forma ocasional. Y si comparáramos con los que nunca mascan chicle la diferencia sería probablemente incluso mayor.

Esto es muy importante, porque los más vulnerables, como las mujeres embarazadas, podrían estar exponiendo el feto al mercurio, que es un conocido teratógeno (sustancia que produce defectos de nacimiento).

Sin embargo, a pesar de los graves riesgos, los fabricantes NO tienen la obligación de poner ninguna advertencia en sus productos con respecto al incremento de la liberación de mercurio.

El mercurio en el pescado causado por la contaminación medioambiental está dañando a los recién nacidos

Un reciente informe del CDC (Centro para el Control Enfermedades) reveló que casi 1 de cada 10 mujeres en USA podrían tener niveles de mercurio en su sangre que podrían resultar peligrosos.

La exposición a niveles peligrosos de mercurio puede resultar en un daño permanente al cerebro y a los riñones, y es particularmente peligroso para el feto, por ser sumamente susceptible a efectos adversos.

La combustión de carbón que contiene mercurio en las centrales eléctricas es la mayor fuente de polución medioambiental.

Este método expulsa al medioambiente 40 toneladas de mercurio al año en USA

La polución del mercurio procedente de las centrales eléctricas que utilizan carbón como combustible se traslada por el aire, se deposita en el agua y acaba finalmente en los peces, acumulándose especialmente en los pescados que ocupan los últimos lugares en la cadena alimenticia. Pescados como el atún o el pez espada presentan los mayores niveles de contaminación, pero docenas de especies se encuentran igualmente contaminadas.

En consecuencia, las mujeres que comen mucho pescado durante el embarazo, o incluso una única porción de un pescado con niveles altos de contaminación, pueden exponer al feto a niveles excesivos de mercurio. Este metal tóxico puede traspasar la placenta y dañar el sistema nervioso -incluyendo el cerebro del feto.

Se estima que se expondrá a 20.000 niños este año a dosis de metilmercurio que incrementan el riesgo de efectos neurológicos adversos durante todo el embarazo. De acuerdo con Public Citizen , "Es irrefutable que las emisiones de las centrales eléctricas contribuyen a muchas clases de problemas medioambientales -smog, lluvia ácida, envenenamiento por mercurio de ríos y riachuelos, basura radioactiva- todo lo que conduce a cambios climáticos, polución del aire, cosechas dañadas, bosques moribundos y problemas de salud como enfisema, enfermedad de los pulmones, cáncer y muerte prematura."

El mercurio en las vacunas está contribuyendo a la epidemia de autismo

A los dos años de edad, los niños americanos han recibido 237 microgramos de mercurio únicamente a través de las vacunas, lo que excede con mucho los niveles máximos decretados por la EPA (Agencia de Protección Medioambientl) de 0,1 mcg/kg. al día. Es decir, una décima parte de un microgramo, no un microgramo.

Esto significa que a los niños se les está administrando muchas veces la cantidad de mercurio que la EPA considera segura en las vacunas decretadas por el gobierno. Las cifras de un niño autista de cada 150 está ahora ampliamente documentada. El autismo y el envenenamiento por mercurio dañan:

• Las células cerebrales y las nerviosas

• Los ojos

• El sistema inmunológico

• El sistema digestivo

• Control muscular

• El centro del habla

Aunque la toxicidad del mercurio ha sido estudiada durante décadas y la EPA ha establecido niveles máximos permitidos, durante todo este tiempo la mayor exposición de los niños al mercurio - bajo la forma de timerosal en las vacunas - nunca fue incluida en los estudios de toxicidad.

Muchos investigadores creen que el mercurio de las vacunas ha contribuido a esta epidemia de autismo.

MERCURIO Y ALZHEIMER

Científicos de la Universidad de Calgary han demostrado recientemente que trazas de mercurio en el organismo pueden causar en el sistema nervioso el tipo de daño característico del Alzheimer. El nivel de exposición de mercurio usado en los experimentos estaba muy por debajo de los niveles encontrados en muchas personas con empastes metálicos en la boca. Ningún otro material o metal testado, incluyendo el aluminio, produce ni siquiera remotamente reacciones similares.


EL MERCURIO

A lo largo de la Edad Media, alquimistas en China y Europa observaron que un líquido al que llamaron plata liquida, extraído del cinabrio, era volátil y desaparecía rápidamente en forma de vapor cuando se calentaba ligeramente. Aquellos viejos compañeros míos, los alquimistas, estaban fascinados de como a temperatura ambiente aquel misterioso líquido, disolvía el polvo de otros metales tales como la plata, el estaño y el cobre y al que finalmente bautizaron como mercurio.



El mercurio o azogue como se le llamaba en la antigüedad, es un metal pesado plateado que a temperatura ambiente es un líquido inodoro Su uso más antiguo, fue en la confección de espejos y en las extracciones de oro y plata. Actualmente, se utiliza en la industria para la manufactura de equipos eléctricos y científicos (baterías, lámparas, termómetros, barómetros, etc.) Su uso en pesticidas, conservadores de semillas, pinturas y cosméticos se han restringido en algunos países, pero todavía existen muchas compañías que lo ocupan. En caso de ingerir accidentalmente grandes cantidades, por ejemplo, un trabajador de la industria de instrumentos de precisión, puede llegar a ser causa de un grave accidente laboral. El mercurio es uno de los contaminantes más peligrosos por su capacidad de biomagnificación; es decir, sus efectos se acumulan y se transmiten de unas especies biológicas a otras y a ello nos vamos a referir mas tarde. La absorción es a través de la inhalación de vapores. Por su baja presión de vapor, se evapora a temperatura ambiente lo que constituye en riesgo para la salud cuando se almacena en grandes cantidades.

Algunos de los síntomas que constituyen la absorción del mercurio son la irritabilidad, hiperactividad, labilidad emocional, timidez, y pérdida de memoria, que constituyen la llamada enfermedad del “Sombrerero Loco”. Este último nombre proviene de los sombrereros que se intoxicaban en el proceso de secado de los sombreros, cuando el fieltro despedía vapores mercuriales, provenientes de los residuos de mercurio, al tratar las pieles de roedores (conejos, liebres, ratas almizcleras, castores, etc.) con nitrato de mercurio. El que Lewis Carroll pusiese un sombrerero loco como uno de los personajes fundamentales de su famosísima novela Alicia en el país de las maravillas no era casualidad. En efecto, en la época en que vivió el autor, era muy conocido que muchos artesanos fabricantes de sombreros sufrían de lo que hoy llamaríamos desórdenes neurológicos, pero que en ese momento se les calificaba como dementes o locos. Los pobres sombrereros fueron víctimas, ni más ni menos, que de una intoxicación crónica por mercurio debida a los compuestos ricos en ese metal que usaban para confeccionar sus sombreros. En realidad Lewis Carroll quiso reflejar con el sombrerero loco de su famoso cuento, un reflejo feroz de las enfermedades laborales de la época.

Una fuente de contaminación muy controvertida son las amalgamas dentales, ya que éstas pueden desprender vapores tóxicos, que afectan principalmente a los dentistas y técnicos dentales y por supuesto a las personas que las llevan. En estudios en los que se han medido los niveles de mercurio en la sangre de los técnicos dentales y dentistas, se observó que la concentración la mayoría de ellos estaba por debajo de los niveles permisibles en el cuerpo, pero en contradicción con estos datos, existen también informes en los que los niveles de mercurio en la sangre de los trabajadores expuestos, sí rebasan los límites permisibles. Si esto es así, no sería raro encontrar dentro de algunos años a un dentista loco como protagonista de algún cuento infantil.

En cualquier caso, lo que si parece cierto es que las personas que llevan estas amalgamas, tiene la posibilidad de sufrir este tipo de intoxicación.

Pues bien y yendo a los inicios, parece ser que fueron los chinos, ya en el siglo VII, los primeros en utilizar una “pasta de plata” que contenía mercurio para empastes dentales. A principios de 1800, el uso de la pasta de mercurio/plata como material de obturación dental se popularizó en Francia y el Reino Unido (Inglaterra en particular) y fue “exportada” a los EE.UU en los años 1830.

Recordemos que las amalgamas son aleaciones del mercurio con otro metal. La amalgama que se emplea en odontología para empastar dientes y muelas se elaboran con una mezcla que contiene aproximadamente 50 por ciento de mercurio, 35 por ciento de plata, 13 por ciento de estaño, 2 por ciento de cobre y una pequeña cantidad de zinc. Con esta mezcla se obtiene un material de color gris que es utilizado para hacer empastes dentales.

Como en el caso de la posible intoxicación de los profesionales odontólogos, la polémica esta levantada. A favor de los detractores de la utilización del mercurio en las amalgamas dentales, se puede decir que desde el momento en que la amalgama fue introducida para realizar empastes dentales, surgió la preocupación ante el hecho de que la toxicidad del mercurio pudiese dar lugar a inaceptables riesgos para la salud. La incidencia respecto a los efectos secundarios más habituales se estima en un 1%. Esto equivale a 10.000 pacientes en una población de 1 millón de portadores de amalgamas dentales; un considerable problema de salud, si consideramos por añadidura que en España un 80 % de la población llevan este tipo de empastes. En el Informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre mercurio inorgánico se estableció que el mercurio de las amalgamas constituye una de las fuentes principales de adquisición de mercurio y como confirmación de este hecho en países como Japón o Suecia están prohibidas y en Alemania y algunos Estados de EEUU como California y Colorado, obligan a que los dentistas pidan por escrito el consentimiento antes de aplicar las amalgamas de mercurio.

¿Cómo se explica, entonces, que podamos llevar mercurio en la boca sin que “apenas” nos ocurra nada? La razón es que la intoxicación es lenta y crónica y depende de cada persona, del estado de sus defensas y de su metabolismo. Es una intoxicación silenciosa y juzguen ustedes su importancia: Siete empastes de amalgama corresponden a un peso de unos 2 gramos de mercurio puro. Tan sólo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta cantidad porque, en la amalgama el mercurio está en su forma metálica que es poco tóxica y porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo lenta, pero peligrosamente.

Pero veamos otra fuente de contaminación de mercurio, tan peligrosa como pueda ser la de las amalgamas de los empastes dentales. Nos referimos a la intoxicación por la ingestión de pescado. Esta se debe a que el medio acuático es uno de los más contaminados. Las fábricas lo desechan y se depositan en el sedimento donde las plantas marinas lo absorben. Los organismos herbívoros que se alimentan de ellas a la vez que se contaminan y lo trasmiten a los peces de la zona y además animales de las cadenas alimenticias acuáticas, como lo son las aves y mamíferos marinos. Este fenómeno que se mencionó anteriormente como biomagnificación se debe a que el mercurio que absorben los organismos vivos, ya sean plantas, peces u hombres, no se elimina sino que se va acumulando. Los grandes peces depredadores, acumulan grandes niveles de mercurio que ingieren a lo largo de su vida, pero no son las únicas y la Unión Europea informa con frecuencia de la presencia de mercurio por encima de niveles recomendados en otras especies. Por esta razón y a causa de la contaminación por causa del metil mercurio, la comisión europea recomienda restringir el consumo de grandes peces como el pez espada, el atún o el lucio, especialmente en los caso de mujeres embarazadas, madres lactantes o niños de corta edad.

Sea la contaminación por unas causa u otras se ha establecido la posible relación entre niveles elevados de mercurio (el nivel mínimo permisible es de 10 microgramos por litro de mercurio en la sangre) y el desencadenamiento (o agravamiento) de otras patologías, como el síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, candidiasis crónica, ciática, síndrome del intestino o colon irritable, enfermedad de Crohn, colitis, gastritis, síndrome de sensibilidades químicas múltiples, alergias/intolerancias e hipersensibilidades alimentarias o dermatológicas, artritis reumatoide, artritis juvenil, espondilitis, problemas endocrinológicos, problemas cardíacos, insomnio, somnolencia, parkinson, autismo, desórdenes hiperactivos, dificultades de aprendizaje, esclerosis lateral amilotrópica, y arteriosclerosis.

Especial atención merece la temida enfermedad de Alzheimer. Sin entrar a debatir la información recogida por el que escribe estas líneas (por favor no maten al mensajero), nos remitimos a un párrafo del libro “Beatings Alzheimer “de Tom Warren ”En un estudio de autopsias humanas, cinco se compararon los tejidos cerebrales de personas que habían muerto de Alzheimer con un grupo de personas de edad similar, que habían muerto de otras causas. La única diferencia significativa en contenido de metales entre los dos grupos de cerebros fue el contenido de mercurio; en las personas con Alzheimer era mucho más alto…”

¿Qué hacer ante este panorama, en principio desolador, desde el punto de la medicina naturista? Bajo nuestro punto de vista los pasos a seguir serian:
1. Identificar si realmente tenemos contaminación por mercurio. Esta comprobación se puede realizar con ciertas garantías con:
1. Analisis mineralógico del cabello. (ver mi articulo en esta misma revista de enero 2006)
2. Existen recientemente unos kits “caseros” de venta en herbolarios y parafarmacias con los que con unas gotas de orina y un determinado reactivo se pueden detectar si hay intoxicación de metales pesados, entre ellos el mercurio. La ventaja de este método es que la misma persona puede realizar la prueba en su domicilio y tener una primera aproximación de su intoxicación. Por otro lado el costo de este análisis es relativamente económico ya que dependiendo de los laboratorios fabricantes de estos kits, su precio puede oscilar alrededor de 15-20 €.
2. Una vez identificada la posible contaminación, la eliminación de la misma debe de ser obligada. Para ello la medicina tradicional tiene métodos y también la medicina holistica. La utilización de parches desintoxicantes (ver mi articulo del mes de enero en esta misma publicación), acompañadas por el alga chlorella, cilantro y selenio pueden ser un posible solución desde el punto de vista naturopático.
En cualquier caso y puesto que este articulo no pretende ser nada mas que informativo y en ningún momento sustitutivo de ningún tratamiento o diagnóstico, el mejor consejo que puedo darles es que a la menor alarma, consulten ustedes a su medico, que con toda seguridad podrá aconsejarles y ayudarles a resolver el problema.

Bibliografía: El sombrerero loco de Mina Konigsbeerg, Beating Alzheimer's de Tom Warren, Ecologistas en acción. Boletín diciembre 2007, Periódico El Mundo articulo de 25de septiembre de 2005, El mercurio de los empastes dentales de Fernanda Quiñones.



1. ¿Qué es el mercurio?

1.1 ¿En qué formas existe el mercurio?

1.2 ¿Cómo se presenta el mercurio en el medio ambiente?
• 1.3 ¿Cómo afecta la forma del mercurio a los seres vivos y al medio ambiente?
1.1 ¿En qué formas existe el mercurio?
El mercurio está presente de forma natural en el medio ambiente. A veces conocido como azogue, es un metal pesado, como el plomo o el cadmio, que existe bajo distintas formas químicas:
• El mercurio elemental o mercurio metálico es el elemento en su forma pura, su forma "no combinada". Es un metal brillante, con un color de plata blanquecina. Es líquido a temperatura ambiente, pero rara vez se encuentra en esta forma en el medio ambiente. Si no se aísla, el mercurio se evapora lentamente, formando un vapor. La cantidad de vapor que se forma aumenta a medida que aumenta la temperatura. El mercurio elemental se usa tradicionalmente en los termómetros y en algunos interruptores eléctricos.
• Entre los compuestos inorgánicos de mercurio o sales de mercurio, que son más comunes en el medio ambiente, podemos citar el sulfuro de mercurio (HgS), el óxido de mercurio (HgO) y el cloruro de mercurio (HgCl2). La mayoría de éstos son polvos o cristales blancos, excepto el sulfuro de mercurio que es rojo y se vuelve negro con la exposición a la luz. Algunas sales de mercurio, como por ejemplo el cloruro de mercurio, también forman vapor. Pero éstos se quedan en el aire durante un periodo de tiempo más corto que el mercurio elemental , porque son más solubles en agua y más reactivos.

• El mercurio orgánico se forma cuando se combina el mercurio con carbono y otros elementos. Algunos ejemplos de compuestos orgánicos de mercurio son el dimetilmercurio, el acetato de fenilmercurio y el cloruro de metilmercurio. La forma más común que encontramos en el ambiente es el metilmercurio.

1.2 ¿Cómo se presenta el mercurio en el medio ambiente?

Varias formas de mercurio existen de forma natural en el medio ambiente. Las más comunes son el mercurio metálico, el sulfuro de mercurio, el cloruro de mercurio y el metilmercurio.
Ciertos procesos naturales pueden cambiar una forma de mercurio en otra. Por ejemplo, las reacciones químicas de la atmósfera pueden hacer que el mercurio elemental se transforme en mercurio inorgánico.
Algunos microorganismos pueden producir mercurio orgánico, especialmente metilmercurio, a partir de otras formas de mercurio. El metilmercurio puede acumularse en organismos vivos y alcanzar altos niveles en peces y mamíferos marinos, y esto a través de un proceso conocido como biomagnificación (es decir, que las concentraciones aumentan en la cadena alimentaria).
Dado que el mercurio es uno de los elementos químicos básicos que constituyen todas las cosas, no puede descomponerse ni degradarse en otra cosa. Una vez liberado en la biosfera, a través de procesos naturales o de actividades humanas (véase la pregunta 4), el mercurio se mueve y circula fácilmente en el medio ambiente. Se considera que los suelos, el agua y los sedimentos son los lugares en los que el mercurio se deposita y sale finalmente de la biosfera.
1.3 ¿Cómo afecta la forma del mercurio a los seres vivos y al medio ambiente?
Las diferentes formas de mercurio (véase 1.1) afectan a los seres vivos y al medio ambiente de diferente manera.
En el caso de los seres vivos, la forma del mercurio influye en:
• su disponibilidad para provocar efectos dentro del cuerpo;
• cómo se mueve por el cuerpo
• su toxicidad;
• cómo se acumula, se transforma y abandona el cuerpo;
• cómo se biomagnifica a lo largo de la cadena alimentaria.
En cuanto al medio ambiente, la forma del mercurio incide en la facilidad con la que se mueve dentro de la atmósfera y de los océanos, y entre ellos, y en lo lejos que puede llegar transportado por el aire. Por ejemplo, el vapor de mercurio elemental puede permanecer en la atmósfera el tiempo suficiente como para dar la vuelta al mundo, mientras que otras formas de mercurio pueden caer al suelo relativamente cerca de su fuente.

Dependiendo de su forma, ciertas emisiones de mercurio pueden ser controladas más fácilmente que otras (en plantas industriales, por ejemplo). Así, el mercurio inorgánico puede ser fácilmente eliminado del aire contaminado, mientras que las emisiones de mercurio elemental son más difíciles de capturar y eliminar.

2. ¿Qué efectos tiene el mercurio sobre la salud de las personas?

2.1 ¿Cuáles son los efectos potenciales del mercurio sobre la salud?
• 2.2 ¿Cómo estamos expuestos al mercurio?
• 2.3 ¿Qué niveles de mercurio podrían causar daños?
• 2.4 ¿Cuán grandes son los riesgos planteados por el mercurio hoy en día?
2.1 ¿Cuáles son los efectos potenciales del mercurio sobre la salud?
La toxicidad del mercurio depende de la forma de mercurio a la que están expuestas las personas.

Aunque el mercurio y sus compuestos son sustancias tóxicas, se debate sobre el grado exacto de toxicidad que presentan. Los efectos tóxicos, especialmente en el caso del metilmercurio, pueden darse con concentraciones más pequeñas de lo que se había pensado en un principio. Sin embargo, este hecho está resultando difícil de probar debido a que los efectos tóxicos sospechosos son sutiles y sus mecanismos complejos. El metilmercurio es un caso particularmente importante porque puede acumularse en la cadena alimentaria y alcanzar así altas concentraciones (biomagnificación).

2.1.1 El metilmercurio es un caso especial dentro de los compuestos orgánicos de mercurio debido a que un gran número de personas está expuesto a él y se conoce mejor su toxicidad. El metilmercurio en los alimentos, como por ejemplo en el pescado, supone un particular riesgo para la salud debido a que esfácilmente absorbido en el cuerpo a través del estómago y los intestinos.
Es un veneno para el sistema nervioso. La exposición durante el embarazo es altamente preocupante, debido a que el metilmercurio puede dañar el desarrollo del cerebro del bebé nonato. Algunos estudios sugieren que pequeños incrementos en la exposición pueden afectar al sistema circulatorio y al corazón.
Además, hoy en día hay algunas pruebas de que el metilmercurio puede causar cáncer a los seres humanos, aunque éstas están lejos de ser concluyentes: la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) ha clasificado el metilmercurio como "posiblemente carcinógeno para el ser humano".
El incidente que tuvo lugar en los años 50 en Minamata (Japón), donde una fábrica de químicos que usaba mercurio vertió sus desechos en la bahía local, destacó el potencial venenoso del metilmercurio.

2.1.2 El mercurio elemental también es venenoso para el sistema nervioso. Los seres humanos están principalmente expuestos a través de la inhalación de sus vapores. El cuerpo los absorbe a través de los pulmones y, posteriormente, el mercurio se desplaza fácilmente del riego sanguíneo al cerebro. No obstante, cuando el mercurio elemental es ingerido, la cantidad absorbida por el cuerpo es muy pequeña.
La inhalación de vapores de mercurio elemental puede provocar desórdenes neurológicos y de comportamiento, tales como temblores, inestabilidad emocional, insomnio, pérdida de memoria, cambios neuromusculares y dolores de cabeza. Así mismo puede dañar los riñones y la tiroides. También se han registrado fallecimientos debidos a altas exposiciones. Sin embargo, en estos momentos no hay pruebas suficientes para decir que el mercurio elemental cause cáncer a los seres humanos, y la IARC lo ha clasificado entre las sustancias que "no pueden ser clasificadas con respecto a su carcinogenicidad para el ser humano".



2.2 ¿Cómo estamos expuestos al mercurio?

La fuente principal de vapor de mercurio elemental son las amalgamas dentales (empastes).
La dieta, especialmente el pescado, es generalmente la principal fuente de mercurio, tanto inorgánico como orgánico. El metilmercurio es, con mucho, la forma de mercurio orgánico más común, y se puede encontrar sobre todo en el pescado y en el marisco.
Para algunas personas, el lugar de trabajo también puede ser una fuente importante de exposición. Algunos ejemplos son las plantas de cloro-álcali, las minas de mercurio, las fábricas de termómetros, las refinerías, las clínicas dentales y las minas donde se usa el mercurio para extraer oro.



Las personas también pueden recibir dosis extra de mercurio en situaciones concretas, como por ejemplo cuando se usan cremas para aclarar la piel, jabones o medicamentos tradicionales que contienen compuestos de mercurio. La exposición también puede deberse a focos de contaminación localizados a través del aire y del agua, y de fugas de mercurio en casa y en el trabajo (por ejemplo, podemos encontrar mercurio en algunos contadores de gas antiguos).

2.3 ¿Qué niveles de mercurio podrían causar daños?

Para el metilmercurio, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (US EPA) ha estimado el nivel de ingesta segura en 0,1 µg/kg de peso corporal al día. Este valor está basado en un estudio desarrollado en las Islas Feroe, donde el pescado, que contiene niveles significativos de mercurio, es una parte importante de la dieta. El estudio comparó los resultados de tests de desarrollo en niños cuyas madres habían estado expuestas durante el embarazo1. Un informe de la Unión Europea, de 2001, ha confirmado este nivel de ingesta diaria segura.
Para el vapor de mercurio elemental, varios estudios demuestran que las exposiciones a largo plazo en el lugar de trabajo, alrededor de 20 µg/m3 de aire o más, tienen efectos tóxicos leves sobre el sistema nervioso central.
Se han observado otros efectos perjudiciales de las diferentes formas de mercurio en los seres humanos, pero o los descubrimientos son menos consistentes o las dosis involucradas son mucho más altas.
El Grupo de Trabajo que preparó esta evaluación, de acuerdo con su mandato, no evaluó los efectos potenciales de las exposiciones al vapor de mercurio elemental de amalgamas dentales. Tampoco llegó a conclusiones sobre si esas amalgamas causan o no efectos perjudiciales. Este sigue siendo un tema de discusión científica2.

2.4 ¿Cuán grandes son los riesgos planteados por el mercurio hoy en día


2.4.1 Para la mayoría de la gente, la alimentación y los empastes de amalgamas para los dientes son las fuentes principales de exposición al metilmercurio y al vapor de mercurio, respectivamente. Sin embargo, la contaminación local, la exposición en el trabajo, ciertas prácticas culturales o ciertas medicinas tradicionales, son ejemplos de fuentes importantes en algunas regiones (véase 2.2).
En diferentes partes del mundo se han realizado evaluaciones sobre la exposición al mercurio. Por ejemplo, en un estudio reciente realizado a 1700 mujeres en Estados Unidos, se ha descubierto que aproximadamente el 8% de esas mujeres presentaban concentraciones de mercurio en la sangre y en el pelo que superaban los niveles considerados seguros por la US EPA.
Hay datos que indican que las exposiciones en Groenlandia, Japón y otras partes del mundo son más importantes que en Estados Unidos. Por otro lado, en las últimas décadas se han tomado medidas para reducir las emisiones de mercurio en varios países.
2.4.2 El pescado es la principal fuente de alimento en muchas partes del mundo y provee nutrientes que no son fácilmente sustituibles. La contaminación por mercurio hace que esta importante fuente de alimentación entrañe riesgos para la salud.
Muchos países, organizaciones internacionales e investigaciones científicas han encontrado, en peces, concentraciones de entre 0,05 y 1,4 mg de mercurio por kg de tejido de pez, dependiendo del tipo de agua y de pez.

Peces depredadores y mamíferos marinos que se alimentan de otros peces tienden a presentar niveles más elevados de mercurio porque éste se bioacumula en peces y se biomagnifica en la cadena alimentaria (véase 3.1). Los niveles de mercurio son, por lo tanto, más altos en peces como la caballa, el lucio, el tiburón, el pez espada, la lucioperca, la barracuda, los atunes grandes (en oposición a los atunes pequeños, usados normalmente para el atún enlatado), la vaina y la aguja así como en las focas y las ballenas dentadas.



Es poco probable que el consumo moderado de pescado con bajos niveles de mercurio resulte en niveles preocupantes de exposición para los seres humanos. Sin embargo, las personas que consumen grandes cantidades de pescado o de mamíferos marinos contaminados pueden estar muy expuestas al mercurio y, por lo tanto, pueden estar corriendo un riesgo. De hecho, altas concentraciones de mercurio en el pescado han hecho que los gobiernos de varios países advirtiesen a los consumidores. Aconsejan a esas personas, sobre todo a los grupos sensibles (tales como mujeres embarazadas o niños de corta edad), que limiten o eviten el consumo de ciertas clases de pescado proveniente de zonas específicas.



CURANDO LA ESCLEROSIS MULTIPLE AL DESINTOXICAR EL CUERPO DE MERCURIO

(Por Ken Presner's )

Discurso de Ken Presner's en la asamblea de la sociedad para la Esclerosis Multiple en Vancouver Canada:
Buenas tardes a todos. La Esclerosis Múltiple me paralizó en 1989. Estuve cerca de morir de la enfermedad de Crohn en 1994. En ambos casos, tuve que tomar el control de mi propia recuperación. De no hacerlo así no me habría recuperado. Yo tomo la unipersonal determinación de hacer que la recuperación suceda. La batalla está ganada o perdida en el campo de batalla de la mente y el espíritu. Desde el día 1, decidí que iba a ganar. No sabía cómo, pero sabía que lo haría. Decidí que no sucumbiría al inevitable declive al que las personas con EM están condicionadas a esperar por los neurólogos y la Sociedad de EM. Soy como de hierro. Supe que yo y cualquier inteligencia divina me dirigirían hacia el éxito. Se lo dije a mi neurólogo. Me miró fijamente. No me dio ni respuestas ni esperanza. No digamos la Sociedad de EM. Tuve que encontrar ambos por mí mismo. Y lo hice. Empecé por hacer marchar a los neurólogos. Y paré de pedir respuestas a la Sociedad de EM.
El mercurio es el elemento no radiactivo más tóxico de la tierra. Sólo piensa esto por un momento. El mercurio está clasificado con el plutonio en la escala de toxicidad como el objeto más venenoso de la tierra al que te puedes exponer. Y entre del 80% al 90% de la población está llevando una bomba de tiempo de mercurio en torno a sus bocas con escapes de mercurio a sus sistemas nerviosos centrales y a todos los tejidos de su cuerpo cada simple día. Se ha acumulado información sobre la toxicidad del mercurio dental desde hace 150 años. Los primeros casos de EM se recordaron poco tiempo tras que el mercurio fue usado por primera vez para rellenar los dientes en los antiguos años 1800 y eran recordados como aquellos que llevaban mercurio en sus bocas, no en los que no lo llevaban. Nunca leerás sobre esto en el paquete de información sobre el mercurio dental que la Sociedad de EM disemina. De hecho, su paquete defiende el mercurio hasta el puño.
Hace años la Sociedad nunca hablaba sobre el mercurio dental. Hoy, ellos no pueden evitarlo. Hay demasiada publicidad implicando al mercurio con la EM. Sin embargo, La Sociedad no tiene intención ninguna de admitir que el mercurio dental causa MS, no importa qué pruebas se presenten. Hacerlo significaría el final de la Sociedad de EM. Así, ellos imprimen los informes de un grupo de un porcentaje de un tercio de investigadores para apoyar sus demandas sobre la seguridad del mercurio y a través de sus programas de información por internet el público lo tirará por tierra. Este es un ejemplo. Los síntomas del envenenamiento por mercurio son identicos a los síntomas de EM. El mercurio causa envenenamiento de mercurio. Pero el mercurio no causa EM. A continuación, en un estudio del 87 , 83 personas con EM tenían mercurio dental antes de que se les presentara la EM. Tratamiento dental significa mercurio. Pero, a causa de que 4 personas no tuvieron EM tras el tratamiento dental los 83 no pudieron tenerlo por el mercurio. Estos absurdos son tan impresionantesque tendriamos que tener el cerebro muerto para creérnoslos. Casualmente, yo tuve EM un corto espacio de tiempo tras que los 14 empastes de mercurio que tenía fueron reemplazados por otros nuevos de mercurio.



El Dr. Hal Huggins dentista e investigador dental, aquí lo cito, "La Sociedad de Esclerosis Múltiple, ha sido reacia a ver esta situación. Es casi como si la organización quisiera buscar una causa y una cura para esta enfermedad, pero no encontrara ninguna. Ellos han hecho campaña activamente contra observar el asunto del mercurio. Han enviado nuestras cartas declarando que han comprobado a fondo la literatura y no han encontrado correlación entre las amalgamas y la EM. El Dr. Schwartzendruber (quien es un Ph.D. patólogo experimental en la Universidad de Colorado) ha escrito cerca de 20 artículos de referencia. (Lo que demuestra que esta conexión puede ser válida.)" Fin de la cita.
El Dr. Zoltan P. Rona, M.D., dice que "voluminosas cantidades de investigación científica" existe incriminando al mercurio dental como la causa de la EM y otras enfermedades relatadas. ¿Y qué hace la Sociedad de EM con este enorme organismo de pruebas? Ellos emplean dinero donado a la Sociedad para manipular la evidencia y soterrar la verdad. El Dr. Rona declara, cito," La seguridad de las amalgamas dentales que contienen mercurio no ha sido nunca probada. La corriente principal de la doctrina dental dicta que ningún tratamiento sea tratado como charlatanería sin pruebas. Grupos supuestamente científicos como el ADA y el CDA declaran que las amalgamas son seguras. Basándonos en la actual investigación científica, esto no tiene sentido.” Fin de la cita.
El Dr. Jacob Swilling es un científico investigador que ha dedicado los últimos 24 años al estudio de las causas de la enfermedad. Escribe, y cito, “La evidencia es aplastante. Cuando nos sometemos a los comunes procedimientos dentales... nos sometemos a una fuente de envenenamiento tóxico. Que no tiene paralelo en términos de la enfermedad y el desorden resultante, sufrimiento y muerte.” Fin de la cita.
El Dr. Murray Vimy, una autoridad en odontología en Calgary, señala que, y cito, "la USEPA (Agencia de Protección Medioambiental)... ve los deshechos de los empastes como una basura tóxica biopeligrosa para ser precintada en contenedores a prueba de goteo y sacada del despacho dental por expertos en control en camiones blindados. La profesión dental lo considera absolutamente seguro cuando se implanta permanentemente dentro de nuestros dientes. “ Fin de la cita. Y eso hace la Sociedad de EM.



Canadienses por el Remedio al Mercurio es una organización de abogados, científicos, profesionales y personas laicas que está albergando la más grande actividad clasificada legal jamás archivada en Canada contra el gobierno Canadiense porque se sabía en 1976 que el mercurio dental era una substancia altamente tóxica que estaba destrozando la salud de los Canadienses y que se tapaba esta información en vez de hacerla pública. Esto es lo que la Sociedad de EM tiene que decir sobre esto en un e-mail que recibí de Deanna Grotzinger en 6 de Mayo, 1997:
"Gracias por la información sobre tus esfuerzos en recordar a los Canadienses por la ayuda para el Mercurio. Esta organización no ha sido traída a la atención de la oficina nacional previamente y es útil tener la información. “ Fin de la cita. (Ahora, significa esto que es tan útil que la Sociedad de EM hablará de todo esto públicamente? ¿Los has oído pronunciar una sola palabra sobre ello?) Después, el e-mail continúa, cito, "la cuestión del mercurio especialmente en cuanto a que pertenece a las amalgamas dentales y a la EM es un asunto controvertido y no obligatoriamente necesario.” Fin de la cita. (Esta es la doble charla de una Organización que emana a chorros sinsentido e intenta protegerse al mismo tiempo. Si preguntas a la Sociedad de EM sobre el mercurio dental te enviarán información aprobada por la industria del mercurio y por el colegio de cirujanos dentales. El mercurio incorporado no se ve como ningún problema con el mercurio dental así que es bastante bueno para la Sociedad de EM.) La Sociedad de EM llama al mercurio polémico. El mercurio es casi tan controvertido como una bala en la parte trasera de tu cabeza. Su respuesta a mi e-mail es que “es útil tener esta información”. Yo apuesto que sí. Me asombro de quienes le dan la espalda al asunto y lo soterran. La Sociedad de EM figura que las personas que creen en el sinsentido de la Sociedad justo siguen repitiendo esto bastante a menudo.

La Sociedad dice que, aquí cito “no hay evidencia en absoluto”, fin de la cita, de que eliminando el mercurio dental se curará la EM. Eso es absolutamente correcto. Pero es una calculada y confusa declaración que cuenta menos de la mitad de la historia. Eliminando el mercurio dental sólo no curará a la EM. Pero, si después de eliminar el mercurio dental, el individuo se hace una quelación con DMPS y DMSA , se extraerá el mercurio del sistema nervioso. Cuando se añade la hormona DHEA a este poderoso programa de detoxificación una recuperación notable tal como la mía ha llegado a ser posible. DMPS y DMSA han estado aquí por años. Y la Sociedad de EM lo sabe. Estas son aminoácidos basados en el azufre, los bloques constructores de proteínas. Se han usado con gran éxito en la detoxificación de plomo de mineros, niños que sufren de envenenamiento de plomo y personas que sufren envenenamiento dental por mercurio. Nunca escucharás las palabras DMPS o DMSA mencionadas alguna vez por la Sociedad de EM. Simplemente ignoran el tema de la quelación completamente, y la hormona DHEA completamente también.
El fracaso moral de la Sociedad debería de ser obvio a cada uno de nosotros por ahora. La Sociedad niega reconocer que incluso un apice de evidencia exista mostrando el vínculo entre el mercurio dental y la EM a pesar de que hay pruevas masivas y fuera de toda duda que dicen lo contrario. Su misión es manipular la opinión pública para que la verdad sobre la EM no sea nunca descubierta. En una sociedad moral deberían de ser puestos en frente de un tribunal y llamados para responder por sus acciones. Pero ellos no viven en una sociedad moral. Así que a la Sociedad de EM se le permite permanecer funcionando en negocios como un sirviente de la Industria del Mercurio. A la Sociedad de EM se le permite operar detrás de un velo de legalidad.

En una declaración que desalienta a aquellos con EM y destruye toda esperanza la Sociedad declara que no tiene ni idea de las causas de la EM y que no hay ciertamente cura para ello. Esta declaración es una admisión del fracaso por la Sociedad. La EM es una condición de toxicidad y deficiencia. La toxicidad son metales o químicos o ambos. El mercurio dental es la causa en la vasta mayoría de casos. Algunas veces puede ser un virus o un componente bacteriano. Las deficiencias involucran a los nutrientes, minerales y hormonas. La hormona DHEA es una de las llaves en la recuperación de EM. Estudios lo han verificado fuera de cuestión. Así es. Igual es como yo llegué a mi recuperación y los resultados están fuera de toda duda. Hace ocho años estaba postrado en cama. Puedes juzgar por tí mismo la verdad acerca de mi recuperación. El que quiera ir más allá puede llamarme al 683-4047 en Vancouver. Estaré feliz de hablar contigo.
La Sociedad de EM no puede permitirse tener a alguien fuera de allí afirmando haber encontrado una vía para recuperarse de la EM. La recuperación puede llegar a ser contagiosa. Una cura para la EM significa el final de la Sociedad de EM. Así, ellos quedan exentos de explicar mi recuperación. Ellos declaran que estoy en remisión. EN REMISIÓN significa que la enfermedad ha desaparecido por un tiempo pero, no se preocupen, regresará. Nosotros sabemos todo sobre la enfermedad. Dicen que mi historia es meramente anecdótica.

ANECDÓTICA significa que es sólo una historia. No prueba nada. Las historias de la gente no son la verdad. La verdad es lo que las clases dirigentes médicas dice que es la verdad. Cuando estos dos viejos suplentes de mucha confianza no trabajan, dan lugar a sus tarjetas de triunfo: no hay prueba. No pueden perder con eso. Usan estos tres lanzamientos, para patronizar, desacreditar, y despachar a cualquiera que ose decir que se han recuperado de la EM. La Sociedad de EM dice que nadie se recupera de EM. Están realmente diciendo que yo estoy o mintiendo o que mi recuperación era un caprichoso accidente. Dirán cualquier cosa para desacreditar mi recuperación. La Sociedad de EM habla un lenguage llamado La Verdad Oficial. Cuando rechazas la Verdad Oficial puedes empezar a encontrar la Verdad Real. La Verdad Real es que la EM está causada por toxinas. Las personas con EM han sido envenenadas. La Sociedad de EM dice que es la lider en encontrar una cura para la EM. La Verdad Real es que es un eslogan comercial que han creado para esconder su misión de verdad – suprimir la búsqueda de una cura para la EM. La única cosa en que la Sociedad de EM es lider es en acumular dinero para sostener la Sociedad. Apresúrate a la cura. Anda hacia la cura. Qué triste broma.
No debería de sorprenderte de que no haya ni un simple libro criticando el mercurio dental en la lista de libros de la Sociedad de EM. Tras hablar esto, daré una lista de libros y direcciones de internet que rebelan la verdad sobre el mercurio dental a cualquiera que lo quiera. Cuando leas la evidencia estarás obligado a concluir que la posicion de la Sociedad de EM en el mercurio dental y su negación incluso a reconocer la existencia de quelación es criminal. Hay un libro más que deberías leer. El Dr. Guylaine Lanctot, M.D., ha escrito una divulgación de la clase dirigente médica llamado la Mafia Médica. El título lo dice todo. La idea de la Medicina tradicional de ayudar a las personas con enfermedad crónica es drogarlas. Millones de dolares vertidos en investigación para EM cada año son derramados por el desagüe y al fondo del campo de trabajo de las compañías químicas. La siempre escurridiza droga mágica nunca se creará. Ninguna droga curará nunca ninguna enfermedad. Ninguna droga curará nunca la EM. La EM no es una deficiencia de prednisona ni de cualquier otra droga. Las drogas son químicos. Se han creado para suprimir los síntomas y beneficiar a las compañías químicas. En el proceso matarán a miles de personas cada año y destruirán la salud de decenas de miles más. La Medicina Moderna está conducida por el beneficio empresarial. No por la salud del público.

No es sorprendente que nunca oigas que la Sociedad de EM le diga a nadie que se haga análisis para testar la toxicidad por metales o minerales y las deficiencias de DHEA. Esto sólo comporta un simple análisis de sangre y de orina. Bien, incluso un simple teste de laboratorio es una amenaza para la Sociedad de EM. Si las personas encuentran que están tóxicos y deficientes, y lo harán, esto desenmascaría a la Sociedad. Así la Sociedad nunca pronuncia las palabras “test de laboratorio”. Tienen una misión –protegerse a sí mismos y a sus amigos del Colegio de Médicos y Cirujanos y al Colegio de cirujanos dentales de cuyo sustento depende la Sociedad de EM para ayudar a perpetuar la mentira sobre la seguridad del mercurio dental. La Industria Dental genera billones de dolares cada año en ingresos. No puede disponerse a tener oposición al mecurio la Sociedad de EM. Las piezas de dominó empezarían a caer. Así, la Sociedad de EM se asegura de permanecer solidamente pro-mercurio. Aquí hay demasiado que aventurar. La Industria Dental está totalmente corrupta y hará lo que sea para retener su mercado y su poder. Y así harán sus amigos de la Sociedad de EM.
Si quieres encontrar la verdad sobre el mercurio dental y la EM puedes tomar ejemplo e investigar los hechos que te presento hoy. Mi recuperación no fue un accidente. Ignoré el aviso de la Sociedad de EM y extraje mi mercurio dental, hice una quelación y tomé DHEA. Mi recuperación fue inmediata y dramática. Ahora ayudo a personas con de todos los lugares del mundo a conseguir la información que necesitan para empezar el camino de su recuperación. Estoy haciendo el trabajo que la Sociedad de EM debería de estar haciendo. Ellos están demasiado ocupados ejecutando un programa para la cura.








VIDEO DE AMALGAMA DENTAL


http://www.youtube.com/watch?v=J9M7Ze_eMvA&eurl=http://vivirbajohipnosis.blogspot.com/2007/11/amalgamas-veneno-en-tu-boca.html


http://www.youtube.com/watch?v=J9M7Ze_eMvA


http://www.youtube.com/watch?v=t4kROmiAF_A


3 comentarios:

Nacho! dijo...

buenas!
junto con saludarte.. felicitarte por la extensa informacion respecto del mercurio y del fluor. Es una vision casi completa. No se si quien es el autor del artículo estudia odontología o no, pero creo que tiene bastantes errores. La amalgama es un material seguro que ha sido demostrado incluso por los mismos paises en los cuales se ha prohibido, y sus argumentos siempre han sido que la mala praxis es el problema. Además está basado en hechos no verificables cientificamente y sin fuentes veridicas y confiables. Actualmente TODOS los reviews y meta reviews existentes de los clinical trials han demostrado que la amalgama dental no es perjudicial (bajo ciertos parametros estandar en una consulta dental). Hay un error de falacia enorme, que es pensar de que sí, el mercurio es muuy toxico, pero dentro del sistema amalgama es estable, y SI tiene interaccion con los otros metales circundantes, lo que le brinda la seguridad. Antes, con otras composiciones de capsulas de amalgama, era mucho mas factible que ocurriera una liberacion de mercurio (siempre hay, pero es metabolicamente desechable), actualmente los sistemas de cobre no permiten como antaño.
Aun así, felicitaciones por la busqueda, tienes muchos hechos que si son certeros. Personalmente, estoy en contra de la amalgama por un tema de estética y funcionalidad, pero no seguridad.
Saludos!

Mario R. dijo...

Estoy de acuerdo con nacho las investigaciones referidas en tu publicacion estan basadas en iatrogenias. Las amalgamas no son inseguras solo porque uno de sus componentes quimicos sea el mercurio. Si tu consumes CLORO te intoxicas , asi mismo con el SODIO.Pero la combinacion de los 2 el Cloruro de Sodio ( sal ) es inofensiva. Lo mismo sucede con las amalgamas es un nuevo compuesto no dañino. La publicion esta bien hecha y tiene varias cosas ciertas y como NACHO estoy en desacuerdo con las amalgamas por un tema de estetica, no de seguridad.

Anónimo dijo...

trinidad jiménez villarejo, sobrina de carlos jiménez villarejo; malagueña como bernardino león gross......